Por sus llagas hemos sido sanados ♰♰♰

miércoles, 26 de diciembre de 2018

“Gloria a Dios en el Cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor”

 
 
Feliz Navidad a todos mis hermanos en Cristo.





- Lc 2,13-14 -
Al punto mismo se dejó ver con el ángel un ejército numeroso de la milicia celestial alabando a Dios y diciendo: "Gloria a Dios en lo más alto de los cielos y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad". (vv. 13-14)
 
 
Beda
Para que no pareciese pequeña la autoridad de un solo ángel, después que anunció uno el misterio del nacimiento nuevo, apareció inmediatamente una multitud de ángeles del cielo, y por esto dice: "Y al punto mismo se dejó ver con el ángel un ejército numeroso de la milicia celestial". Con toda propiedad se llama milicia celestial al coro de ángeles que viene, porque obedece humildemente a aquel poderoso jefe que apareció para destruir las potestades del aire. Y El mismo, para que estas potestades enemigas no puedan tentar a los mortales tanto cuanto quieren, las confunde fuertemente con las armas del cielo. Porque el que ha nacido es Dios y hombre a la vez, y por tanto se canta con razón: "Gloria a Dios en lo más alto de los cielos, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad", conforme a las palabras del evangelista. Un sólo ángel, un enviado, es quien anuncia que ha nacido Dios, según la carne, y al punto una multitud de espíritus celestiales prorrumpe en alabanzas al Señor. De este modo rinde culto a Cristo y nos instruye con su ejemplo para que, cuando uno de nuestros hermanos pronuncie una palabra de la ciencia sagrada, o cuando nosotros mismos pensemos en cosas piadosas, inmediatamente demos alabanzas a Dios con nuestro corazón, con nuestra palabra y con nuestras obras.
 
 
San Crisóstomo
En otro tiempo se mandaba a los ángeles para castigar, como cuando fueron enviados a los israelitas, a David, a los sodomitas y al valle de los que lloran ( Jud 2). Pero ahora por el contrario cantan en la tierra dando gracias al Señor, porque se ha dignado manifestar su venida a los hombres.
 
San Gregorio Magno, Moralia 28, 4
También alaban al Señor porque ponen las voces de su canto en armonía con nuestra redención. Nos ven recibidos en su gracia y se congratulan de que se llene su número.
Beda
Desean también la paz en la tierra para los hombres, añadiendo: "Y paz en la tierra a los hombres" porque, habiendo nacido el Salvador según la carne, respetan como compañeros ahora a los que despreciaron antes como enfermos y abatidos.
San Cirilo
Esta paz, pues, fue hecha por Jesucristo: El mismo nos reconcilió con Dios y con el Padre, perdonando nuestros pecados y pacificando a los dos pueblos en un solo hombre, y componiendo un solo redil de los habitantes del cielo y de la tierra.
Beda
Para qué hombres piden los ángeles la paz, lo manifiestan diciendo: "A los hombres de buena voluntad", esto es, para aquellos que reciben bien el nacimiento del Señor. Así pues, no hay paz para los impíos ( Is 57), pero sí la hay abundante para los que aman el nombre de Dios ( Sal 118).
 
Orígenes, in Lucam, 13
Pero el lector solícito tratará de inquirir en qué sentido dice el Salvador ( Lc 12,51): "No he venido a poner paz en la tierra", y ahora los ángeles cantan en su nacimiento: "Paz en la tierra a los hombres"; pero esta duda queda aclarada al decir que la paz es para los hombres de buena voluntad, porque la paz que Dios no concede sobre la tierra no es paz de buena voluntad.
San Agustín, de Trinitate, 13, 13
La justicia corresponde a la buena voluntad.
 
San Juan Crisóstomo
Fijémonos en este admirable orden. Primero manda los ángeles a nosotros y después conduce al hombre a las cosas celestiales. El cielo se hace tierra cuando debe recibir las cosas de la tierra.
Orígenes, in Lucam, 13
En sentido místico, los ángeles consideraban que no podían cumplir la misión que se les había confiado sin la ayuda de Aquel que podía salvar verdaderamente y que el remedio de ellos era de menos eficacia que el que necesitaban los hombres. De aquí que, así como cuando se presenta un médico sabio a enfermos a quienes otros no han podido curar, en vez de mostrarse envidiosos, prorrumpen en alabanzas de tal hombre y del Dios que se los ha enviado al ver la maestría con que se hace desaparecer la corrupción de sus llagas. Del mismo modo la multitud de los ángeles alaba a Dios por la venida de Cristo.
 
 Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
Tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra suplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
 
 

viernes, 21 de diciembre de 2018

San Pedro Canisio juzga la sodomo-herejía que promueve Bergoglio

(1521-1597)
Doctor de la Iglesia
Fiesta 27 de Abril.
Devoto del Corazón de Jesús.

Teólogo jesuita holandés, predicador, escritor, Doctor de la Iglesia, llamado "el segundo evangelizador de Alemania", después de San Bonifacio.


San Pedro Canisio es llamado también el martillo de los herejes por defender la fe católica de las falsas enseñanzas de la herejía protestante.  Es el Creador y Patrono de la Prensa Católica. Su preocupación era salvar las almas de los habitantes de muchas ciudades de Alemania de las falsas enseñanzas de los protestantes y trabajó fuertemente para traer de vuelta a la Iglesia Católica a los que habían aceptado las herejías protestantes. Cuando la gente le decía que él trabajaba muy duro, San Pedro Canisio respondía.
“Si usted tiene mucho por hacer, con la ayuda de Dios, encontrará tiempo para hacerlo todo.”
Otras veces decía: “Descansaremos en el cielo”.
 
 
Martirologio Romano:
San Pedro Canisio, sacerdote de la Compañía de Jesús y Doctor de la Iglesia que, enviado a Alemania, trabajó duro durante muchos años para defender y fortalecer la fe católica por su predicación y sus escritos, incluyendo el famoso Catecismo. En Friburgo en Suiza, finalmente tomó descanso de sus labores.
 
