Por sus llagas hemos sido sanados ♰♰♰

lunes, 30 de octubre de 2017

Diplomático del Vaticano en la ONU admite que el movimiento ecuménico no se trata de Cristo sino de construir una hegemonía globalista

 
 
 
Traducido por el Blog Religión  la voz libre
 
 
El principal diplomático del Vaticano en la ONU (elegido por Bergoglio ) admite que el movimiento ecuménico trata de construir una hegemonía globalista.

 El Prelado de más alto rango en la ONU, el arzobispo Paul Richard Gallagher, admitió que el movimiento ecuménico no se trata de un "asunto cristiano interno", o de traer de vuelta a los cristianos separados al Único Rebaño de Jesucristo, la Iglesia Católica.
 No, el movimiento ecuménico es un movimiento político horizontal, secular, globalista, centrado en las "necesidades apremiantes de la humanidad". ¿Estas necesidades son el pecado, la maldad, las familias rotas, la perversión sexual, el aborto, la homosexualidad ...?
 No, las "necesidades de la humanidad" son seculares, políticas, humanísticas.

 

 En un discurso pronunciado recientemente, el Arzobispo quiere "poner a las personas primero ..." ¡Noten, no a Nuestro Señor Jesucristo!
Ahora, consideren la siguiente agenda del Arzobispo:
 De la agencia de noticias Zenit, que, por cierto, aprueba altamente la postura de los Arzobispos:
  "Poner a las personas siempre en primer lugar significa proteger, en cada etapa y en cada circunstancia, la dignidad de la persona y sus derechos humanos y libertades fundamentales, y de manera específica, los derechos a la vida y la libertad de religión de los cuales todos los demás derechos flujo y que, por lo tanto, son la base común de los pilares de la paz y la seguridad y el desarrollo humano integral ", el arzobispo Paul Gallagher

