sábado, 22 de abril de 2017

San Jorge mártir

San Jorge es uno de los más renombrados mártires de nuestra iglesia, a quien los griegos llaman el Gran Mártir.
Fue un soldado romano, mártir que vivió aproximadamente unos 300 años después de Cristo. Es uno de los catorce Santos Auxiliares.
 
 
 San Jorge mártir modelo de Valentía  y fortaleza para la juventud.
Que Dios nos conceda valor como a San Jorge
para luchar contra el dragón infernal y vencerlo
y no permitirle que nos esclavice con sus tentaciones.

El emperador Diocleciano le dio honores a Jorge por su gran valentía. Pero cuando Jorge se convirtió en un cristiano, renunció a su puesto en el ejército, y reprendió al propio Emperador por ser tan cruel con los cristianos. Entonces fue encarcelado y torturado, pero nada podría hacerle cambiar de opinión. Fue ejecutado hacia el año 303.

Los cristianos tomaron su cuerpo y lo llevaron a Palestina. Más tarde se hicieron peregrinaciones a su tumba en la Tierra Santa, y fueron muchos los milagros que se realizaron a través de sus oraciones ante Dios.
 
 
 
En tiempos de Las Cruzadas, el rey Ricardo Corazón de León se convenció en Tierra Santa de que San Jorge tenía un gran poder de intercesión en favor de los que lo invocaban y llevó su devoción a Europa, especialmente a Inglaterra.
Pidamos a San Jorge que le ponga fin a la invasión musulmana.
 
 
 
San Jorge Mártir
 Por Dom Gueranger, 1897

 Con su brillante chaqueta de malla, montado en su warsteed, y lanzando el dragón con su lanza, - Jorge, el intrépido campeón de nuestro Jesús resucitado, viene alegrándose hoy con su Fiesta.  Desde Oriente, donde se le conoce como El gran Mártir, la devoción a San Jorge pronto se difundió en la Iglesia occidental, y nuestros ejércitos cristianos siempre lo han amado y honrado como uno de sus más queridos Patrones.  Su martirio tuvo lugar en el Tiempo Pascual;  Y por lo tanto, se presenta ante nosotros como el Guardián del glorioso Sepulcro, así como Esteban, el Protomártir, vigila cerca de la Cuna del Dios Infante.
 
La evocación a San Jorge data de un período muy temprano.  San Gregorio de Tours nos da varias pruebas de haber radicado en la Galia.  Santa Clotilde tenía una confianza singular para el santo Mártir y le dedicó  la Iglesia de su querida abadía de Chelles.  Pero esta devoción se hizo más general y más fervorosa durante las Cruzadas, cuando los ejércitos cristianos presenciaron la veneración de San Jorge sostenida por la Iglesia Oriental y oyeron las cosas maravillosas que se contaron de su protección en el campo de batalla.  Los historiadores bizantinos han registrado varios ejemplos notables de este tipo;  Y los cruzados regresaron a sus respectivos países publicando su propia experiencia de las victorias ganadas a través de la intercesión del Santo.  La República de Génova lo eligió para su Patrón;  Y Venecia lo honró como su protector especial, después de San Marcos.  Pero en ninguna parte San Jorge fue tan entusiastamente amado como en Inglaterra.  No sólo se decretó en un Concilio celebrado en Oxford, en el año 1222, que la Fiesta del Gran Mártir debía ser observada como una Obligación;  No sólo fue la devoción al valeroso soldado de Cristo alentado, en toda Gran Bretaña, por los primeros reyes normandos, pero hay documentos anteriores a la invasión de Guillermo el Conquistador, lo que demuestra que San Jorge fue invocado como el especial Patrón de Inglaterra, incluso en el siglo IX.  Eduardo III No hizo sino expresar el sentimiento del país cuando puso la Orden de la Jarretera, que instituyó en 1330, bajo el patrocinio del Santo Guerrero.  En Alemania, el rey Federico III.  Fundó la Orden de San Jorge en el año 1468.
 

La figura de San Jorge y el dragón es un símbolo de su valentía cristiana para vencer el mal, ya que el diablo, en la Biblia se llama el dragón. San Agustín y otros santos hicieron referencia de él , su tumba es sitio de gran veneración.

 


 
 
¡Oh San Jorge, eres la honra de la milicia cristiana! El servicio del príncipe temporal no te hizo olvidar tus obligaciones para con el Rey del Cielo. Derramaste tu sangre por la fe de Cristo, y en recompensa Él te ha constituido jefe y guía de los ejércitos cristianos. Sé su sostén ante las filas enemigas, y concede la victoria a los defensores de la causa justa. Protégelos debajo de tu estandarte, cúbrelos con tu escudo y esparce el miedo delante de ellos. El Señor es el Dios de los ejércitos, y la guerra entra a veces en los planes de su Providencia, ya en vista de su justicia, ya en la de su misericordia. Jefes y soldados tienen necesidad del auxilio celestial. Al hacer la guerra, parecerá a veces que hacen la obra del hombre, mientras que en realidad hacen la de Dios. Por esta razón son más accesibles que los demás hombres a los sentimientos generosos, y por eso mismo su corazón es más religioso. El sacrificio, el peligro, los eleva sobre ellos mismos; también los soldados tienen su lugar distinguido entre los fastos de los mártires. Vela por el ejército de nuestra patria. Hazle tan cristiano como valeroso; sabemos que no han puesto en vano en ti sus esperanzas los hombres de guerra.
   