 
A la edad de veintiséis años, San Pedro Canisio   asistió   a dos sesiones del Concilio de Trento, una en Trento y otra en Bolonia, como teólogo del cardenal Truchsess y consejero del Papa. En vez del cardenalato que el papa le ofreció Pedro Canisio prefirió el humilde servicio a la comunidad, empleando el tiempo en la oración y en la penitencia.
 


San Pedro Canisio, juzga la idea herética que tiene Bergoglio de que   el Papa no debe juzgar a los curas sodomitas.  


“Aquellos que no tienen vergüenza de violar la ley divina y natural son esclavos de esta infamia que jamás será  suficientemente execrada”.
 
Significado de Execrar: 

tr. Condenar y maldecir [una persona o cosa] con autoridad. Rechazar y aborrecer una cosa censurable.
Abominar.
 

San Pedro Canisio

  • Crimen atroz y pecado nefando en su naturaleza misma

Según la Escritura, los sodomitas eran gente pésima y grandes pecadores ante le Señor. Este crimen atroz y pecado nefando en su naturaleza misma fue execrado por Pedro y Paulo, y la Escritura verdaderamente lo atacó con declaraciones de fuerte magnitud. (San Pedro Canisio. De pecatis in coelum clamantibus, III. Summa Doctrina Christiana, p. 141)
  
 
«No debería tolerarse curas o confesores que estén tildados de herejía; y a los convencidos en ella habríase de despojar en seguida de todas las rentas eclesiásticas; que MÁS VALE ESTAR LA GREY SIN PASTOR, QUE TENER POR PASTOR A UN LOBO. Los pastores, católicos ciertamente en la fe, pero que con su mucha ignorancia y mal ejemplo de públicos pecados pervierten al pueblo, parece deberían ser muy rigurosamente castigados, y privados de las rentas por sus obispos, o a lo menos separados de la cura de almas; porque la mala vida e ignorancia de éstos metió a Alemania la peste de las herejías».
San Ignacio de Loyola, Carta a San Pedro Canisio. 13 de Agosto de 1554
 

 
 
La pagina corazones.org define catolicismo como:  
La fe, ritos y moral de la Iglesia Católica. Incluye todo lo que la enseña que debe ser creído y vivido para ser santificado y lograr la salvación.
Entonces como algunos católicos todavía pueden creer la mentira que un apóstata como Bergoglio que no profesa la fe católica sino que la niega y se rebela contra el Credo Católico, contra la moral católica, contra las enseñanzas de Jesucristo  puede ser un papa católico, para creer semejante mentira sería  necesario negar la fe católica.  Los bergoglianos han reemplazado a Cristo por Bergoglio se engañan a si mismos y piensan que es suficiente con tener a un impostor que dice ser papa.
El Magisterio de la Iglesia hace nula la elevación  de un hereje, mujer o niño al papado .

Catecismo Mayor San Pío  X
6º.- De los que están fuera de la Iglesia
225.
¿Quiénes son los que no pertenecen a la comunión de los Santos? - No pertenecen a la comunión de los santos en la otra vida los condenados, y en ésta, los que están fuera de la verdadera Iglesia.

226.¿Quiénes están fuera de la verdadera Iglesia? - Está fuera de la verdadera Iglesia los infieles, los judíos, los herejes, los apóstatas, los cismáticos y los excomulgados.
 

Creador y Patrono de la Prensa Católica

Aunque la imprenta fue desarrollada en la década de 1400, los católicos no habían hecho mayor uso de ella sino hasta la aparición de Pedro Canisio.
Pionero de la prensa católica
Se le reconoce como pionero de la prensa católica, siento el primero del numeroso ejército de escritores jesuitas. Por aquella época, San Pedro empezó a preparar su famoso catecismo o "Resumen de la Doctrina Cristiana", que apareció en 1555. A esa obra siguieron un "Catecismo Breve" y un "Catecismo Brevísimo", que alcanzaron enorme popularidad. Dichas obras serían para la contrarreforma Católica lo que los catecismos de Lutero habían sido para la Reforma Protestante. Fueron reimpresos más de doscientas veces y traducidos a quince idiomas (incluyendo el inglés, el escocés de Braid, el hindú y el japonés) en vida del autor.  Ayudó a formar varias editoriales católicas.
Su catecismo fue tan popular que fue impreso en al menos doce idiomas en la vida de Pedro, y, finalmente, llego a producir cientos de ediciones en 26 idiomas.
Pedro escribió catecismos, un breviario, y algunas obras de María. Incluso después de haber sufrido un derrame cerebral antes de su muerte que le impedía escribir, él dictaba sus enseñanzas a su fiel secretaria, quien dio a conocer las palabras de san Pedro Canisio.



En Praga Pedro Canisio devolvió la fe a gran parte de la ciudad, y el colegio que fundó era tan bueno, que aun los protestantes enviaban a él a sus hijos.

En 1559, a instancias del rey Fernando, fue a residir a Augsburgo durante seis años.  Ahí reavivó una vez más la llama de la fe, alentando a los fieles, tendiendo la mano a los caídos y convirtiendo a muchos herejes.  Además, convenció a las autoridades para que abriesen de nuevo las escuelas públicas, que habían sido destruidas por los protestantes. Al mismo tiempo que hacía todo lo posible por impedir la divulgación de los libros inmorales y heréticos, divulgaba en cuanto podía los libros buenos, ya que comprendía, por intuición, como aumentaba la importancia de la prensa. En aquella época recopiló y editó una selección de las cartas de San Jerónimo, el "manual de los Católicos", un martirologio y una revisión del Breviario de Augsburgo. En Alemania se reza todavía, los domingos, la oración general compuesta por el santo.


San Pedro Canisio fue canonizado y declarado al mismo tiempo Doctor de la Iglesia por el Papa Pío XI en 1925.


San Pedro Canisio ruega por nosotros, intercede para que Dios pronto extermine la herejía que propagan los herejes que ahora se disfrazan de jesuitas y peor aun de papa.  