 En relación con estos derechos fundamentales, comentó sobre varias áreas de especial interés para la Santa Sede:
 Desarrollo Sostenible: "Con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, la comunidad internacional se comprometió a tomar medidas efectivas para erradicar las causas de los diversos males e indignidades que enfrentan muchas personas en el mundo de hoy".
 Cuidados para nuestro hogar común: "Este llamado a la corresponsabilidad responsable encuentra especial urgencia ante el deterioro de las condiciones de nuestro hogar común y una cosmovisión a menudo puramente utilitaria sobre las cosas que nos rodean".
 Diplomacia preventiva y responsabilidad para la protección: "El deber de prevenir guerras y conflictos violentos es un componente esencial de la responsabilidad de proteger".
 Migrantes y refugiados: "Nuestra humanidad común nos impulsa a todos, como ha propuesto el Papa Francisco, a acoger, proteger, promover e integrar a quienes huyen de tales condiciones adversas".
 Trata de personas: "En el corazón de este mal, sin embargo, está la pérdida total del respeto por la dignidad humana y la total indiferencia ante los sufrimientos de los demás seres humanos".
 Desarme nuclear: "Sin una mayor cooperación internacional y regional, especialmente entre los estados productores de armas, para controlar y limitar estrictamente la producción y el movimiento de armas, un mundo libre de guerras y conflictos violentos seguramente seguirá siendo una ilusión".
 Notarán que, para el Arzobispo, el "derecho a la vida" y la "libertad de religión" es la base de "paz, seguridad ... desarrollo humano integral". Ni una sola palabra de Nuestro Señor Jesucristo sobre la cual todo está construido.
 Contraste los delirios mundanos de este Prelado con las santas palabras del Papa León XIII, de Tametsi:
 El deber más importante de la Iglesia, y el más peculiarmente suyo, es defender y propagar por todo el mundo el Reino del Hijo de Dios, y llevar a todos los hombres a la salvación comunicándoles los beneficios divinos, tanto para que su poder y autoridad se ejerzan principalmente en este trabajo.
 Papa León XIII nuevamente:
 ¿Qué tipo de vida es aquella de la cual Jesucristo, "el poder de Dios y la sabiduría de Dios" está excluido? qué tipo de moralidad y qué tipo de muerte son sus consecuencias, se puede aprender claramente del ejemplo de las naciones privadas de la luz del cristianismo. Si recordamos la descripción de San Pablo (Romanos I., 24-32) de la ceguera mental, la depravación natural, las monstruosas supersticiones y las lujurias de tales pueblos, nuestras mentes estarán llenas de horror y compasión.
 Gallagher es un traidor y un rebelde. Él es un malhechor. Los males de los que habla se deben al pecado y a apartarse de los Evangelios. En lugar de proclamar a Cristo, Gallagher predica un falso humanismo masónico. Juzguen queridos amigos por ustedes mismos si sus palabras son un reflejo del Papa León. Pero que no haya dudas: la política de la Santa Sede en las Naciones Unidas es sustancialmente judeo-masónica. La política de la Santa Sede no es la de predicar a Cristo Crucificado, sino un falso "cristianismo" horizontal desprovisto de la Cruz.
 Escuchemos nuevamente las palabras del gran Papa León XIII, presentando la verdadera carta de acción católica entre las naciones:
"Al igual que con las personas, también con las naciones. Estos también necesariamente deben tender a la ruina si se extravían de "El Camino". El Hijo de Dios, el Creador y Redentor de la humanidad, es Rey y Señor de la tierra, y posee el dominio supremo sobre los hombres, tanto individual como colectivamente.
 (...)
 Por lo tanto, la ley de Cristo debe prevalecer en la sociedad humana y ser la guía y el maestro de la vida pública. así como de la vida privada. Como esto es así por decreto divino, y ningún hombre puede con impunidad contravenirlo, es algo malo para el bien común dondequiera que el cristianismo no tenga el lugar que le pertenece. Cuando Jesucristo está ausente. , la razón humana falla, está desprovista de su principal protección y luz, y se pierde de vista el final, para lo cual, bajo la providencia de Dios, la sociedad humana se ha construido. "

domingo, 29 de octubre de 2017

Bergoglio combate la realeza Social de Jesucristo




El Papa Pío XI instituyó la fiesta de Cristo Rey contra el “liberalismo”, que afirma la laicidad del Estado y niega los Derechos de Jesucristo.

 
El Papa Pío XI instituyó la fiesta de Cristo Rey.
“Es Nuestra resolución proveer a las necesidades del tiempo presente, de aportar un remedio eficaz a la peste que corrompió a la sociedad humana. Lo hacemos prescribiendo al universo católico el culto de Cristo Rey. La peste de nuestro tiempo es el laicismo, con sus errores y sus empresas criminales.


La Iglesia católica ha condenado el Laicismo, son los masones quienes lo promueven.   
Bergoglio defensor del paganismo y del culto pagano a la  pachamama.


Papa  Pío XI, Quas primas: «Después, poco a poco, la religión cristiana fue igualada con las demás religiones falsas y rebajada indecorosamente al nivel de éstas».


Bergoglio es enemigo del Reinado de Cristo: “El Estado debe ser laico”
 
 
 

Bergoglio en Villavicencio Colombia rindiéndole culto a los indios paganos


Heresiarca Bergoglio “La convivencia pacífica entre las diversas religiones se ve favorecida por la laicidad del Estado”

Apóstata  Bergoglio: “Francia debe convertirse en un Estado más laico”


http://nazareusrex.blogspot.com/2016/11/bergoglio-se-opone-al-reinado-universal.html

Monseñor Delassus, citando a San Gregorio Magno en el sermón No. 10 dice sobre la Epifanía:

“...hay herejes que creen en su divinidad (de Jesús), pero que no admiten de ningún modo que sea Rey en todos los lugares. Sin duda le ofrecen incienso pero no quieren ofrecerle también el oro". De este tipo de herejes aún los hay, llevan el nombre de católicos liberales”.


 
http://nazareusrex.blogspot.com/2016/05/bergoglio-contradice-al-papa-pio-xi-y.html


Bergoglio desafía a Jesucristo: ¿Con que tú eres rey?






