sábado, 15 de abril de 2017

Junto a nuestra Madre Dolorosa.

La Iglesia reserva este sábado para acompañar a María en su silencio. Dice la tradición que al retirar el cuerpo de la cruz, María lo recibió en sus brazos.

A Santa Brígida le fue revelada la promesa de la Santísima Virgen de conceder siete Gracias a las almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Avemarías, meditando en sus lágrimas y dolores.


San Alfonso María de Ligorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que Él concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima.

Catecismo Mayor de San Pío X
El tiempo de Septuagésima

32. ¿Por qué razón la Iglesia desde el domingo de septuagésima hasta el Sábado Santo omite en los oficios divinos el ALELUYA y usa ornamentos morados? - La Iglesia, desde el domingo de septuagésima hasta el Sábado Santo, omite en los divinos oficios el Aleluya, que es voz de alegría, y usa ornamentos morados, que es color de tristeza, para alejar con estas señales de tristeza a los fieles de las vanas alegrías del mundo e inculcarles el espíritu de penitencia.
 
 
Lc 2,33-35 -

Su padre y su Madre escuchaban con admiración las cosas que de El se decían. Y los bendijo Simeón, y dijo a María, su Madre: "Este niño que ves está destinado para ruina y para resurrección de muchos en Israel y para ser el blanco de la contradicción, lo que será para ti misma una espada que traspasará tu alma, para que sean descubiertos los pensamientos de muchos corazones".
 
 
 San Bernardo: En verdad, Madre santa, una espada traspasó tu alma.

- San Beda
En ninguna historia se lee que la Santísima Virgen María muriera herida por alguna espada, especialmente cuando, no el alma, sino el cuerpo es quien puede ser atravesado por el hierro. Por tanto, debemos entender que la espada que traspasó su alma fue aquélla de que se dice: "Y la espada en los labios de ellos atravesó su alma" ( Sal 58,8), esto es, refiriéndose al dolor de la Virgen por la pasión del Señor. La cual, aun cuando aparecía que Jesucristo moría por voluntad propia (como Hijo de Dios) y aun cuando no dudase que habría de vencer a la misma muerte, sin embargo, no pudo ver crucificar al Hijo de sus entrañas sin un sentimiento de dolor. 

San Beda

Mas hasta la consumación de los siglos, la espada de la más dura tribulación no cesará de traspasar el alma de la Iglesia, al ver que, aunque resucitan muchos con Cristo, una vez oída la palabra de Dios, son muchos también los que niegan y persiguen la fe. También cuando se ve que revelados los pensamientos de muchos corazones en que se ha sembrado la buena semilla del Evangelio, la cizaña de los vicios prevalece, o es la única que germina en ellos.


San Juan Crisóstomo

Así como la luz, aun cuando ofende a los ojos débiles, no deja de ser luz, así el Salvador continúa siendo Salvador, aun cuando se pierdan muchos, sin que pueda decirse que la pérdida de éstos es obra suya, sino la locura de los malos, por lo que su poder no sólo se manifiesta cuando procura la salvación de los buenos, sino también cuando produce la ruina de los malos. Porque cuanto más brilla el sol, más ofende a los ojos débiles.

San Gregorio Niceno
Observemos, pues, lo escogido de las expresiones de esta distinción. Dice que se ha preparado la salvación de todo el pueblo, pero anuncia la caída y la elevación de muchos. El propósito divino es la salvación y la gloria de todos. Sin embargo la ruina y la elevación de muchos consisten en la intención de cada cual, según sea creyente o incrédulo. Ahora, que los caídos o incrédulos se levanten está conforme con la razón.


San Ambrosio
Esto es para distinguir los méritos de los justos y de los impíos, y para darnos, como juez verdadero y justo, el premio o el castigo que merezcan nuestras acciones.

Firmes en Cristo.
 
 

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