domingo, 30 de abril de 2017

Jesus nuestro único Pastor que nunca nos falla.

Fiesta de Jesús Buen Pastor (4º domingo de Pascua)
 
 - Jn 10,11-13 -

"Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas. Mas el asalariado y que no es el pastor, del que no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata y esparce las ovejas. Y el asalariado huye, porque es asalariado y porque no tiene parte en las ovejas". (vv. 11-13)
 
 
Catena Aurea
San Agustín, in Joanem tract 46 et 47
El Señor nos descubre dos cosas, que nos había propuesto en cierto modo encubiertas. Nosotros sabemos desde un principio que El mismo es la puerta; ahora nos enseña que es pastor, por estas palabras: "Yo soy el buen pastor". Más arriba nos había dicho que el pastor entraba por la puerta. Si, pues, El mismo es la puerta, ¿cómo entra por sí mismo? Así como El por sí mismo conoce al Padre y nosotros le conocemos por El, de la misma manera El entra en el redil por sí mismo y nosotros entramos allí por El. Nosotros, porque predicamos a Cristo entramos por la puerta. Pero Cristo se predica a sí mismo; porque su predicación le muestra a El mismo, muestra la luz y otras muchas cosas. Si aquellos que presiden la Iglesia, que son sus hijos, son pastores, ¿cómo es que no hay más que un solo pastor sino porque todos aquellos son miembros de un solo pastor? Y en verdad el ser pastor lo concedió a sus miembros; pues Pedro es pastor, y los demás Apóstoles son pastores, y todos los buenos obispos son pastores. Pero la prerrogativa de ser puerta no la concedió a ninguno de nosotros; la reservó para sí solo. No habría añadido a la palabra pastor la cualidad de bueno, si no hubiera pastores malos; ellos son ladrones y salteadores, o por lo menos mercenarios.


San Agustin juzga la idea herética  de Bergoglio sobre el "ecumenismo de sangre".  
San Agustín, De verb dom. Serm 50
Sin embargo, todos los pastores fueron buenos, no solamente porque derramaron su sangre, sino porque la derramaron por las ovejas; pues no la derramaron por orgullo, sino por caridad. Los mismos herejes que por sus iniquidades y sus errores sufrieron algunos trabajos, se jactan con el nombre del martirio, cubriéndose con esta capa para robar más fácilmente, porque son lobos. No de todos aquellos que entregaron sus cuerpos al martirio debe decirse que derramaron su sangre por las ovejas, sino más bien contra las ovejas, pues dice el Apóstol: "Si entregare mi cuerpo para ser quemado y no tuviere caridad, nada me aprovecha" ( 1Cor 13,3). ¿Cómo ha de tener siquiera sea una centella de caridad, aquel que formando parte de la comunión cristiana no ama la unidad? Recomendando el Señor esta unidad, no quiso nombrar muchos pastores, sino uno solo, diciendo: "Yo soy el buen Pastor".



San Juan Crisóstomo, in Joanem hom 59
Hablaba además el Señor de su pasión, enseñando que había venido al mundo por la salvación del hombre y no contra su voluntad. Después vuelve a indicar las señales que distinguen al pastor del mercenario: "Mas el asalariado y que no es el pastor, del que no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye".


 Blasfemia: Bergoglio acusa a Dios de Injusto por la muerte de su Hijo en la Cruz .





San Gregorio, ut supra
Hay muchos que con razón no merecen el nombre de pastor, porque prefieren la recompensa terrestre a las ovejas. No puede llamarse pastor, sino mercenario, aquel que apacienta las ovejas del Señor por una recompensa pasajera y no por un amor íntimo; es mercenario el que ocupa el lugar del pastor, pero no busca el bien de las almas, desea con ansia las comodidades de la tierra, y se alegra con los honores de la prelacía.

San Agustín, De Trin. 3, 38
En lo cual demostró que no fue ningún pecado el que lo llevó a la muerte, sino que fue porque quiso, cuando quiso y de la manera que quiso: "Poder tengo para ponerla", etc.


Teófilacto
Después de haber hablado de sí mismo cosas sublimes, manifestando la supremacía que tiene sobre la muerte y sobre la vida, desciende luego a cosas humildes, uniéndolo todo en admirable consorcio, a fin de que no se le considere ni como menor que su Padre e inferior a El, ni como su adversario; sino participando de su mismo poder y de sus mismas determinaciones.  


Curas heréticos idolatran a Bergoglio  





San Agustin Juzga la idea herética de quien soy yo para juzgar  a un cura gay que  busca al "señor".


San Agustín, De verb Dom. Serm 49
Busca otra cosa en la Iglesia, no busca a Dios; pues si buscase a Dios sería casto, porque el esposo legítimo del alma es Dios. El que busca en Dios otra cosa fuera de Dios, no busca a Dios castamente.


Bergoglio es un mercenario, un lobo destructor de almas.