La elección es clara eliges a Barbas Bergoglio o a Jesucristo.



Adveniat Regnum tuum... ¡Jesucristo, que venga tu Reino!


 “Se me ha dado todo poder en el cielo y sobre la tierra” (Mt 28, 18). 

sábado, 28 de octubre de 2017

Bergoglio se opone al Reinado de Cristo



Bergoglio no promueve el Reinado de Jesucristo ni busca la conversión  de nadie al catolicismo antes al contrario busca que todas las falsas  se una a él y las confirma en sus  falsas creencias y en su rechazo a Cristo,  promoviendo el politeísmo, el panteísmo y la herejía del indiferentismo religioso propia de la masonería.






Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, p. I-II, q. 103., art. 4: “… tal es la profesión que el hombre hace con las obras cual es la que hace con las palabras.  Y, si en una y otra profesa el hombre alguna falsedad, peca mortalmente”.  




Bergoglio se opone al reinado Universal de Jesucristo.









Bergoglio contradice al Papa Pío XI y al Magisterio de la Iglesia sobre la Realeza de Cristo

San Judas condena la homosexualidad y juzga a Bergoglio por oponerse al Evangelio

San Judas Tadeo nos advierte sobre las falsas doctrinas y los falsos maestros.

Solo hay que leer la Epístola de San Judas para darse cuenta de la falsedades y herejías que propaga el heresiarca Bergoglio.

Luchen por la fe que una vez fue entregada al pueblo santo:

3. Queridos míos, yo tenía un gran deseo de escribirles acerca de nuestra común salvación, pero me he visto obligado a hacerlo con el fin de exhortarlos a combatir por la fe, que de una vez para siempre ha sido transmitida a los santos.
Advertencia sobre las infiltración de Falsas doctrinas y falsos maestros, que toman la misericordia de nuestro Dios como excusa para sus costumbres depravada:  
 

4. Porque se han infiltrado entre ustedes ciertos hombres, cuya condenación estaba preanunciada desde hace mucho tiempo. Son impíos que hacen de la gracia de Dios un pretexto para su libertinaje y reniegan de nuestro único Dueño y Señor Jesucristo.
 
Anuncio del castigo divino:
 

5. Quiero recordarles, aunque ustedes ya lo han aprendido de una vez por todas, que el Señor, después de haber salvado al pueblo, sacándolo de Egipto, hizo morir en seguida a los incrédulos.
 

6. En cuanto a los ángeles que no supieron conservar su preeminencia y abandonaron su propia morada, el Señor los tiene encadenados eternamente en las tinieblas para el Juicio del gran Día.
 

Anuncio del castigo del fuego eterno para los que se dejen llevar por vicios contra la Naturaleza.
 

7.También Sodoma y Gomorra, y las ciudades vecinas, que se prostituyeron de un modo semejante a ellos, dejándose arrastrar por relaciones contrarias a la naturaleza, han quedado como ejemplo, sometidas a la pena de un fuego eterno.
 

Los falsos maestros, profanan sus propios cuerpos y rechazan la autoridad del Señor .

8. Lo mismo pasa con estos impíos: en su delirio profanan la carne, desprecian la Soberanía e injurian a los ángeles gloriosos.