 
 
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jueves, 20 de diciembre de 2018

Santo Domingo de Silos se ocupó en rescatar a cristianos cautivos de los musulmanes mientras que Bergoglio y Parolin le dan la espalda a la católica Asia Bibi amenazada de muerte

SANTO DOMINGO DE SILOS.

 
 Abad 
Taumaturgo
Liberó  a los cristianos cautivos de los mahometanos.
 
Santo Domingo de Silos organizó ayudas para liberar a los cristianos prisioneros y esclavos de los musulmanes. Logró liberar a más de 300. Por eso lo representan acompañado de hombres con cadenas.


El que dicen de Silos,    «que salva la frontera» 
 

Señor Santo Domingo,      confesor acabado,

temido de los moros,      de cristianos amado

 
 
 
Franciscanos.org
Nació en el pueblo de Cañas (La Rioja, España) hacia el año 1000. En su juventud fue pastor y empezó a sentir gusto por la soledad y el silencio, llevando vida de ermitaño. Decidió abrazar la vida religiosa e ingresó en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Sus cualidades y su observancia de la Regla hicieron que pronto lo nombraran prior del monasterio. Como tal tuvo un conflicto con el rey García III de Navarra a causa de las posesiones del monasterio y del pago de tributos. El rey lo desterró, y lo acogió en seguida Fernando I, rey de Castilla, quien le ofreció el monasterio de Silos (Burgos), entonces en decadencia material y espiritual. Elegido abad del mismo, restauró el edificio, restableció la disciplina monástica y la práctica de la alabanza continua a Dios. El monasterio se convirtió en uno de los más prósperos de España. También se ocupó en rescatar a cristianos cautivos de los musulmanes.
 
Leemos en otra biografía del Santo:
Habiendo decaído en lo espiritual y temporal el insigne monasterio de Silos; el rey no halló remedio más eficaz para reparar sus pérdidas, que confiarlo a santo Domingo nombrándole su abad. Durante veintitrés años lo gobernó con admirable ejemplo de vida, maravilloso celo y grande acrecentamiento de sus monjes en virtud y perfección. Resplandeció en muchas y grandes maravillas, que Dios obró por él, sanando a los ciegos, cojos, tullidos y otros enfermos de diversas enfermedades; pero en la que principalmente se señaló, fue en socorrer a los cristianos cautivos de los moros, que a la sazón eran muchos. Fue esto con tan grande extremo, que encomendándose a él (deshacen) sus mazmorras los cautivos, se hallaban a deshora en tierra de cristianos, y aun a las puertas de su monasterio, dejando allí por testimonio las cadenas y grillos de su cautiverio; y fueron tantos los despojos que los cautivos depositaron en el templo, que decían por refrán en Castilla: «No te bastarán los hierros de santo Domingo»: y no solamente en el templo de santo Domingo colgaban los cautivos sus cadenas, sino también en otros santuarios y oratorios de su advocación, como se veían siglos después en la iglesia de Jesús del Monte, junto a la villa de Loranca de Tajuña, que antes había sido ermita de santo Domingo.

Este santo obtuvo de Dios muchísimos milagros para quienes se encomendaban a sus oraciones. El biógrafo, que escribió su vida poco tiempo después de la muerte del santo, dice que no había enfermedad que las oraciones de este santo no lograra curar. Otro testigo de aquel tiempo afirma: "Nunca vi a un enfermo, ni a un sano, a quien no le alegrara él con su boca o con su mano". Llegó hasta a anunciar la fecha de su propia muerte. 
96 años después de su muerte, nuestro santo se apareció en sueños a la mamá de Santo Domingo de Guzmán para anunciarle que tendría un hijo que sería un gran apóstol. Por eso cuando el niño nació le pusieron el nombre de Domingo en honor del santo de Silos. Es por ello también que muchas mamás en España se encomiendan al santo Domingo de Silos para obtener que su hijo nazca bien y que sea una buena persona después.

Hasta la guerra civil de 1931, el abad de Silos solía llevar al palacio real el báculo de Santo Domingo cuando la reina iba a dar a luz, y lo dejaba junto al lecho de la soberana hasta después del parto.

 El Martirologio Romano se describe que 300 cristianos esclavizados por los moros consiguieron la libertad invocando a Santo Domingo.
 
 
 
Oración Oh Dios, que adornaste a tu Iglesia con los méritos de la preclara vida de santo Domingo de Silos, tu confesor, y la alegraste con los gloriosos milagros en la liberación de los cautivos; concede a tus siervos ser instruidos con sus ejemplos y, por su patrocinio, ser liberados de toda esclavitud de los vicios. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Santo Domingo de Silos te pedimos que intercedas por nuestra hermana Asia Bibi.
  

El apostata Bergoglio y Parolin le dan la espalda a nuestra hermana Católica perseguida por el Islam. ‘Es un problema interno de Pakistán’
Infovaticana

Ha sorprendido la frialdad de las declaraciones del secretario de Estado, Pietro Parolin, sobre el destino de la católica pakistaní Asia Bibi, condenada a muerte y liberada en apelación, y los nulos intentos del Vaticano por lograr su salida de un país en el que un enorme número de musulmanes clama por su muerte.

Bibi, de 56 años y madre de cinco hijos, era una jornalera agrícola, de los escasísimos no musulmanes de su aldea. En 2009, en medio de la faena, bebió en un envase del que habían bebido sus compañeros musulmanes, que al verlo se indignaron de que una miserable infiel hubiera osado beber de donde había bebido un musulmán, e ‘in situ’ le exigieron que apostatase inmediatamente del cristianismo y se convirtiese a la ‘religión de paz’.
Pero Bibi les respondió: “Creo en mi religión y en Jesucristo, que murió en la cruz por los pecados de la humanidad. ¿Qué hizo nunca vuestro Profeta Mahoma por salvar a la humanidad? ¿Y por qué habría de ser yo quien se convirtiera y no vosotros?”. Eso le valió la acusación de blasfemia y un juicio en el que fue condenada a morir en la horca, y solo la presión internacional logró que se le sometiese a un nuevo juicio que ha acabado absolviéndola. Pero no puede salir de un país en el que hordas innumerables exigen que pague con la vida su osadía.
Aquí queda al descubierto la hipocresía del heresiarca Bergoglio que condena la Pena de Muerte sin embargo no levanta la voz para condenar la persecución religiosa de una católica amenazada de muerte.