Alcuino (Catena Aurea)
Como si dijera: Con razón las ovejas no oyen la voz del ladrón, porque el ladrón no viene sino para hurtar, apropiándose a sí lo que es de otro; no instruyendo a sus secuaces en los preceptos de Cristo, sino persuadiéndoles a que vivan siguiendo el ejemplo de ellos. Por eso añade el Evangelista: "Y para matar" (separando de la fe con doctrina engañosa), "y para destruir" (en la eterna condenación). Esos son, pues, los que hurtan y matan. "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en más abundancia".

♰ 

Zacarías 11:17 ¡Ay del pastor inútil que abandona el rebaño!
 
San Gregorio, ut supra
Si es pastor o mercenario, no puede conocerse con verdad si falta ocasión; porque en tiempo de tranquilidad, lo mismo el verdadero pastor que el mercenario están solícitos vigilando su rebaño; pero cuando viene el lobo demuestra cada uno con qué espíritu velaba sobre el rebaño.


San Agustín, in Joanem tract 46
He aquí que el lobo coge a la oveja por la garganta; el diablo induce al adulterio al alma fiel; debe rechazársele, pero rechazado, será enemigo, pondrá asechanzas, hará tanto mal cuanto pudiere. Te callas, no le increpas; has visto venir al lobo y has huido; permaneciste con el cuerpo, huiste con el ánimo, porque el alma se mueve por los sentimientos, ensanchándose con la alegría, constriñéndose por la tristeza, marchando por el deseo y huyendo por el temor.



San Gregorio, ut supra
El lobo se arroja también sobre las ovejas cuando un hombre injusto y ladrón oprime a los fieles y humildes; pero el que parecía pastor y no lo era, abandona las ovejas y huye, no atreviéndose a resistir a la injusticia en el momento en que ve el peligro, y huye, no mudando de lugar, sino dejando de acudir con el socorro. El mercenario no presta su auxilio en ninguno de estos peligros, y mientras busca sus comodidades exteriores, deja que por abandono el rebaño sufra pérdidas interiores. "Pero el mercenario huye", etc. Una sola razón hay para que el asalariado huya: porque es asalariado; como si dijera: no puede mantenerse firme cuando están en peligro las ovejas el que gobierna las ovejas, no por amor a ellas, sino por una ganancia terrenal, y por tanto, tiembla si se expone al peligro de perder lo único que ama.

San Agustín, Ad Honoratum epist 180... Pero cuando el pueblo permanece y los ministros huyen, ¿no es ésta una huida inexcusable de pastores mercenarios que no tienen cuidado alguno de las ovejas?

San Agustín, in Joanem tract 46
Los pastores buenos se llaman puerta, portero, pastor y ovejas; y los malos, ladrones y salteadores, asalariados, lobo.  


San Gregorio, ut supra
Como que El había venido no solamente para rescatar a Judea, sino también a la gentilidad, añade: "Tengo también otras ovejas que no son de este aprisco".


San Agustín, De verb Dom. serm. 50
Se dirigía al primer rebaño, que era, por la sangre, de la raza de Israel, pero había otros rebaños que pertenecían por la fe a ese mismo Israel. Estaban fuera, diseminados en medio de las naciones; estaban predestinados, pero aún no estaban congregados. No son, pues, de este rebaño, porque no son por la sangre de la raza de Israel. Pero más tarde pertenecerán a este redil: "Es necesario que yo las traiga", etc. 


Teófilacto

Porque todos tienen una misma señal, el bautismo; un solo pastor, el Verbo de Dios. Sépanlo los maniqueos: que el Nuevo y el Antiguo Testamento no tienen más que un solo pastor y un solo redil.


 


 

sábado, 29 de abril de 2017

El Papa San Pío V combatió el Islam, condenó formalmente el vicio de la sodomía de los clérigos y confirmó que un hereje no puede ser papa.

San Pío V, el pastor que salvó a la Iglesia y a Europa de la invasión musulmana en la famosa batalla de Lepanto y con el auxilio de la Virgen del Rosario.

La batalla de Lepanto,  la victoria de la Cristiandad contra el Islam.
Nuestra Señora del Rosario la guerrera más Grandes contra la Yihad.
 


 
 
 “Apresurémonos a dar gracias a Dios, porque nuestra flota en este momento ha ganado una gran victoria contra los turcos”.  Papa San Pío V

 
 
 
En 1571 la cristiandad estaba amenazada por los turcos (musulmanes). La responsabilidad de defender el cristianismo cayó principalmente en Felipe II, rey de España, los venecianos y genoveses. Para evitar rencillas, se declaró al Papa como jefe de la liga, Marco Antonio Colonna como general de los galeones y Don Juan de Austria, generalísimo.  El ejército contaba con 20,000 buenos soldados, además de marineros. La flota tenía 101 galeones y otros barcos mas pequeños. El Papa envió su bendición apostólica y predijo la victoria. Ordenó además que sacaran a cualquier soldado cuyo comportamiento pudiese ofender al Señor.  Le advirtió el rey que "ante todo había de tener ante sí la devoción y el temor de Dios, de cuya mano ha de proceder todo bien y buenos y prós­peros sucesos de vuestras navegaciones y empresas y jornadas". Le instó a que no permitiese jamás en sus galeras la blasfemia y el pecado de la sodomía.