En la tierra no sólo existe milicia temporal; hay otra en la que están alistados todos los fieles de Cristo. San Pablo, hablando de todos nosotros, ha dicho: "que no serán coronados sino los que lucharen legítimamente". Hemos de contar con la lucha en este mundo, si escuchamos las exhortaciones del mismo Apóstol: "Cubrios con la armadura de Dios, nos dice, para que podáis resistir los ataques del diablo. Tomad por cinturón la verdad, por coraza la justicia, por calzado la resolución de andar por el camino del Evangelio, por escudo la fe, por casco la esperanza de la salvación y por espada la palabra de Dios". ¡Somos, pues, guerreros como tú! Nuestro Jefe divino resucitado, antes de subir al Cielo quiere pasar revista a su ejército; preséntanos a Él. Nos ha admitido en las filas de su guardia, a pesar de nuestras infidelidades pasadas; a nosotros por tanto corresponde hacernos dignos de tal honor. La prenda de la victoria la tenemos en la Eucaristía, ¿cómo nos hemos de dejar vencer? Vela por nosotros, ¡valiente guerrero! Que tus oraciones nos ayuden mientras tus ejemplos nos animan a luchar como tú contra Satanás. Cada pieza de nuestra armadura le es temible; el mismo Jesús la ha preparado para nosotros y la ha templado en su sangre; da fuerzas a nuestro valor, para que podamos como tú, presentársela entera, el día en que nos invite a su descanso eterno.
   
La cristiandad entera tiene necesidad de que te acuerdes de los homenajes que te prodigó en otros tiempos. Por desgracia la antigua piedad hacia ti se ha enfriado, y para muchos cristianos tu fiesta pasa inadvertida. No te ofendas por ello, ¡oh santo mártir!, imita a tu Maestro que hace salir su sol sobre los buenos y malos. Tén piedad de este mundo en medio del cual ha sido sembrado el error, y que en este momento se agita en convulsiones terribles. Mira con compasión a Inglaterra, que ha sido seducida por el dragón infernal. Los antepasados te lo piden desde el Cielo, ¡oh poderoso guerrero!; sus hijos te suplican desde la tierra. En nombre de Jesús resucitado te conjuramos ayudes a la resurrección de un pueblo que fue tuyo.
   
Dom Prósper Gueranger, OSB. El Año Litúrgico (I Edición española), Tomo III, págs. 703-705. Editorial Aldecoa (Burgos-España), 1956.


Del oficio de lectura, 23 de Abril, San Jorge, Mártir
Protegido inexpugnablemente con el estandarte de la cruz.

De los sermones de san Pedro Damiani, obispo
Sermón 3, sobre san Jorge: PL 144, 567-571
La festividad de hoy, queridos hermanos, duplica la alegría de la gloria pascual, y es como una piedra preciosa que da un nuevo esplendor al oro en que se incrusta.
Jorge fue trasladado de una milicia a otra, pues dejó su cargo en el ejército, cambiándolo por la profesión de la milicia cristiana y, con la valentía propia de un soldado, repartió primero sus bienes entre los pobres, despreciando el de los bienes del mundo, y así, libre y dispuesto, se puso la coraza de la fe y, cuando el combate se hallaba en todo su fragor, entró en él como un valeroso soldado de Cristo.
Esta actitud nos enseña claramente que no se puede pelear por la fe con firmeza y decisión si no se han dejado primero los bienes terrenos.
San Jorge, encendido en fuego del Espíritu Santo y protegiéndose inexpugnablemente con el estandarte de la cruz, peleó de tal modo con aquel rey inicuo, que, al vencer a este delegado de Satanás, venció al príncipe de la iniquidad y dio ánimos a los soldados de Cristo para combatir con valentía.
Junto al mártir estaba el Árbitro invisible y supremo que, según sus designios, permitía a los impíos que le atormentaran. Si es verdad que entregaba su cuerpo en manos de los verdugos, guardaba su alma bajo su constante protección, escondiéndola en el baluarte inexpugnable de la fe.
Hermanos carísimos: no debemos limitarnos a admirar a este combatiente de la milicia celeste, sino que debemos imitarle.
Que nuestro espíritu se eleve hacia el premio de la gloria celestial, de modo que, centrado nuestro corazón en su contemplación, no nos dejemos doblegar, tanto si el mundo seductor se burla de nosotros como si con sus amenazas quiere atemorizarnos.
Purifiquémonos, pues, de cualquier impureza de cuerpo o espíritu, siguiendo el mandato de Pablo, para entrar al fin en ese templo de la bienaventuranza al que se dirige ahora nuestra intención.
El que dentro de este templo que es la Iglesia quiere ofrecerse a Dios en sacrificio necesita, una vez que haya sido purificado por el bautismo, revestirse luego de las diversas virtudes, como está escrito: Que tus sacerdotes se vistan de justicia; en efecto, quien renace en Cristo como hombre nuevo por el bautismo no debe volver a ponerse la mortaja del hombre viejo, sino la vestidura del hombre nuevo, viviendo con una conducta renovada.
Así es como, limpios de las manchas del antiguo pecado y resplandecientes por el brillo de la nueva conducta, celebramos dignamente el misterio pascual e imitamos realmente el ejemplo de los santos mártires.
Oración
Señor, alabamos tu poder y te rogamos que san Jorge, fiel imitador de la pasión de tu Hijo, sea para nosotros protector generoso en nuestra debilidad. Por nuestro Señor Jesucristo.