Afirmar que un apostata como Bergoglio pueda ser papa de la Iglesia católica es una blasfemia  cuando públicamente se sabe que  ha traicionado a nuestros hermanos cristianos que están siendo perseguidos por el Islam y a vendido al regimen comunista  nuestros hermanos católicos chinos.

Nuestro Señor  Jesucristo nos advirtió que surgirían falsos cristos que vendrían en su nombre para engañar, de ser posible, aun a los elegidos. Jesucristo prometió que por los frutos reconoceríamos a los verdaderos pastores de los impostores por eso ningún católico tiene excusa de ignorancia.  Definitivamente quien se obstina en afirmar que Bergoglio es papa de la Iglesia católica viendo todas las pruebas y las evidencias de sus herejías ha apostatado de la fe y se ha convertido en miembro de la anti iglesia que lidera el anti papa Bergoglio.

San Vicente Ferrer afirmó que rendirle culto papal a un falso papa es un pecado contra el Primer Mandamiento de la Ley de Dios, es pecado de idolatría pues es darle culto a un ídolo es un acto de apostasía reconocer al heresiarca Bergoglio como Papa.
Prestando obediencia a uno que no es papa y tributándole honores papales, se quebranta el primer precepto de la primera tabla, en el cual se ordena: No adores a dios extranjero, ni ídolo, ni estatua, ni semejanza alguna del cielo. ¿Qué otra cosa es el falso papa sino un dios extranjero en este mundo, un ídolo, una estatua, una imagen ficticia de Cristo? Es evidente, pues, que es muy peligroso para cualquier alma cristiana quebrantar, aunque sea por ignorancia, los dos preceptos divinos señalados. 
 

miércoles, 19 de diciembre de 2018

El papa Urbano V se opuso a las invasiones del islamismo


Monje Benedictino
Fue beatificado el 10 de marzo de 1870 por el papa Pío IX.
Predecesor Inocencio VI Sucesor Gregorio XI
Festividad 19 de diciembre
Al fallecer el Papa Inocencio VI fue nombrado Sumo Pontífice. Recibió la noticia mientras ocupaba el cargo de Nuncio en Nápoles y en un sólo día fue consagrado obispo y coronado como Papa (28 de septiembre de 1362). Fue el papa número 200 de la Iglesia católica y sexto papa del pontificado de Aviñón.


Hoy la Iglesia católica celebra al Beato Papa Urbano V quien defendió la fe católica y se opuso a las invasiones del islamismo como podemos ver otro papa que nos demuestra que el heresiarca Jorge Mario Bergoglio no profesa la doctrina católica y es enemigo de la Iglesia que fundó Jesucristo.
 
 
Como Sumo Pontífice Urbano V llevó una vida austera, retiró los lujos de su palacio y procuró que sus colaboradores sean un testimonio de vida cristiana. Delegó los cargos eclesiásticos a personas de probada virtud y luchó infatigablemente por erradicar malas costumbres en la curia.  Asimismo trabajó para mejorar el nivel cultural del pueblo, fundó universidades  y hasta una academia de medicina. Con el apoyo de las órdenes Franciscana y Dominica inició la evangelización de Bulgaria, Ucrania, Bosnia, Albania, Lituania. Llegó a enviar misioneros a Mongolia y China.
Por el contrario Bergoglio en Rebelión contra Dios ha profanado la Casa de Dios y ha convertido el Vaticano en cueva de sodomitas. De manera que llamarle a este enemigo de Dios  ´papa´ es una gran blasfemia y una acto de idolatría y apostasía.
 

 
El apostata Bergoglio favorece a los enemigos de Dios y persigue a los fieles católicos y le da la espalda a los cristianos que son victimas del Islam.


 
El mayor deseo de Urbano V fue el de una cruzada contra los turcos. En 1363, el rey Juan II de Francia y Pedro I, el rey de Chipre, llegaron a Aviñón, y se decidió que debería haber una guerra contra los turcos. Eran Urbano y Pedro, quienes estaban más ansiosos por la cruzada; Los franceses estaban agotados por las recientes pérdidas en la Guerra de los Cien Años, y algunos de sus líderes todavía estaban presos en Inglaterra. El Papa celebró una ceremonia especial el Sábado Santo, 1363, y otorgó la cruz del cruzado a los dos reyes, y también al cardenal Hélie de Talleyrand. Juan II fue nombrado rector y capitán general de la expedición.  El cardenal de Talleyrand fue nombrado legado apostólico para la expedición, pero murió el 17 de enero de 1364, antes de que la expedición pudiera partir. Reunir al ejército resultó ser una tarea imposible, y el rey Juan regresó a la prisión en Inglaterra. Murió en Londres el 8 de abril de 1364.
El celoso Vicario de Jesucristo no podía contentarse con apacentar solamente al pueblo cristiano. La universalidad de la Iglesia que gobernaba le hacia cobrar conciencia de las ovejas que todavía vagaban errantes fuera del redil o gemían oprimidas bajo los enemigos de la fe cristiana. La evangelización de los infieles y la reunión de una Cruzada: he ahí dos nuevos anhelos que abrasaban el corazón del papa benedictino. Ante la amenaza, nunca decreciente, de los turcos, y a ruegos de Pedro I de Lusignán, rey de Chipre, Urbano V concibió ya en los primeros meses de su pontificado el plan de una nueva Cruzada; él mismo se encarga de predicarla; tenía ya nombrado legado pontificio de la expedición, y los reyes de Francia y de Dinamarca prometieron tomar parte en ella; pero, al fin, la Cruzada no se realiza. Hay que tener en cuenta que el tiempo no corre en vano y que la fe viva que puso en pie de guerra a los cruzados se había extinguido con San Luis hacía cabalmente un siglo. 
Mejor efecto tuvieron los impulsos misionales de Urbano V. Sus miras se dirigen a las regiones orientales del debilitado imperio bizantino, Se ocultaban en estos planes, indudablemente, las nunca amortiguadas aspiraciones de la Cruzada. Cruzada, si no de conquista, sí, al menos, de defensa. Urbano V. a la vista del fracasado intento de una Cruzada europea, se dió cuenta de que era necesario formar alrededor del imperio de Oriente, que se arruinaba, una barrera de corazones católicos para defenderlo, o, por lo menos, para oponerse a las invasiones del islamismo. Las Ordenes mendicantes prestaron a Urbano una ayuda eficaz. Después de haber establecido la jerarquía católica en Bulgaria, en Bosnia, en Moldavia, el Papa envió a Albania cuatro obispos franciscanos con la misión de recorrer el pequeño Estado y de aumentar el número de los católicos. Por su mandato, veinticinco frailes menores recorrieron Valdaquia y Lituania, haciendo muchos prosélitos; veinticuatro religiosos de la misma Orden fueron a Georgia a unirse con el obispo de Milevi. Pero la misión más famosa de todas las del pontificado de Urbano V fue  la enviada a los mongoles, integrada asimismo por religiosos franciscanos. 
 