Frente al inminente peligro para la Cristiandad, el Sumo Pontífice San Pío V, convocó a los príncipes europeos a unirse en un frente común contra el enemigo. Reunió una escuadra con el aporte de Felipe II de España, de las Repúblicas de Venecia y de Génova y del Reino de Nápoles, además de un contingente de los Estados Pontificios y de la Orden de Malta. ( La Cruzada)

El Papa San Pío V armó la ‘Liga Santa’, para hacer frente a los musulmanes en Lepanto, pidiendo  a todos que rezaran, particularmente el rosario, para obtener la victoria. Una vez conseguida, instituyó la fiesta Nuestra Señora de la Victoria. En el año 1572, el Papa San Pío V  quinto ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanías la advocación ‘María Auxiliadora, rogad, por nosotros’, porque en ese año Nuestra Señora libró prodigiosamente en la batalla de Lepanto a toda la cristiandad que venía a ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88.000 soldados. La batalla fue terrible y sangrienta.
 
Don Juan de Austria, comandante de la flota proclamó a los soldados y marinos españoles justo antes de la batalla:
“Hijos, a morir hemos venido, o a vencer si el cielo lo dispone. No deis ocasión para que el enemigo os pregunte con arrogancia impía ¿Dónde está vuestro Dios? Pelead en su santo nombre, porque muertos o victoriosos, habréis de alcanzar la inmortalidad”.

La Compañía de Jesús, buscó también  la conversión de los turcos o moros (musulmanes), para traerlos a la fe católica. 

En 1568 San Francisco de Borja fue quien movió a San Pío V, con quien tenía gran ascendiente, para que nombrara una comisión de cardenales encargada de promover la conversión de los herejes e infieles.
 
En 1571 San Francisco de Borja fue enviado a  España,  por el santo papa  Pío V, para preparar la Liga que triunfaría en Lepanto, en contra del ataque musulmán.
 
San Francisco de  Borja,  durante su gobierno, como Superior general de la compañía de Jesús, envió a sus hijos espirituales al Nuevo Continente, inauguró el noviciado de la Orden, recibiendo en él al futuro San Estanislao Kostka y a muchos otros que morirían mártires en tierras de infieles.
El Papa San Pío V, mientras preparaba su cruzada contra los turcos, pidió al General de la Compañía que, debido a su sangre real y al gran prestigio de que gozaba en la Corte de España, fuera personalmente a tratar con el rey Felipe II sobre su ayuda. (Fatima.org)


«Los musulmanes saquearon, asesinaron, violaron y destruyeron todos los lugares que procuraron conquistar. Secuestraron niños y niñas esclavizándoles para la lujuria perversa de musulmanes en Constantinopla y en otros lugares. Asesinaron civiles inermes a los miles, y forzaron a los cristianos capturados a ser remeros en sus buques de guerra.
En Ciprés, no mucho antes de la batalla de Lepanto, 500 soldados venecianos de la guarnición se rindieron en un pacto con los musulmanes. Una vez que las entradas de la ciudad fueron abiertas, sin embargo, los turcos asediaron la ciudad, asesinaron a la guarnición, y brutalmente atacaron y violaron a los civiles. Incontables atrocidades, aún peores, aumentaron con persistencia. Tal era el peligro musulmán que amenazaba a toda Europa.». (La Victoria del Rosario en la Batalla de Lepanto por John Vennari - Fatima.org) 
 

 
 También confirmó  magisterialmente con "Inter multiplices" Motu proprio, la  Bula "Cum ex apostolatus officio" de Pablo IV,  que decreta  a perpetuidad que son Nulas todas las promociones o  elevaciones de los desviados en la Fe, que la elección de un hereje, aunque fuera elegido unánimemente por todos los cardenales es invalida y nula, y que cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, y ningún derecho a nadie.

En la Constitución Cum primum del 1 de abril de 1566, San Pío V llama al vicio contra la naturaleza una de las ofensas que más repugnan a Dios y provoca  su ira.


"Habiendo decidido acabar con todo lo que de alguna manera ofenda a la Divina Majestad, resolvemos castigar sobre todo y sin indulgencia aquellas cosas que, por la autoridad de las Sagradas Escrituras o por los ejemplos más graves, son más repugnantes a Dios que cualquier otro, y provocan su ira, es decir, la negligencia en el culto divino, la simonía ruinosa, el crimen de blasfemia y el execrable vicio libidinoso contra la naturaleza. Por tales faltas los pueblos y las naciones son flagelados por Dios que, según su justa condenación, envía catástrofes, guerras, hambre y pestilencia ... y  el clérigo, será sometido al mismo castigo después de haber sido despojado de Todos sus grados [de dignidad eclesiástica] ".

