sábado, 13 de junio de 2015

❀ Acto de Consagración de la Pureza al Inmaculado Corazón de María ❀

 

 
 La fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el papa Pío XII, el 4 de mayo de 1944, para obtener por medio de la intercesión de María "la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes".
 
Del texto de la consagración de Pío XII:
Ante tu trono nos postramos suplicantes, seguros de alcanzar misericordia, de recibir gracias y el auxilio oportuno... Obtén paz y libertad completa a la Iglesia santa de Dios; detén el diluvio del neopaganismo; fomenta en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, para que los que sirven a Dios aumenten en mérito y número

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La sabiduría no entra en un alma perversa,
ni vive en un cuerpo entregado al pecado.
Sabiduría 1 :4



 
 
El Mensaje del imaculado corazón de  María nos llama a:1- La purificación. Ser puros para que Jesús resida en nosotros.
2- La consagración al Corazón Inmaculado de María, lugar seguro para alcanzar conocimiento perfecto de Cristo y camino seguro para ser llenos del Espíritu Santo.
 
 
 

ORACIÓN EN HONOR AL INMACULADO CORAZÓN DE MARIA

1. Amabilísimo Corazón de María, que ardéis continuamente en vivas llamas de amor divino; por él os suplico, Madre mía amorosísima, abraséis mi tibio corazón en ese divino fuego en que estáis toda inflamada. Avemaría y Gloria.

2. Purísimo Corazón de María, de quien brota la hermosa azucena de virginal pureza. Por ella os pido, Madre mía inmaculada, purifiquéis mi impuro corazón, infundiendo en él la pureza y castidad. Avemaría y Gloria.

3. Afligidísimo Corazón de María, traspasado con la espada de dolor por la pasión y muerte de vuestro querido Hijo Jesús, y por las ofensas que de continuo se hacen a su Divina Majestad; dignaos, Madre mía dolorida, penetrar mi duro corazón con un vivo dolor de mis pecados y con el más amargo sentimiento de los ultrajes e injurias que está recibiendo de los pecadores el Divino Corazón de mi adorable Redentor. Avemaría y Gloria.

¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!


 
 
 
Acto de Consagración de la Pureza
al Inmaculado Corazón de María


Traducido para uso interno de esta pagina


Oh Corazón Inmaculado de María, Virgen Purísima, sabiendo de los terribles peligros morales que nos amenaza por todos los lados, y consciente de mi debilidad humana, yo voluntariamente me consagro en cuerpo y alma, el día de hoy y siempre, bajo tu amoroso cuidado y tu protección materna .
Me consagro a ti, todo mi cuerpo, con todos sus miembros, pidiéndote que me ayude a no utilizarlo como una ocasión de pecado para otros. Ayúdame a recordar que mi cuerpo es "Templo del Espíritu Santo," y a utilizarlo de acuerdo con la Santa Voluntad de Dios para mi salvación personal, y la salvación de los demás.
Te consagro a ti mi alma, y te pido velar por ella y llévala al hogar seguro contigo y con Jesús en el Cielo por toda la eternidad.
Oh María, Madre mía, todo lo que soy, todo lo que tengo es tuyo. Ampárame y guárdeme debajo de tu manto de misericordia, como tu propiedad personal y posesión tuya.
Jesús, María, José os amo, salvad las almas"!
Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti . Amen

Imprimatur: Obispo Albert Zuroweste
Belleville, Illinois
 
 
 
 
ACTO DE CONSAGRACIÓN
AL CORAZÓN
INMACULADO DE MARÍA


¡Oh! Inmaculado Corazón de María, Reina del Cielo y de la Tierra, y tierna Madre de los hombres, conforme a Tu ardiente deseo revelado en Fátima, consagro a Tu Inmaculado Corazón, mi ser, mis hermanos, mi país y todo el género humano.
Reina sobre nosotros, Santísima Madre de Dios, y enséñanos a cómo hacer que el Corazón de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, reine y triunfe en nosotros, como ha reinado y triunfado en Tí.
Reina sobre nosotros, Santísima Virgen, para que seamos Tuyos en la prosperidad y en la adversidad, en la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, en la vida y en la muerte.
¡Oh! misericordioso Corazón de María, Reina del Cielo, vela por nuestras mentes y corazónes y aléjalos de la impureza, de la que tan dolorosamente Te lamentaste en Fátima. Ayúdanos a imitarte en todas las cosas, especialmente en la pureza. Ayúdanos a que la paz de Dios, adornada de justicia y caridad, reine en nuestro país y en el mundo entero.
Por eso, Misericordiosa Virgen y Madre, Te prometo imitar Tus virtudes mediante la práctica de una verdadera vida cristiana, sin tener en cuenta lo que otros piensen.
Estoy decidido a recibir la Sagrada Comunión constantemente y a dedicarte cinco decenas del Rosario cada día, junto con mis sacrificios, con espíritu de expiación y penitencia.
Amén
.
 