domingo, 16 de diciembre de 2018

Novena de Navidad de San Alfonso de Liguori





Dios nos revela su amor convirtiéndose en Hombre
 



Debido a que nuestro primer padre, Adán, se había rebelado contra Dios, fue expulsado del paraíso y trajo a sí mismo ya todos sus descendientes el castigo de la muerte eterna. Pero el Hijo de Dios, viendo al hombre así perdido y deseando salvarlo de la muerte, se ofreció a asumir nuestra naturaleza humana y sufrir la muerte, condenado como un criminal en una cruz. "Pero, Hijo Mío", podemos imaginar al Padre eterno diciéndole: "Piensa en la vida de humillaciones y sufrimientos que tendrás que pasar sobre la tierra. Tendrás que nacer en un establo frío y ser colocado en un pesebre, el abrevadero de las bestias. Cuando todavía seas un infante. Deberá huir a Egipto para escapar de las manos de Herodes. Después de su regreso de Egipto, tendrá que vivir y trabajar en una tienda como un siervo humilde, pobre y despreciado. Y, finalmente, agotado por los sufrimientos. Tendrás que renunciar a tu vida en una cruz, avergonzado y abandonado por todos ". "Padre", responde el Hijo, "todo esto no importa. Con gusto lo soportaré todo, si solo puedo salvar al hombre".

¿Qué deberíamos decir si un príncipe, por compasión por un gusano muerto, decidiera convertirse él mismo en un gusano y donar sangre de su propia vida para devolverle la vida al gusano? Pero la Palabra eterna ha hecho infinitamente más que esto por nosotros, aunque Él es el Señor soberano del mundo. Él eligió llegar a ser como nosotros, que estamos inmensamente más debajo de Él que un gusano está debajo de un príncipe, y estuvo dispuesto a morir por nosotros, para recuperar para nosotros la vida de la gracia divina que habíamos perdido por el pecado. Cuando vio que todos los demás regalos que nos había otorgado no eran suficientes para inducirnos a pagar su amor con amor. Él mismo se hizo hombre y se entregó todo a nosotros. "El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros"; "Él nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros".


Oración

Oh, gran Hijo de Dios, te has convertido en hombre para hacerte amar por los hombres. Pero, ¿dónde está el amor que los hombres te dan a cambio? Tú has dado tu  sangre viva para salvar nuestras almas. ¿Por qué, entonces, somos tan indiferentes que, en lugar de recompensarte con amor, te rechazamos con ingratitud? Y yo, Señor, yo mismo más que otros te he tratado mal. Pero tu pasión es mi esperanza. Por el bien de ese amor que te llevó a asumir la naturaleza humana y morir por mí en la cruz, perdóname todas las ofensas que he cometido contra ti.

Te amo, oh verbo encarnado; Te amo, oh infinita bondad. Por amor a ti, Dios mío, lamento tanto las heridas que te he hecho, que podría morir de pena por estas ofensas. Dame, oh Jesús, tu amor. No me dejes vivir más en el olvido ingrato del amor que me has dado. Deseo amarte siempre. Haz que siempre pueda perseverar en este santo deseo.

Oh María, Madre de Dios y Madre mía, ruega por mí para que Tu Hijo pueda darme la gracia de amarlo siempre, hasta la muerte. Amén.






Segundo día
El amor de Dios revelado en su ser naciendo como un bebé.


Cuando el Hijo de Dios se hizo hombre por nosotros. Él podría haber venido a la tierra como un hombre adulto desde el primer momento de su existencia humana, como lo hizo Adán cuando fue creado. Pero como la vista de los niños pequeños nos atrae con una atracción especial por amarlos, Jesús eligió hacer su primera aparición en la tierra como un niño pequeño, y de hecho, como el bebé más pobre y lamentable que jamás haya nacido. "Dios quiso nacer como un bebé", escribió San Pedro Crisólogo, "para poder enseñarnos a amar y no a temerle". El profeta Isaías había predicho mucho antes que el Hijo de Dios iba a nacer como un niño y, por lo tanto, se entregó a nosotros por el amor que nos tiene: "Nos ha nacido un niño, se nos da un hijo".