 Romanos 1:32 Aunque conocen el decreto de Dios de que los que hacen tales cosas merecen morir, no sólo los hacen sino que aprueban a los que los practican.  


QUO PRIMUM TEMPORE,   Bula sobre el uso a perpetuidad de la Misa Tridentina, 1570.
 
 
 
San Pío  V ruega por nosotros.



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Curas heréticos idolatran a Bergoglio


En  Brasil durante la misa de Pascua veneraron  la estatua de Bergoglio, y en Italia en el altar del  Santo Sepulcro de la Semana Santa,  "adoraron" una imagen de Bergoglio.
 
 

Durante la Misa de Pascua en la catedral de San Pedro en Alcántara en Petrópolis, Brasil, al Santo Sacrificio de la Misa se le unió la veneración de una estatua de Bergoglio al que se ha rendido culto mediante un acto de "dulía" (que en teología es el culto reservado sólo a los santos y los ángeles). Al no ser Bergoglio santo... el llevado a cabo en Brasil es un acto de idolatría absoluto, y por lo tanto prohibido por la Iglesia Católica, siendo que la persona no sólo sigue viva, sino que, hasta donde nosotros sabemos, no es merecedor -por lo menos a día de hoy- de tal privilegio.
Y en Italia no se quedan atrás: en la iglesia del Santo Sepulcro de Acireale.
 
En la basílica de San Pedro y San Pablo en Acireale (provincia de Catania, Italia), colocaron en el altar una foto de Bergoglio, en el sepulcro de la semana Santa.
 


 
 
 
 
 
 
Los Responsables de la profanación de la Misa de la Catedral de Petrópolis

Diócesis de Petrópolis
Obispo Gregório Paixão, OSB
Padre Padre Adenilson Silva Ferreira (pároco), Padre Moises Fragoso (vicar)
El Obispo Gregório Paixão permitió la profanación de la Misa permitiendo que se le rindiera culto a la estatua de Bergoglio durante la Santa Misa. 


Revisando la pagina de Facebook de la Basilica italiana también se pueden observar varias fotos que demuestran la herejía modernista.

Nos dice Santo Tomás  de Aquino que los sodomitas son idolatras.

Santo Tomás de Aquino comenta Romanos 1:

(Rm 6,23): El salario del pecado es la muerte. Todos sus dones serán quemados al fuego (Miq 1,7). Y es de notarse que muy razonablemente les asigna el Apóstol a los vicios contra natura, que son gravísimos entre los pecados carnales, la pena de la idolatría (...)






Noticia relacionada: 
2013 Abrirán un museo Bergoglio en la Catedral.  El museo llevará el nombre de "Cardenal Jorge M. Bergoglio"
 




 

Desde Argentina, el narcisista y ególatra, Bergoglio, no ha promovido el culto a la Santísima Trinidad sino a sí  mismo.
 
 
 

 
 Lucas 6:26  ¡Ay de vosotros cuando los hombres os aplaudieren!, que así lo hacían sus padres con los falsos profetas.




 
 
 
 
 

 

Mujer besándole  los pies a Bergoglio.
 
 
 
Bergoglio es el nuevo becerro de oro que adoran los que son del mundo y los que han abandonado la Ley de Dios.
 

viernes, 28 de abril de 2017

'Proclama la verdad y no calles por miedo'. Santa Catalina de Siena.



«Ha llegado el momento de llorar y de lamentarse porque la Esposa de Cristo se ve perseguida por sus miembros pérfidos y corrompidos» Santa Catalina de Siena.




 
 
Visión de Santa Catalina de Siena sobre el vicio de la homosexualidad.
 
Diálogo con Dios Padre

“Pero actúan de una manera contraria, porque vienen llenos de impureza a este misterio,(...) pero estos miserables no sólo no frenan esta fragilidad (de la débil naturaleza), sino que hacen algo mucho peor, cometen ese maldito vicio contra la naturaleza. Y como ciegos y tontos, después de habar eclipsado la luz de su intelecto, no se dan cuenta del hedor y la miseria en la que están. No es sólo que este pecado apesta delante de mí, que soy la Verdad Suprema y Eterna, me es tan abominable que  sólo por ese pecado  enterré cinco ciudades. (cf. Génesis 19, 24). Mi Justicia no consigue soportarlo más.
Ese pecado, sin embargo, no Me desagrada solamente a Mí. Es insoportable a los propios  demonios que estos miserables ministros han convertido en  sus amos.
Los demonios no toleran ese pecado. No porque desean la virtud, sino por su origen angélico, les repulsa ver tan hediondo vicio.
Ellos tiran las flechas envenenadas de concupiscencia, pero se dan la vuelta en el momento en el que el pecado es cometido”.(Santa Catalina de Siena. El Diálogo de la divina providencia, Capítulo 124)
Santa Caterina de Siena y San Bernardino de Siena, llegaron a afirmar que la sodomía es el pecado más grave después del pecado en contra del Espíritu Santo, sin embargo, si se practica la sodomía persistentemente, en violación de los mandamientos de Dios, también se convierte en un pecado en el cual no hay perdón.