 
 
 
 
 Sírvanos la vida de María de modelo de virginidad, cual imagen que se hubiera trasladado a un lienzo; en ella, como en espejo, brilla la hermosura de la castidad y la belleza de toda virtud. Virgen no sólo en la carne, sino también en su alma, sin que la menor doblez de malicia corrompiese la pureza de sus afectos; humilde en su corazón, prudente en las palabras, madura en el consejo, parca en su conversación [...] solícita en sus labores. A nadie hizo mal, quiso bien a todos, respetó a los mayores, fue amable para con los iguales [...]. He aquí la imagen de la verdadera virginidad. Esta fue María, cuya vida pasó a ser norma para todas las vírgenes (San Ambrosio, Trat. sobre las virgenes, 2).
 


Tres Ave-Marías en honor a la pureza de la Santísima Virgen:

1 Dios te salve, María, pura y casta antes del parto, hija de Dios Padre, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios*, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

2 Dios te salve, María, pura y casta durante el parto, Madre de Dios Hijo , llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios*, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

3 Dios te salve, María, pura y casta después del parto, esposa de Dios Espíritu Santo, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oración:

Dios te salve, María, pura y casta antes del parto, en el parto y después del parto Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad concebida sin mancha alguna de pecado original Amén.

Gloria: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oremos: Señor Dios nuestro: concédenos gozar de constante salud de alma y cuerpo, y por los ruegos de la Virgen María, líbranos de las penas de esta vida y haz que alcancemos la alegría sin fin. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.





Al Inmaculado Corazón de María
(Para pedir un favor)

¡Corazón inmaculado de María!, desbordante de amor a Dios y a la humanidad,
y de compasión por los pecadores, me consagro enteramente a ti. Te confío la salvación de mi alma.

Que mi corazón esté siempre unido al tuyo, para que me separe del pecado,
ame mas a Dios y al prójimo y alcance la vida eterna juntamente con aquellos que amo.

Medianera de todas las gracias, y Madre de misericordia, recuerda el tesoro infinito que tu divino Hijo ha merecido con sus sufrimientos y que nos confió a nosotros sus hijos.

Llenos de confianza en tu maternal corazón, que venero y amo, acudo a ti en mis apremiantes necesidades. Por los méritos de tu amable e inmaculado Corazón y por amor al Sagrado Corazón de Jesús, obténme la gracia que pido (mencionar aquí el favor que se desea)

Madre amadísima, si lo que pido no fuere conforme a la voluntad de Dios,
intercede para que se conceda lo que sea para la mayor gloria de Dios y el bien de mi alma. Que yo experimente la bondad maternal de tu corazón
y el poder de tu pureza intercediendo ante Jesús ahora en mi vida y en la hora de mi muerte. Amén.

Corazón de María, perfecta imagen del corazón de Jesús, haced que nuestros corazones sean semejantes a los vuestros. Amén.


Salve, Regina
Salve, Regina, mater misericordiae;
vita, dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus exsules filii Hevae.
Ad te suspiramus gementes et flentes
in hac lacrimarum valle.
Eia ergo, advocata nostra,
illos tuos misericordes oculos ad nos converte.
Et Iesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria.

V. Ora pro nobis, sancta Dei Genitrix.
R. Ut digni efficamur promissionibus Christi


Oremus. Omnipotens sempiterne Deus, qui gloriosae Virginis Matris Mariae corpus et animam, ut dignum Filii tui habitaculum effici mereretur, Spiritu Sancto cooperante, praeparasti, da, ut cuius commemoratione laetamur; eius pia intercessione, ab instantibus malis et a morte perpetua liberemur. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

 
San Antonio de Padua
"Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo".  
 

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