¡Mi Jesús, Dios supremo y verdadero! ¿Qué te ha sacado del cielo para nacer en un establo frío, si no es el amor que nos  tienes a los hombres? ¿Qué te ha atraído desde el seno de tu padre para colocarte en un pesebre duro? ¿Qué te ha traído de tu trono por encima de las estrellas, para acostarte con un poco de paja? ¿Qué te ha llevado a ti desde el medio de los nueve coros de ángeles a ponerte entre dos animales? Tú, que inflamas a los serafines con fuego sagrado, ¡ahora estás temblando de frío en este establo! Tú, que colocas las estrellas en el cielo en movimiento, ¡ahora no puedes moverte a menos que otros te carguen en sus brazos! ¡Tú, que das su alimento a los hombres y las bestias, ahora necesitas un poco de leche para sostener tu vida! Tú, que eres la alegría del cielo, ¡ahora lloriqueas y lloras de sufrimiento! Dime quién te ha reducido a tal miseria; "El amor lo ha hecho", dice san Bernardo. El amor que nos tienes a los hombres, ha traído todo esto a Ti.

Oración
¡Oh querido niño! Dime, ¿qué has venido a hacer a la tierra? Dime, ¿a quién estás buscando? Sí, ya lo sé. Has venido a morir por mí para salvarme del infierno. Has venido a buscarme, la oveja perdida, para que, en lugar de huir de ti, pueda descansar en tus brazos amorosos. ¡Ah mi Jesús, mi tesoro, mi vida, mi amor y mi todo! ¿A quién amaré, si no a ti? ¿Dónde puedo encontrar un padre, un amigo, un cónyuge más amoroso y amable que tú?
Te amo, mi querido Dios; Te amo, mi único bien. Lamento los muchos años en que no te he amado, sino que te he rechazado y ofendido. Perdóname, oh mi Redentor amado; porque lamento haberte tratado así, y lo lamento con todo mi corazón. Perdóname y dame la gracia de nunca más alejarme de Ti, sino de amarte constantemente en todos los años que aún me esperan en esta vida. Mi amado Jesús, me entrego enteramente a ti; Acéptame, y no me rechaces como me merezco.
Oh María, tú eres mi abogada. Por tus oraciones obtienes lo que quieres de tu Hijo. Pídele entonces que me perdone, y que me conceda la santa perseverancia hasta la muerte. Amén.

Siguientes días de la Novena Christmas Novena by Saint Alphonsus de Liguori

La tercera advertencia del advenimiento: ¡Cristo está cerca! Deseamos su venida





III Domingo, preanuncia la alegría mesiánica.


San Gregorio Niceno, ubi sup

Por esta vigilancia que, como queda dicho, nos mandó tener el Señor, dice que ciñamos nuestros lomos, teniendo encendidas las antorchas. Porque la luz puesta delante de nuestra vista rechaza el sueño, y cuando nuestros lomos están ceñidos con un cíngulo nuestro cuerpo no se duerme fácilmente. Porque el que está ceñido por la castidad e ilustrado por una conciencia limpia, vela siempre.

 

Teofilato


Después que el Señor estableció a su discípulo en la moderación despojándolo de todo cuidado de la vida y del orgullo, lo induce ahora a servir diciendo: "Tened ceñidos vuestros lomos" -es decir estad siempre dispuestos a imitar a vuestro Dios-. "Y antorchas encendidas", esto es, no viváis entre tinieblas, sino que la luz de la razón os alumbre siempre dándoos a conocer lo que habéis de evitar. Este mundo es una noche, pero tienen ceñidos sus lomos los que llevan una vida práctica o activa. Porque tal es costumbre de los que trabajan, a quienes convienen antorchas ardientes, esto es el don de la discreción, para que puedan conocer en la práctica, no sólo lo que conviene hacer, sino cómo debe hacerse. De otra manera, los hombres caen en el precipicio de la soberbia. Y debe observarse que primero manda ceñir los lomos y después encender las antorchas, porque primero es la acción y después la reflexión, que es la luz del espíritu. Por tanto, estudiemos el modo de ejercer nuestras facultades y entonces tendremos dos antorchas ardientes, a saber: la inhabitación del Espíritu -que nos ilumina brillando en nuestra mente- y la doctrina con la que ilustramos a los demás.


San Cirilo, ubi sup

Así pues, cuando venga el Señor y encuentre a los suyos despiertos y ceñidos, teniendo la luz en su corazón, entonces los llamará bienaventurados. Prosigue pues: "En verdad os digo que se ceñirá". En lo que comprendemos que nos retribuirá con lo mismo, porque se ceñirá El mismo con los que están ceñidos.


San Gregorio, in homil. 13, ut sup
La primera vela es el primer tiempo de nuestra vida, esto es, la infancia. La segunda, la adolescencia o la juventud. La tercera, la ancianidad. Por tanto, el que no quiso vigilar en la primera vela, vigile en la segunda y el que no quiso vigilar en la segunda, no pierda el remedio de la tercera, para que aquellos que no se hayan convertido en la infancia se conviertan al menos en la juventud o en la ancianidad.


San Cirilo, ubi sup
No hace mención de la primera vigilia porque la niñez no es castigada por Dios, sino que merece perdón. Pero la segunda y la tercera edad deben obedecer a Dios y llevar una vida honesta para complacerlo.

 
 
 
 