Santa Catalina de Siena Patrona de la Pureza, ruega por nosotros y por la santidad de nuestros hogares.



Bergoglio en Argentina le permitió al  travesti Roberto Trinidad profanar la Casa de Dios y recibir la comunión sacrílega y  apoyó las uniones civiles homosexuales y las  adopciones gay y profanó el sacramento del bautismo



Santa Catalina de Siena Juzga las ideas heréticas de Bergoglio.

“María estará allí por orden del Altísimo para extender su imperio sobre el de los impíos, idólatras y mahometanos”. San Luis María Grignion de Montfort



San Luis María Grignion de Montfort que “María es el enemigo más terrible que Dios ha hecho contra el demonio”.

En el Tratado de la Verdadera Devoción  a la Santísima Virgen, San Luis María Grignion de Montfort nos enseña que la Virgen María nos liderará  en la lucha contra Satanás , para batallar en contra del ejercito del anticristo; formado por herejes apóstatas cismáticos, impíos, idolatras y mahometanos. 


 
 
 6.º María debe resplandecer más que nunca en misericordia, en poder y en gracia, en estos últimos tiempos; en misericordia, para reducir y acoger amorosamente a los pobres pecadores y extraviados, que se convertirán y volverán a la Iglesia Católica; en poder, contra los enemigos de Dios, los idólatras, cismáticos, MAHOMETANOS, judíos e incrédulos endurecidos, quienes se revolverán terriblemente para seducir y hacer caer por promesas y amenazas a todos los que sean contrarios, y, finalmente, debe resplandecer en gracia, para animar y sostener a los soldados valientes y fieles servidores de Jesucristo, que combatirán por sus intereses.