Blasfeman (Versículos 9 y10)
Ambiciosos (Versículos 11)
 
Profanadores, irreverentes:  

12.Ellos manchan las comidas fraternales, porque se dejan llevar de la glotonería sin ninguna vergüenza y sólo tratan de satisfacerse a sí mismos. Son nubes sin agua llevadas por el viento, árboles otoñales sin frutos, doblemente muertos y arrancados de raíz;

 Les espera el Castigo Eterno:
 

 

13.olas bravías del mar, que arrojan la espuma de sus propias deshonras, estrellas errantes a las que está reservada para siempre la densidad de las tinieblas.
14.A ellos se refería Henoc, el séptimo patriarca después de Adán, cuando profetizó: «Ya viene el Señor con sus millares de ángeles,
15.para juzgar a todos y condenar a los impíos por las maldades que cometieron, y a los pecadores por las palabras insolentes que profirieron contra él».

Buscan satisfacer sus propias pasiones, adulan a otros según conviene a sus propios intereses:
16.Todos estos son murmuradores y descontentos que viven conforme al capricho de sus pasiones: su boca está llena de petulancia y adulan a los demás por interés.
 
 
 
Amonestaciones:
17. En cuanto a ustedes, queridos míos, acuérdense de lo que predijeron los Apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.
18. Ellos les decían: «En los últimos tiempos habrá gente que se burlará de todo y vivirá de acuerdo con sus pasiones impías».
 

19.Estos son los que provocan divisiones, hombres sensuales que no poseen el Espíritu.


Exhortación a permanecer fieles a Cristo:
 
20.Pero ustedes, queridos míos, edifíquense a sí mismos sobre el fundamento de su fe santísima, orando en el Espíritu Santo.
 


 
 

Judas 1 - Torres Amat

Salutación

1. La misericordia, y la paz, y la caridad sean colmadas en vosotros.
2. Carísimos, habiendo deseado vivamente antes de ahora escribiros acerca de vuestra común salud, me hallo en la necesidad de practicarlo, para exhortaros a que peleéis valerosamente por la fe, o doctrina, que ha sido enseñada una vez a los santos.

Falsas doctrinas y falsos maestros

3. Porque se han entrometido con disimulo ciertos hombres impíos (de quienes estaba ya muy de antemano predicho que vendrían a caer en este juicio o condenación), los cuales cambian la gracia de nuestro Dios en una desenfrenada licencia, y reniegan, o renuncian, a Jesucristo, nuestro único soberano y Señor.
4. Sobre lo cual quiero haceros memoria, puesto que fuisteis ya instruidos en todas estas cosas, que habiendo Jesús sacado a salvo al pueblo hebreo de la tierra de Egipto, destruyó después a los que fueron incrédulos,
5. y a los ángeles, que no conservaron su primera dignidad, sino que desampararon su morada, los reservó para el juicio del gran día, en el abismo tenebroso, con cadenas eternales.
6. Así como también Sodoma y Gomorra, y las ciudades cercanas, siendo reas de los mismos excesos de impureza y entregadas al pecado, vinieron a servir de escarmiento, sufriendo la pena del fuego eterno.
7. De la misma manera manchan éstos también su carne, menosprecian la dominación y blasfeman contra la majestad.
8. Cuando el arcángel Miguel disputando con el diablo altercaba sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir contra él sentencia de maldición, sino que le dijo solamente: Te reprima el Señor.
9. Estos, al contrario, blasfeman de todo lo que no conocen; y abusan, como brutos animales, de todas aquellas cosas que conocen por razón natural.
10. Desdichados de ellos, que han seguido el camino de Caín, y perdidos como Balaam por el deseo de una sórdida recompensa, se desenfrenaron, e imitando la rebelión de Coré perecerán como aquél.
11. Estos son los que contaminan y deshonran vuestros convites de caridad cuando asisten a ellos sin vergüenza, cebándose a sí mismos, nubes sin agua, llevadas de aquí para allá por los vientos; árboles otoñales, infructuosos, dos veces muertos, sin raíces;
12. olas bravas de la mar, que arrojan las espumas de sus torpezas; exhalaciones errantes, a quienes está reservada, o ha de seguir, una tenebrosísima tempestad que ha de durar para siempre.
13. También profetizó de éstos Enoc, que es el séptimo a contar desde Adán, diciendo: Mirad que viene el Señor con millares de sus santos,
14. a juzgar a todos los hombres, y a argüir a todos los malvados de todas las obras de su impiedad, que impíamente hicieron, y de todas las injuriosas expresiones que profirieron contra Dios los impíos pecadores.
15. Estos son unos murmuradores quejumbrosos, arrastrados de sus pasiones, y su boca profiere a cada paso palabras orgullosas, los cuales se muestran admiradores o adulan a ciertas personas según conviene a sus propios intereses.
16. Vosotros, queridos míos, acordaos de las palabras que os fueron antes dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo,