 TERCER DOMINGO DE ADVIENTO Año Litúrgico - Dom Prospero Gueranger
 
En este domingo se aumenta todavía la alegría de la Iglesia. Continuamente suspira ella por el Señor; pero ahora siente que se aproxima y cree poder mitigar un poco la austeridad de este tiempo de penitencia, con la inocente alegría de las pompas litúrgicas. En primer lugar, este Domingo ha recibido el nombre de Gavdete por la primera palabra de su Introito; pero, además en él se observan también las prácticas características del cuarto Domingo de Cuaresma llamado Laetare. Se toca el Organo en la Misa; los ornamentos son de color rosa;- el Diácono vuelve a tomar la dalmática, y el Subdiácono la túnica; en las Catedrales asiste el Obispo con la mitra preciosa. ¡Admirable condescendencia de la Iglesia que tan armónicamente sabe unir la seriedad de su doctrina con la graciosa poesía de las formas litúrgicas! Entremos en su espíritu y regocijémonos hoy a causa de la proximidad del Señor. Mañana, nuestros gemidos tomarán otra vez su vuelo; porque aunque no ha de tardar, no ha llegado todavía.
La Estación se celebra en San Pedro del Vaticano. Este sagrado templo que contiene el sepulcro del Príncipe de los Apóstoles, es el asilo universal del pueblo cristiano; es natural que sea testigo de las tristezas y de las alegrías de la Iglesia.
El Oficio nocturno comienza por un nuevo Invitatorio: el grito de la Iglesia es un grito de alegría; todos los días, hasta la Vigilia de Navidad, comienza sus Maitines por estas magníficas palabras:
El Señor está ya próximo: venid, adorémosle.
Tomemos ahora el libro del Profeta y leamos con la Santa Iglesia;
Del Profeta Isaías.
Confianza en Dios: El humilla a los soberbios
En aquel día, se cantará este cántico en la tierra de Judá:
Tenemos una ciudad fuerte, nos dará el Señor su ayuda por muralla y fortaleza. Abrid las puertas para que entre un pueblo justo que guarde fidelidad. Esperanza inquebrantable, tú nos conservarás la paz, porque en ti reina la confianza. Tened siempre confianza en el Señor; porque el Señor es un refugio eterno. El ha destruido a los moradores de las alturas, ha echado por tierra la ciudad soberbia; la humilló hasta el suelo, la arrojó en el polvo, y fué pisoteada por los pies del pobre y del mendigo.
El justo espera el reinado de la justicia y permanece fiel a Dios
El sendero del justo está en línea recta; no se desvía de ella la senda que Tu abres al justo. En efecto, en la senda de tus juicios, hemos puesto, oh Señor, nuestra confianza; tu nombre y tu recuerdo son el deseo del alma.
Mi alma te deseó en la noche y te buscarán mis más íntimos suspiros. (ls„ XXVI, 1-9.)
¡Oh santa Iglesia Romana, nuestra ciudad fuerte!, hénos aquí reunidos en tus muros, alrededor del sepulcro de este pescador cuyas cenizas te amparan en la tierra, mientras que, con su doctrina inconmovible, te ilustra desde el cielo. Mas, si eres fuerte, lo eres por el Salvador que va a llegar. El es tu muralla; porque El es quien rodea a todos tus hijos con su misericordia; El es la fortaleza invencible; gracias a El, jamás los poderes infernales prevalecerán contra ti. Ensancha tus puertas, para que puedas acoger dentro de ti a todos los pueblos; pues eres maestra de la santidad y guardiana de la verdad. ¡Termine cuanto antes el antiguo error que se opone a la fe y difúndase la paz sobre todo tu rebaño! ¡Oh Santa Iglesia Romana! Tú has puesto para siempre la esperanza en el Señor; y El a su vez, fiel a su promesa, ha humillado delante de ti a las alturas de la soberbia y a las ciudades del orgullo. ¿Dónde están los Césares que creyeron haberte ahogado en tu propia sangre? ¿dónde los Emperadores que quisieron violentar la inviolable virginidad de tu fe? ¿dónde los sectarios que en cada siglo, por decirlo así, combatieron sucesivamente todos los artículos de tu doctrina? ¿dónde aquellos desagradecidos príncipes que se empeñaron en avasallarte, cuando fuiste tú quien los ensalzó? ¿dónde está el Imperio de la Media Luna que tantas veces se enfureció contra ti, y cuyas orgullosas conquistas, tú desarmada, rechazaste tan lejos? ¿dónde están los Reformadores que trataron de fundar un Cristianismo sin ti? ¿dónde estos modernos sofistas, a cuyos ojos no eras tú más que un impotente y apolillado fantasma? ¿dónde estarán, dentro de un siglo, esos reyes perseguidores de la Iglesia,. esos pueblos que buscan la libertad fuera de la Iglesia? Habrán pasado, como un torrente, en su fracaso; y tú, tú estarás siempre tranquila, siempre joven, siempre sin arrugas, ¡oh Santa Iglesia Romana! sentada sobre la roca inconmovible. Tu camino a través de los siglos habrá sido recto como el del justo; y siempre te volverás a hallar semejante a ti misma, como lo has sido durante diecinueve siglos, bajo el sol que, fuera de ti, sólo ilumina las vicisitudes humanas. ¿De dónde a ti esa solidez sino de Aquel que es la misma Verdad y la justicia? ¡Gloria sea a El en ti! Todos los años te hace su visita; todos los años te renueva sus dones, para ayudarte a terminar tu peregrinación; hasta el fln de los siglos vendrá igualmente a visitarte, a renovarte, no sólo por la virtud de aquella mirada con la que renovó a Pedro, sino llenándote de sí mismo, como llenó a la Virgen gloriosa, objeto de tus más dulces amores después del de tu Esposo. Contigo suplicamos, oh Madre nuestra, diciendo: ¡Ven, Señor Jesús! "Tu nombre y tu recuerdo son el ansia de nuestras almas; en la noche te desean ellas y te buscan nuestros más íntimos suspiros."
M I S A
Mientras todo el pueblo está atento, la voz de los cantores entona la melodía gregoriana, y se oye el eco de estas consoladoras palabras del Apóstol:
INTROITO
Alegraos siempre en el Señor. Otra vez os lo digo: alegraos. Que vuestra dicha sea conocida de todos los hombres; porque el Señor está cerca. No os preocupéis por nada. Al contrario, en todas vuestras oraciones presentad a Dios vuestras peticiones. Salmo. Bendijiste, Señor, tu tierra; destruíste el cautiverio de Jacob. — V. Gloria al Padre.