7.º María, en fin, debe ser terrible al demonio y a sus secuaces como un ejército ordenado en batalla, principalmente en estas últimas edades; porque sabiendo Satanás que le queda poco tiempo, y menos que nunca, para perder almas, redoblará diariamente sus esfuerzos y sus combates; suscitará inmediatamente nuevas persecuciones, y tenderá terribles emboscadas a los servidores fieles y a los verdaderos hijos de María, a quienes vence más difícilmente que a los demás.
51. De estas últimas y crueles persecuciones del demonio, que se aumentarán diariamente hasta el reino del Anticristo, debe principalmente entenderse aquella primera y célebre predicción y maldición de Dios, lanzada contra la serpiente en el paraíso terrestre, que aquí es oportuno explicar para gloria de la Santísima Virgen, salvación de sus hijos y confusión de Satanás.
Enemistades pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje; ella quebrantará tu cabeza, y tú pondrás asechanzas a su calcañar (Gen. 3,14).
52. Dios no ha hecho más que una enemistad, pero ésta es irreconciliable; durará y crecerá hasta el fin del mundo, y es entre María su Santísima Madre, y el demonio; entre los hijos y servidores de la Virgen, y los hijos y súbditos de Lucifer; de modo que el más terrible de los enemigos de Satán que Dios ha suscitado es María, su Santísima Madre, a la que dio, desde el mismo paraíso terrestre, aunque todavía no estuviese más que en su idea, tanto aborrecimiento a este maldito enemigo de Dios, tanto arte para descubrir la malicia de esta antigua serpiente, tanta fuerza para vencer, abatir y aplastar a este orgulloso monstruo, que la teme más que a todos los ángeles y a todos los hombres, y en cierto sentido más que al mismo Dios.
No es que la ira, el odio y el poder de Dios no sean infinitamente mayores que los de la Santísima Virgen, toda vez que las perfecciones de María son limitadas, sino porque: 1.º, siendo Satanás muy orgulloso, sufre infinitamente más al ser vencido y castigado por una pequeña y humilde esclava de Dios, y su humildad le humilla más que el poder divino; 2.º, porque Dios ha dado a María tan gran poder contra los demonios, que tienen más miedo (como se han visto ellos mismos obligados frecuentemente a confesarlo, a pesar suyo, por boca de los poseídos por ellos) a uno solo de los suspiros de María en favor de cualquier alma, que a las oraciones de todos los Santos, y temen más a una sola de sus amenazas contra ellos, que a todos los demás tormentos.
53. Lo que Lucifer perdió por el orgullo, María lo ha ganado por humildad; lo que Eva hizo digno de condenación y perdición por desobediencia, María lo ha salvado por la obediencia. Eva, obedeciendo a la serpiente, perdió consigo a todos sus hijos y los entregó a Satanás; María, siendo perfectamente fiel a Dios, ha salvado a todos sus hijos y servidores con Ella y los ha consagrado a la Majestad divina.
54. Dios no puso solamente una enemistad, sino que puso enemistades entre María y Lucifer, y no sólo las puso entre María y Lucifer, sino entre la raza de la Virgen y la raza del demonio; es decir, Dios ha formado enemistades, antipatías y odios secretos entre los verdaderos hijos y siervos de María y los hijos y esclavos del diablo, de modo que no se aman ellos nada unos a otros, ni tienen correspondencia interior entre sí.
Los hijos de Belial, los esclavos de Satanás, los amigos del mundo (que es la misma cosa) han perseguido siempre y perseguirán ahora más que nunca a los que pertenezcan a la Santísima Virgen, como en otro tiempo persiguió Caín a su hermano Abel, y Esaú a su hermano Jacob, que son las figuras de los réprobos y los predestinados; pero la humilde María alcanzará siempre victoria sobre el orgulloso Satanás, y será ésta tan grande, que llegará a aplastarle la cabeza, en que reside su orgullo; María descubrirá siempre la malicia de la infernal serpiente y sus tramas infernales; desvanecerá sus diabólicos consejos y librará a sus fieles servidores, hasta el fin de los tiempos, de sus crueles garras.
Empero, el poder de María sobre todos los demonios, resplandecerá particularmente en los últimos tiempos en que Satanás pondrá asechanzas a su calcañar, es decir, a los humildes esclavos y a los pobres hijos que María suscitará para hacer guerra al infierno.
Pequeños y pobres serán los hijos de la Virgen según el mundo, y abatidos, hollados y oprimidos como el calcañar lo está respecto de los demás miembros del cuerpo; pero en cambio, serán ricos en gracia de Dios, que María les distribuirá abundantemente; grandes y realzados en santidad delante de Dios, superiores a toda criatura por su celo fervoroso, y tan perfectamente asistidos del divino socorro, que con la humildad de su pie, en unión de María, aplastarán la cabeza de la serpiente infernal y harán que Jesucristo triunfe.
55. En fin, Dios quiere que su Santísima Madre sea ahora más conocida, más amada, más honrada que lo ha sido jamás. Y será así sin duda si los predestinados entran en la gracia y en la luz del Espíritu Santo, en la práctica interior y perfecta que yo les manifestaré luego; entonces verán con aquella claridad compatible con la fe esta hermosa estrella de la mar, y llegarán a buen puerto a pesar de las tempestades y de los piratas que los persigan; conocerán las grandezas de esta Virgen Soberana y se consagrarán completamente a su servicio como súbditos suyos y esclavos de su amor; saborearán sus dulzuras y sus bondades maternales, y la amarán con la ternura de hijos muy amados; conocerán las misericordias de que está llena María y las necesidades para las que han menester su socorro, y recurrirán a Ella en todo como a la mejor abogada y mediadora para con Jesucristo; sabrán que María es el medio más seguro, más fácil, más corto y el más perfecto camino para ir a Jesucristo, y se entregarán a Ella en cuerpo y alma, sin partición, para ser suya del mismo modo que de Jesucristo.
56. Pero ¿a qué se podrá comparar a estos servidores, esclavos e hijos de María? Serán como brasas encendidas en medio de los ministros del Señor y pondrán el fuego del amor divino en todas partes, y como flechas en mano poderosa, flechas agudas en la mano de la poderosa María para herir a los enemigos de Dios (Ps. 126,4).
Serán hijos de Leví, bien purificados por el fuego de grandes tribulaciones, y bien unidos a Dios, que llevarán el oro del amor en el corazón, el incienso de la oración en el espíritu, y la mirra de la mortificación en el cuerpo, y que por todas partes serán el buen olor de Jesucristo para los pobres y para los pequeños, mientras que serán mensajeros de muerte para los grandes, para los ricos y para los orgullosos del mundo (Malaq. 3,3; 2 Cor. 2,15-16).
57. Serán nubes aterradoras y ligeras que volarán por los aires al menor soplo del Espíritu Santo, y sin adherirse a nadie, ni espantarse de nadie, ni apenarse por nada, esparcirán la lluvia de la palabra de Dios y de la vida eterna; tronarán contra el pecado, bramarán contra el mundo, y ministros fieles de Dios, vencerán al diablo y a sus súbditos, y herirán de parte a parte, para la vida o para la muerte, con la espada de dos filos de la palabra de Dios a todos aquellos a quien sean enviados de parte del Altísimo (Isai. 60,8; Eph. 6,17; Hebr. 4,12).
58. Serán verdaderos apóstoles de los últimos tiempos a quienes el Señor de las virtudes dará la palabra y la fuerza para obrar maravillas y ganar gloriosos despojos a sus enemigos; dormirán sin oro ni plata, y lo que es más, sin cuidado alguno ni miedo a nadie, y sin embargo, serán como las plateadas alas de la paloma para ir con la pura intención de la gloria de Dios y de la salvación de las almas a donde los llame el Espíritu Santo, y no dejarán tras sí donde hayan predicado más que el oro de la caridad, que es el cumplimiento de toda la ley.
59. En fin, sabemos que serán verdaderos discípulos de Jesucristo, que, marchando sobre las trazas de la pobreza, humildad, desprecio del mundo y caridad, enseñarán el camino derecho de Dios y de la verdad, según el Santo Evangelio, y no según las máximas del mundo, sin apenarse por nada, sin hacer acepción de personas, sin cuidarse de nadie, ni escuchar, ni temer a ningún mortal, por poderoso que sea.


