sábado, 8 de abril de 2017

¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Para recibir a Cristo debemos despojarnos de las vestiduras del hombre viejo, despojarnos del pecado para poder darle la bienvenida a Cristo en nuestras vidas.

"Benedictus qui venit in nomine Domini"


Salmos 101:1- 2   Cantaré, Señor, las alabanzas de tu misericordia y de tu justicia.
Las cantaré al son de instrumentos músicos y estudiaré el camino de la perfección. ¿Y cuándo vendrás a mí para fortalecerme? He vivido con inocencia de corazón en medio de mi familia.

Y cuando se acercaron a Jerusalén, y llegaron a Betfagé al monte del Olivar, envió entonces Jesús a dos discípulos, diciéndoles: "id a esa aldea que está enfrente de vosotros, luego hallaréis una asna atada y un pollino con ella, desatadla y traédmelos: Y si alguno os dijere alguna cosa, respondedle que el Señor los ha menester, y luego los dejará". Y esto todo fue hecho, para que se cumpliese lo que había dicho el Profeta, que dice: Decid a la hija de Sión: He aquí tu Rey, viene manso para ti, sentado sobre una asna, y un pollino, hijo de la que está debajo del yugo. Y fueron los discípulos, e hicieron como les había mandado Jesús. Y trajeron la asna y el pollino: y pusieron sobre ellos sus vestidos, y le hicieron sentar encima. Y una grande multitud del pueblo tendió también sus ropas por el camino: Y otros cortaban ramos de los árboles y los tendían por el camino. Y las gentes que iban delante y las que iban detrás gritaban, diciendo: "Hosanna al Hijo de David, bendito el que viene en el nombre del Señor: Hosanna en las alturas". Mt 21,1-9
 
 
Catena Aurea:
Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 37
No dijo a sus discípulos decid: tu Señor necesita de ellos, ni tampoco vuestro Señor, para que comprendan que El únicamente es verdadero Dios, no sólo de los animales sino también de todos los hombres, porque aun los pecadores en cierto sentido también son suyos; pero por voluntad propia son del demonio. 


San Jerónimo
Las turbas que habían salido de Jericó y que seguían al Salvador pusieron sus vestidos en el suelo y cubrieron el camino con ramas de árboles. Por esto sigue: "Y una gran multitud del pueblo tendió también sus ropas", etc. Sin duda para evitar que las piedras pudieran hacer daño a los pies del asno, o que le hiriera alguna espina o cayera en algún hoyo. Prosigue: "Y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino", esto es, de árboles frutales de que está cubierto el monte de los Olivos. Y habiendo arreglado todo, dan testimonio de quién es por medio de la voz. Por esto sigue: "Y las gentes que iban delante y las que iban detrás gritaban diciendo: ¡Hosanna al hijo de David!". Voy a decir brevemente lo que quiere decir Hosanna. En el Salmo 117, que habla precisamente de la venida del Salvador, dice esto entre otras cosas: "Oh Señor, sálvame; Oh Señor, ayúdame; Bendito el que ha de venir en el nombre del Señor" (25,26). En lugar de lo que dicen los Setenta intérpretes: "Oh Señor, sálvame", leemos en el texto hebreo: " Anna adonais osianna ", lo cual interpretó perfectamente San Símaco, diciendo: "Te ruego, Señor, que me salves". Por lo tanto, ninguno crea que esta invocación ha sido escrita en dos idiomas (esto es, en griego y en hebreo), sino únicamente en hebreo.

San Jerónimo
Significa también que la venida de Jesucristo es la salvación del mundo. Por esto sigue: "Bendito el que viene en el nombre del Señor" ( Jn 5,43). Y el Salvador aprueba esto mismo en su Evangelio cuando dice: "He venido en nombre de mi Padre".

Glosa

Y esto es lo que significa Bendito -esto es, glorificado sea- el que viene -esto es, que se ha encarnado- en el nombre del Señor -esto es, del Padre- glorificándolo.

San Jerónimo
Además repiten, Hosanna, esto es, te ruego que me salves, e indican en dónde quieren salvarse, a saber, en lo más alto; esto es, en los cielos y no en la tierra. Y por esto se le añade Hosanna -esto es, la salvación en los cielos-, se da a conocer claramente que la venida de Jesucristo, no sólo representaba la salvación del hombre sino de todo el mundo, uniendo lo terreno con lo celestial.


Orígenes, homilia 14 in Matthaeum

También alababan la humanidad de Jesucristo cuando decían: "¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!", y su regreso al cielo cuando decían: "¡Hosanna en las alturas!"


San Hilario, in Matthaeum, 21

Estas palabras de alabanza explican en sí el poder de la redención; llaman a Jesús hijo de David, y en ello reconocen la herencia del reino eterno.


Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 37

Hasta entonces el Salvador nunca había usado de animales, ni había utilizado ramos verdes de los árboles como adornos de su cuerpo. Unicamente los usa cuando asciende a Jerusalén para darse a conocer. Así, incitó a los que lo veían a hacer lo que hacía tiempo querían. Por lo tanto se les dio la posibilidad, pero no se les movió la voluntad.


San Jerónimo

El Señor también se aproxima a Jerusalén en sentido místico, saliendo de Jericó para traer de allí mucha gente; porque el grande, enriquecido con sus grandes mercancías y habiendo devuelto la salud a los que creían, desea entrar en la ciudad de la paz y en el lugar en donde puede verse a Dios. Y vino también a Betfage, esto es, a la Casa de las Quijadas, porque representaba la figura de la confesión; y radicaba en el monte de los Olivos, donde se encuentra la luz de la ciencia y el descanso de los trabajos y de los dolores. Se designa este mundo por medio de la aldea que estaba enfrente de los apóstoles y estaba contra ellos y no quería recibir la luz de su celestial doctrina.



Remigio

Así como entonces se dijo a los apóstoles: "Si alguno os dice algo, decidle que el Señor necesita de ellos"; así, ahora manda a los predicadores que, aun cuando encuentren alguna dificultad, no cesen de predicar.

 
San Jerónimo
El vestido de los apóstoles, que fue colocado sobre el jumento, representa o la enseñanza de las virtudes o el conocimiento de las Sagradas Escrituras. También representa la diversidad de las enseñanzas católicas, en las que si el alma no está instruida y adornada, no puede merecer que el Señor descanse sobre ella.

Remigio
El Señor se sentó, pues, sobre el asno y se encaminó a Jerusalén, porque como era el jefe de la santa Iglesia y del alma fiel, la gobierna en este mundo y la lleva después de esta vida, introduciéndola en la patria celestial. Los apóstoles y los demás doctores colocaron sus mantos sobre la asna porque dieron a los gentiles la gloria que habían recibido de Jesucristo. Las gentes también tendían sus vestidos por el camino, porque aquellos judíos que creían en el Señor despreciaban la gloria que habían recibido de la ley. Cortaban ramas de los árboles, porque habían conocido en virtud de los profetas lo que había de hacer Jesucristo, como de árboles verdes. Las gentes que tendían sus vestidos en el camino representan a los mártires que entregaron sus vestidos -esto es, los cuerpos que cubrían sus almas-, sufriendo el martirio por Jesucristo. Y también representan a aquéllos que dominan sus cuerpos por medio de la abstinencia. Aquéllos que examinan los escritos y los testimonios de los Santos Padres cortan ramas de los árboles, para su salvación y la de sus hijos.

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 37
Y aquéllos clamaron vaticinando la venida de Cristo; éstos en cambio, claman alabando la venida de Cristo ya cumplida. 
 
 
 Mateo 23:39

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