Amonestaciones y exhortaciones

17. los cuales os decían que en los últimos tiempos han de venir unos impostores, que seguirán sus pasiones llenas de impiedad.
18. Estos son los que se separan a sí mismos de la grey de Jesucristo, hombres sensuales, que no tienen el espíritu de Dios.
19. Vosotros al contrario, carísimos, elevándoos a vosotros mismos como un edificio espiritual sobre el fundamento de nuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,
20. manteneos constantes en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para alcanzar la vida eterna.
21. Y aquellos que están endurecidos y ya sentenciados, corregidlos y reprendedlos con vigor;
22. a los unos ponedlos a salvo, arrebatándolos de entre las llamas; y tened lástima de los demás temiendo por vosotros mismos, aborreciendo aun o huyendo hasta de la ropa, que está contaminada con la corrupción de la carne.
23. En fin, al que es poderoso para conservaros sin pecado, y presentaros sin mancha y llenos de júbilo ante el trono de su gloria en la venida de nuestro Señor Jesucristo,

Doxología

24. al solo Dios, salvador nuestro, por Jesucristo nuestro Señor, sea dada la gloria y magnificencia, imperio y potestad antes de todos los siglos, y ahora, por todos los siglos de los siglos. Amén.
25.

viernes, 27 de octubre de 2017

Superior general de los Agustinos: “el daño hecho por Lutero fue enorme”

 
Martín Lutero provocó la ruptura del Cristianismo occidental y puso las bases para el secularismo y la secularización, escribe el Prior general de los Agustinos, el padre Alejandro Moral Antón, en una carta a su Orden fechada el 28 de septiembre. El mismo Lutero fue agustino.

El padre Moral agrega que "Lutero no sólo abandonó la Orden, sino que aborreció la vida religiosa con todas sus fuerzas, rechazó las prácticas ascéticas y la piedad, rechazó el rezo del Breviario y otras obligaciones, alteró radicalmente la teología sacramental, condenó los votos religiosos y promocionó el abandono y el éxodo masivo de los religiosos consagrados”.

Y además “el daño hecho a la Orden y a la vida religiosa en Alemania fue enorme”. es.news
 

jueves, 26 de octubre de 2017

Sandro Magister: Francisco actúa con un doble discurso

Según Sandro Magister, Francisco quiere convertir a la Iglesia en una “federación” de “iglesias nacionales” autónomas, en la que cada una tiene una doctrina diferente.

Para lograr esto, Francisco utiliza un doble discurso: “cuando él quiere introducir innovaciones, nunca lo hace con palabras claras y distintas”, escribe Magister en su blog el 26 de octubre, agregando: “cuando se le piden clarificaciones, él se niega”.

Magister menciona el intento del cardenal Sarah para clarificar el confuso motu proprio
Magnum Principium, el cual es confuso respecto a la cuestión de quién está a cargo de la aprobación de las traducciones litúrgicas, si el Vaticano o los obispos locales. Pero Francisco reaccionó “con dureza” contra Sarah, defendiendo sus liberalizaciones controvertidas.