Tendrán en sus labios la espada de doble filo de la palabra de Dios; llevarán sobre sus espaldas el estandarte ensangrentado de la Cruz, el Crucifijo en la mano derecha, el rosario en la izquierda, los nombres sagrados de Jesús y de María en el corazón y la modestia y mortificación de Jesucristo en toda su conducta. Ved los grandes hombres que vendrán; pero María estará allí por orden del Altísimo para extender su imperio sobre el de los impíos, idólatras y mahometanos. ¿Cuándo y cómo sucederá esto?... Dios sólo lo sabe: a nosotros sólo nos toca callar, orar, suspirar y esperar. Esperare confiadamente (Ps. 39,1).




LAS DEFORMACIONES EN EL CULTO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA por San Luis María Grignion de Montfort:
El demonio, como falso acuñador de moneda y ladrón astuto y experimentado, ha engañado y hecho caer ya a muchas almas por medio de falsas devociones a la Santísima Virgen y cada día utiliza su experiencia diabólica para engañar a muchas otras, entreteniéndolas y adormeciéndolas en el pecado, so pretexto de algunas oraciones mal recitadas y de algunas prácticas exteriores inspiradas por él.
Como un falsificador de moneda no falsifica ordinariamente sino el oro y la plata muy rara vez los otros metales, porque no valen la pena, así el espíritu maligno no falsifica las otras devociones tanto como las de Jesús y María, la devoción a la Santísima Comunión y la devoción a la Virgen, porque son entre las devociones, lo que el oro y la plata entre los metales.
Debemos de Conocer las falsas devociones para evitarlas y las verdaderas para abrazarlas.


Falsa devociones:


Los devotos exteriores...Se inscriben en todas las cofradías marianas, pero sin enmendar su vida, sin vencer sus pasiones, ni imitar las virtudes de la Santísima Virgen....


Los devotos presuntuosos son pecadores aletargados en sus pasiones o amigos de lo mundano.


Bajo el hermoso nombre de cristianos y devotos de la Santísima Virgen, esconden el orgullo, la avaricia, la lujuria, la embriaguez, el perjurio, la maledicencia o la injusticia, etc.; duermen en sus costumbres perversas, sin hacerse mucha violencia para corregirse, confiados en que son devotos de la Santísima Virgen; se prometen a sí mismos que Dios les perdonará, que no morirán sin confesión ni se condenarán, porque rezan el Rosario, ayunan los sábados, pertenecen a la cofradía del santo Rosario, a la del escapulario u otras congregaciones, llevan el hábito o la cadenilla de la Santísima Virgen, etc.


Cuando se les dice que su devoción no es sino ilusión diabólica y perniciosa presunción, capaz de llevarlos a la ruina, se resisten a creerlo. Responden que Dios es bondad y misericordia; que no nos han creado para la perdición; que no hay hombre que no peque; que basta un buen “¡Señor, pequé!” a la hora de la muerte.


...Nada, en el cristianismo, es tan perjudicial a las gentes como esta presunción diabólica. Porque, ¿cómo puede alguien decir con verdad que ama y honra a la Santísima Virgen, mientras con sus pecados hiere, traspasa, crucifica y ultraja despiadadamente a Jesucristo, su Hijo? Si María se obligara a salvar por su misericordia a esta clase de personas, ¡autorizaría el pecado y ayudaría a crucificar a su Hijo! Y esto, ¿ quién osaría siquiera pensarlo?

Protesto que abusar así de la devoción a la Santísima Virgen, devoción que después de la que se tiene al Señor en el Santísimo Sacramento es la más santa y sólida de todas, constituye un horrible sacrilegio: el mayor y menos digno de perdón después de la comunión sacrílega.

 
 
 San Luis de Montfort ruega por nosotros

jueves, 27 de abril de 2017

San Pedro Canisio, martillo de los herejes, ayúdanos a combatir la herejía bergogliana.

 
(1521-1597)
Doctor de la Iglesia
Fiesta 27 de Abril.
Devoto del Corazón de Jesús.

Teólogo jesuita holandés, predicador, escritor, Doctor de la Iglesia, llamado "el segundo evangelizador de Alemania", después de San Bonifacio.

San Pedro Canisio es llamado también el martillo de los herejes por defender la fe católica de las falsas enseñanzas de la herejía protestante.  Es el Creador y Patrono de la Prensa Católica. Su preocupación era salvar las almas de los habitantes de muchas ciudades de Alemania de las falsas enseñanzas de los protestantes y trabajó fuertemente para traer de vuelta a la Iglesia Católica a los que habían aceptado las herejías protestantes. Cuando la gente le decía que él trabajaba muy duro, San Pedro Canisio respondía.
“Si usted tiene mucho por hacer, con la ayuda de Dios, encontrará tiempo para hacerlo todo.”
Otras veces decía: “Descansaremos en el cielo”.
 