La Iglesia pide, en la Colecta, la gracia de la visita que trae consigo la luz y disipa las tinieblas. Las tinieblas hacen temblar al alma; por el. contrario, la luz asegura y regocija al corazón.
ORACION
Oremos. Dígnate, Señor, escuchar nuestras súplicas, y disipa las tinieblas de nuestro espíritu con la gracia de tu visita. Tú, que Vives y reinas.
EPISTOLA
Lección de la Epístola del Ap. S. Pablo a los Filipenses. (IV, 4-7.)
Hermanos: Alegraos siempre en el Señor. Otra vez os lo digo: alegraos. Que vuestra dicha sea conocida de todos los hombres: el Señor está cerca. no os preocupéis por nada. Al contrario, en todas vuestras oraciones y ruegos, presentad a Dios vuestras peticiones, acompañadas de hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que supera todo sentido, custodie vuestros corazones y vuestras inteligencias en Nuestro Señor Jesucristo.
En efecto, debemos alegrarnos en el Señor; el Profeta y el Apóstol están de acuerdo en avivar nuestras ansias del Salvador: uno y otro nos anuncian la paz. Estemos, pues, tranquilos: El Señor está cerca; está cerca de su Iglesia; está cerca de cada una de nuestras almas. ¿Será posible que estemos junto a un fuego tan ardiente y permanezcamos helados? ¿Es que no sentimos ya su venida, a través de todos los obstáculos que le oponían su excelsa dignidad, nuestra profunda miseria y nuestros numerosos pecados?
Mas El todo lo arrolla. Unos pasos más y estará entre nosotros. Salgárnosle al encuentro, por medio de estas oraciones, súplicas y acción de gracias de que nos habla el Apóstol. Dupliquemos nuestro fervor y celo, para unirnos a la Santa Iglesia, cuyos deseos van a dirigirse cada día más encendidos hacia Aquel que es su luz y su amor. Repitamos ahora con ella:
GRADUAL
Señor, tú, que te sientas sobre los querubines, excita tu potencia y ven. — V. Tú, que riges a Israel, atiende: tú, que conduces a José como una oveja.
Aleluya, aleluya. — V. Señor, excita tu potencia y ven, para hacernos salvos. Aleluya.
EVANGELIO
Continuación del santo Evangelio según San Juan, (I, 19-28.)
En aquel tiempo los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, para que le preguntasen: Tú, ¿quien eres? Y confesó y no negó, antes declaró: Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué, pues? ¿Eres Elias? y dijo: No soy. ¿Eres el Profeta? Y respondió: No. Dijéronle: ¿Quién eres, pues? Para que demos respuesta a los que nos han enviado. ¿Qué dices de ti mismo? Dijo: Soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor como dijo el Profeta Isaías. Y los que habían sido enviados eran de los Fariseos. Y preguntáronle y dijéronle: ¿Por qué. bautizas, pues, si no eres el Cristo, ni Elias, ni el Profeta? Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; pero en medio de vosotros está el que vosotros no conocéis. Este es el que vendrá detrás de mí, el que ha existido antes que yo y del cual no soy digno de desatar la correa del zapato.
Estas cosas acontecieron en Betania, al otro lado del Jordán, donde bautizaba Juan.
En medio de vosotros está el que vosotros no conocéis, dice San Juan Bautista a los enviados de los Judíos. Puede, por consiguiente, estar el Señor cerca; puede incluso haber venido, y no obstante eso, permanecer desconocido para muchos. Este Cordero divino es el consuelo del santo Precursor, quien considera un gran honor ser simplemente la Voz que invita a los hombres a preparar los caminos del Redentor. En esto es San Juan el símbolo de la Iglesia y de todas las almas que buscan a Jesucristo. Su gozo por la llegada del Esposo es completo; pero a su alrededor existen hombres para quienes este divino Salvador no significa nada. Pues bien, estamos ya en la tercera semana de este santo tiempo de Adviento; ¿están todos los corazones conmovidos por la gran noticia de la llegada del Mesías? Los que no quieren amarle como a Salvador, ¿le temen al menos como a Juez? ¿Han sido enderezados los caminos tortuosos? ¿piensan humillarse las colinas? ¿han sido atacadas seriamente la sensualidad y la concupiscencia en el corazón de los cristianos? El tiempo apremia: ¡El Señor está cerca! Si estas líneas cayeran bajo los ojos de quienes duermen, en vez de vigilar esperando al divino Infante, les conjurariamos para que abriesen los ojos y no retardasen por más tiempo el hacerse dignos de una visita, que será para ellos un gran consuelo en el tiempo, y un refugio seguro contra los terrores del último día. ¡Oh Jesús! envíales tu gracia con mayor abundancia todavía; oblígales a entrar, para que no se diga del pueblo cristiano, lo que San Juan decía de la Sinagoga: En medio de vosotros está el que vosotros no conocéis.
Durante el ofertorio, podemos unirnos al deseo de la Iglesia, pidiendo con ella al fln de la cautividad en la que nos retienen nuestros pecados, y la llegada del Salvador.
OFERTORIO
Bendijiste, Señor, tu tierra, destruíste el cautiverio de Jacob, perdonaste la iniquidad de tu pueblo.
SECRETA
Haz, Señor, que te inmolemos siempre el sacrificio de nuestra devoción, el cual realice el fln sagrado para que fué instituido y obre a la vez maravillosamente en nosotros tu salud. Por Nuestro Señor.
Las palabras que canta la Iglesia durante la comunión están tomadas del Profeta Isaías; tratan de infundir confianza en el corazón del hombre débil y pecador. No temáis, pues ¡oh cristianos! es Dios quien viene; pero viene a salvar, a darse a su criatura.
COMUNION
Decid: Pusilánimes, confortaos y no temáis; he aquí que vuestro Dios vendrá y nos salvará. En la Oración siguiente, la santa Iglesia pide que la visita privada que le acaba de hacer su Esposo, la prepare para la otra más solemne que ha de realizarse en la fiesta de Navidad.
POSCOMUNION
Imploramos, Señor, tu clemencia, para que estos divinos alimentos, nos purguen de los vicios y nos preparen para las futuras fiestas. Por Nuestro Señor.

Santifiquemos la Semana Santa

por San Francisco de Sales   Lunes Santo   “María, tomando una libra de unguento de nardo legítimo, ungió los pies de Jesús”. Jn. 1...