 
El lema de los boy scouts es estar listo. Pidamos que San Jorge guíe y oriente a nuestros jóvenes a seguir el verdadero camino de la Santidad , para que viviendo una vida integra, honesta , santa y pura; puedan estar siempre listos y preparados para ser dignos de poder ver a Dios.


“Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios”

 
PREGHIERA A SAN GIORGIO

O San Giorgio, a te mi volgo
per chiedere la tua protezione.
Ricordati di me, tu che hai sempre aiutato
e consolato chiunque ti ha invocato
nelle proprie necessità.
Animato da grande confidenza
e dalla certezza di non pregare invano,
ricorro a te che sei così ricco di meriti
davanti al Signore: fa che la mia supplica
giunga, per tua intercessione,
al Padre della misericordia.
Benedici il mio lavoro e la mia famiglia;
tieni lontani i pericoli dell'anima e del corpo.
E fa che, nell'ora del dolore e della prova,
io possa rimanere forte nella fede
e nell'amore di Dio.



Preghiere a san Giorgio martire

O glorioso san Giorgio che sacrificaste il sangue e la
vita per confessare la fede, otteneteci dal Signore la
grazia di essere disposti a soffrire per amor suo qualunque
affronto e qualunque tormento, anzi che perdere una sola
delle cristiane virtù; fate che, in mancanza di carnefici,
sappiamo da noi stessi mortificare la nostra cerne cogli
esercizi della penitenza, affinchè morendo volontariamente
al mondo e a noi medesimi, meritiamo di vivere a Dio in
questa vita, per essere poi con Dio in tutti i secoli de' secoli.
Amen.

Pater, Ave, Gloria

Con approvazione ecclesiastica







Prayer to St. George as your Patron Saint

Saint George, whom I have chosen as my special patron, pray for me that I, too, may one day glorify the Blessed Trinity in heaven. Obtain for me your lively faith, that I may consider all persons, things, and events in the light of almighty God. Pray, that I may be generous in making sacrifices of temporal things to promote my eternal interests, as you so wisely did.
Set me on fire with a love for Jesus, that I may thirst for His sacraments and burn with zeal for the spread of His kingdom. By your powerful intercession, help me in the performance of my duties to God, myself and all the world.
Win for me the virtue of purity and a great confidence in the Blessed Virgin. Protect me this day, and every day of my life. Keep me from mortal sin. Obtain for me the grace of a happy death. Amen



The Scouth Oath
On my honor, I will do my best:
To do my duty to God and my country,
and to obey The Scout Law;
To help other people at all times;
To keep myself physically strong, mentally awake, and morally straight.
The Scout Law
1. A scout is trustworthy.
2. A scout is loyal.
3. A scout is helpful.
4. A scout is friendly.
5. A scout is courteous.
6. A scout is kind.
7. A scout is obedient.
8. A scout is cheerful.
9. A scout is thrifty.
10. A scout is brave.
11. A scout is clean.
12. A scout is reverent.


 

1 comentario:

  1. San Jorge igual que San Miguel Arcángel son armas poderosas de Dios en
    la Tierra para acabar con el mal, las injusticias, las blasfemias, las herejías, los engaños, las mentiras, las tentaciones y sobre el ángel caído. San Jorge Ruega por nosotros para salir victoriosos contra la herejía kasperbergogliana que azota a la Iglesia de Jesucristo. Aplástale la cabeza al orgulloso Bergoglio y toda esa secta de sodomitas que quede sin ningún poder su agenda demoniaca y que quede destruidas todas sus herejías seductoras que buscan la perdición de las almas. Combate a ese Judas Traidor a ese anti Jorge, anti San Francisco, anti Pedro, anti Cristo. Amen.

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