 
Martirologio Romano:
San Pedro Canisio, sacerdote de la Compañía de Jesús y Doctor de la Iglesia que, enviado a Alemania, trabajó duro durante muchos años para defender y fortalecer la fe católica por su predicación y sus escritos, incluyendo el famoso Catecismo. En Friburgo en Suiza, finalmente tomó descanso de sus labores.
 
 
A la edad de veintiséis años, San Pedro Canisio   asistió   a dos sesiones del Concilio de Trento, una en Trento y otra en Bolonia, como teólogo del cardenal Truchsess y consejero del Papa. En vez del cardenalato que el papa le ofreció Pedro Canisio prefirió el humilde servicio a la comunidad, empleando el tiempo en la oración y en la penitencia.
 

San Pedro Canisio, juzga la idea herética que tiene Bergoglio de que   el Papa no debe juzgar a los curas sodomitas.  

“Aquellos que no tienen vergüenza de violar la ley divina y natural son esclavos de esta infamia que jamás será  suficientemente execrada”.
 
Significado de Execrar: 

tr. Condenar y maldecir [una persona o cosa] con autoridad. Rechazar y aborrecer una cosa censurable.

Abominar.
 

San Pedro Canisio

  • Crimen atroz y pecado nefando en su naturaleza misma

Según la Escritura, los sodomitas eran gente pésima y grandes pecadores ante le Señor. Este crimen atroz y pecado nefando en su naturaleza misma fue execrado por Pedro y Paulo, y la Escritura verdaderamente lo atacó con declaraciones de fuerte magnitud. (San Pedro Canisio. De pecatis in coelum clamantibus, III. Summa Doctrina Christiana, p. 141)
 

 
 
 
 
«No debería tolerarse curas o confesores que estén tildados de herejía; y a los convencidos en ella habríase de despojar en seguida de todas las rentas eclesiásticas; que MÁS VALE ESTAR LA GREY SIN PASTOR, QUE TENER POR PASTOR A UN LOBO. Los pastores, católicos ciertamente en la fe, pero que con su mucha ignorancia y mal ejemplo de públicos pecados pervierten al pueblo, parece deberían ser muy rigurosamente castigados, y privados de las rentas por sus obispos, o a lo menos separados de la cura de almas; porque la mala vida e ignorancia de éstos metió a Alemania la peste de las herejías».
San Ignacio de Loyola, Carta a San Pedro Canisio. 13 de Agosto de 1554


Creador y Patrono de la Prensa Católica

Aunque la imprenta fue desarrollada en la década de 1400, los católicos no habían hecho mayor uso de ella sino hasta la aparición de Pedro Canisio.
Pionero de la prensa católica
Se le reconoce como pionero de la prensa católica, siento el primero del numeroso ejército de escritores jesuitas. Por aquella época, San Pedro empezó a preparar su famoso catecismo o "Resumen de la Doctrina Cristiana", que apareció en 1555. A esa obra siguieron un "Catecismo Breve" y un "Catecismo Brevísimo", que alcanzaron enorme popularidad. Dichas obras serían para la contrarreforma Católica lo que los catecismos de Lutero habían sido para la Reforma Protestante. Fueron reimpresos más de doscientas veces y traducidos a quince idiomas (incluyendo el inglés, el escocés de Braid, el hindú y el japonés) en vida del autor.  Ayudó a formar varias editoriales católicas.
Su catecismo fue tan popular que fue impreso en al menos doce idiomas en la vida de Pedro, y, finalmente, llego a producir cientos de ediciones en 26 idiomas.
Pedro escribió catecismos, un breviario, y algunas obras de María. Incluso después de haber sufrido un derrame cerebral antes de su muerte que le impedía escribir, él dictaba sus enseñanzas a su fiel secretaria, quien dio a conocer las palabras de san Pedro Canisio.



En Praga Pedro Canisio devolvió la fe a gran parte de la ciudad, y el colegio que fundó era tan bueno, que aun los protestantes enviaban a él a sus hijos.

En 1559, a instancias del rey Fernando, fue a residir a Augsburgo durante seis años.  Ahí reavivó una vez más la llama de la fe, alentando a los fieles, tendiendo la mano a los caídos y convirtiendo a muchos herejes.  Además, convenció a las autoridades para que abriesen de nuevo las escuelas públicas, que habían sido destruidas por los protestantes. Al mismo tiempo que hacía todo lo posible por impedir la divulgación de los libros inmorales y heréticos, divulgaba en cuanto podía los libros buenos, ya que comprendía, por intuición, como aumentaba la importancia de la prensa. En aquella época recopiló y editó una selección de las cartas de San Jerónimo, el "manual de los Católicos", un martirologio y una revisión del Breviario de Augsburgo. En Alemania se reza todavía, los domingos, la oración general compuesta por el santo.


San Pedro Canisio ruega por nosotros, intercede para que Dios pronto extermine la herejía que propagan los herejes que ahora se disfrazan de jesuitas.  



 
 
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