Magister sabe que Francisco redactó Magnum Principium a espaldas de Sarah. es.news

miércoles, 25 de octubre de 2017

Bergoglio sigue oponiéndose al reinado de Cristo

 
 
Augusto Padilla 
 
 
Casi cotidianamente, Jorge Mario Bergoglio, con su “magisterio”, infiere nuevos daños a la Iglesia, en pos de sus enfermizos afanes de liderazgo mundial. Esta es una de sus últimas “enseñanzas”:
Creyentes de todas las religiones están llamados a invocar la paz, mientras que “aquellos que cometen violencia o la justifican en nombre de la religión ofenden gravemente a Dios”, expresó, esta mañana, el papa Francisco en el discurso que les dirigió a los delegados de la “World Conference of Religions for Peace”, a los que recibió en audiencia en la sala adyacente al Aula Pablo VI.
En la construcción de la paz, las religiones, con sus recursos espirituales y morales, tienen un papel especial e irreemplazable. No pueden tener una actitud neutral, y, todavía menos, ambiguo, con respecto a la paz. El que comete violencia o la justifica en nombre de la religión, ofende gravemente a Dios, que es paz y fuente de la paz, y ha dejado en el ser humano un reflejo de su sabiduría, su potencia y su belleza”.
“Expreso mi aprecio y gratitud por la obra de Religions for peace ; brindan un servicio precioso tanto a la religión como a la paz, porque las religiones están destinadas por su naturaleza a promover la paz a través de la justicia, la fraternidad, el desarme y el cuidado de la creación”.
Entre las religiones hace falta también un esfuerzo común de colaboración para promover la ecología integral. La Biblia nos ayuda en esto, remitiéndonos a los ojos del Creador, que “vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno”.
Las religiones –explicó Francisco- cuentan con recursos para favorecer juntas el progreso de una alianza moral que promueva el respeto de la dignidad de la persona humana y el cuidado de la creación. Gracias a Dios, tenemos muchos buenos ejemplos en diversas partes del mundo sobre la fuerza de la cooperación interreligiosa para oponerse a los conflictos violentos, para promover el desarrollo sostenible, para proteger la tierra”.
“¡Continuemos por este camino!, concluyó el papa Francisco, confiemos en la ayuda del Todopoderoso y en la buena voluntad de los creyentes y de muchas otras personas”.
Pidamos y confiemos nosotros también “en la ayuda del Todopoderoso”-el de los católicos no es el de Bergoglio- para que ponga pronto término a estas insoportables barrabasadas, cuyo tufo masónico ya decididamente apesta.


 

martes, 24 de octubre de 2017

El Arcángel Rafael juzga la herética Amoris Laetitia de Bergoglio


El Arcángel San Rafael protector del Matrimonio, juzga las relaciones adulteras promovidas por la herética Amoris Laetitia. Tobit 12:10 Pero los que cometen pecado e iniquidad son enemigos de su propia alma.



 
 
 
 
 
LECTURA DEL LIBRO DE TOBÍAS 8,5-10

La noche de su boda, Tobías dijo a Sara: "Somos descendientes de un pueblo de santos, y no podemos unirnos como los paganos, que no conocen a Dios".
Se levantaron los dos y, juntos, se pusieron a orar con fervor. Pidieron a Dios su protección.
 
Tobías dijo: "Señor, Dios de nuestros padres, que te bendigan el cielo y la tierra, el mar, las fuentes, los ríos y todas las criaturas que en ellos se encuentran. Tú hiciste a Adán del barro de la tierra y le diste a Eva como compañera. Ahora, Señor, tú lo sabes: si yo me caso con esta hija de Israel, no es para satisfacer mis pasiones, sino solamente para fundar una familia en la que se bendiga tu nombre para siempre".
Y Sara, por su parte, dijo: "Ten compasión de nosotros, Señor, ten compasión de nosotros. Que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez".
 
 
El demonio fue vencido.
 
 

 


Hebreos 13:4
Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio.



San Ambrosio
Creo que primero debe hablarse de la ley del matrimonio, para discutir después de la prohibición del divorcio. Algunos creen que todo matrimonio viene de Dios, porque está escrito ( Mt 19,6; Mc 10): "Aquellos a quienes Dios unió no debe separarlos el hombre". ¿Cómo, pues, dice el Apóstol ( 1Cor 7,15): "Si el infiel se separa, que se separe"? En lo que da a conocer que no todos los matrimonios vienen de Dios, ni por su voluntad se unen los cristianos con los gentiles. No quieras abandonar a tu mujer y así no negarás que Dios es el autor de tu unión. Porque si tienes obligación de sufrir y enmendar las costumbres de los extraños, con mucha más razón debes hacerlo con tu mujer. Si la abandonas cuando tienes hijos, obrarás con dureza despidiendo a la madre y quedándote con la prole, porque a la ofensa que haces a la madre añades la injuria que haces a la piedad, y obrarás con más dureza si por causa de la madre despides a los hijos. ¿Sufrirás acaso que tus hijos, viviendo tú aún, vivan bajo el dominio de un padrastro, o que viviendo su madre estén bajo el de una madrastra? ¡Cuán peligroso es si expones la edad frágil de la adolescencia a que caiga en el error! Y ¡cuán impío que desampares la ancianidad de aquélla cuya juventud has profanado! Supongamos que la repudiada no se case. Entonces te desagradará que guarde fidelidad a un adúltero. Pero supongamos que se case. Lo que para ella es una necesidad, para ti es un crimen, porque lo que consideras matrimonio es un adulterio. En esto, sin embargo, hay un sentido moral, porque después de haber dicho que el reino de los cielos era anunciado y que de la ley no podría faltar un ápice, añadió: "Cualquiera que deja a su mujer", etc. Jesucristo es el varón, la Iglesia es la esposa, esposa por la caridad y virgen por la integridad. Por tanto, no separe la persecución a aquél a quien Dios ha atraído a su Hijo. No lo separe la lujuria, no lo engañe la filosofía, no lo contamine el hereje, ni el judío lo aparte. Son adúlteros todos aquellos que desean adulterar la verdad de la fe y de la sabiduría.
 

Consecuencias eternas de vivir en pecado mortal sin arrepentimiento por San Antonio María Claret




Advertencia del Infierno por San Antonio María Claret

Las penas del Infierno
 
La sensación del los tormentos del infierno es esencialmente terrible. Figúrate, alma mía, en una noche obscura sobre la cima de una montaña alta. Debajo hay un valle profundo, y la tierra se abre de manera que con tu mirada puedes ver el infierno en su cavidad.
Figúratelo como una prisión situada en el centro de la tierra, muchas leguas abajo, toda llena de fuego, encerrado en un recinto de forma tan impenetrable que por toda la eternidad ni siquiera el humo puede escapar. En esta prisión los condenados están tan cerca el uno del otro como ladrillos en un horno. . . Considera la calidad del fuego en que se queman. Primero, el fuego se extiende por todas partes y tortura la totalidad del cuerpo y del alma.
Una persona condenada yace en el infierno para siempre, en el mismo punto en que fue asignado por la justica divina, sin ser capaz de moverse, como un prisionero en un cepo. El fuego que lo envuelve totalmente, como un pez en el agua, lo quema en derredor, a su izquierda, a su derecha, arriba y abajo. Su cabeza, su pecho, sus hombros, sus brazos, sus manos y sus pies, están totalmente penetrados con fuego, de manera que él todo se asemeja a una pieza de hierro candente y resplandeciente, que acaba de ser retirado del horno.
El techo del recinto en que moran las personas condenadas es de fuego; la comida que come es fuego; la bebida que toma es fuego; el aire que respira es fuego; todo cuanto ve y toca es fuego.... Pero este fuego no está meramente fuera de él; además traspasa a la personal condenada.
Penetra su cerebro, sus dientes, su lengua, su garganta, su hígado, sus pulmones, sus intestinos, su vientre, su corazón, sus venas, sus nervios, sus huesos, aún hasta el tuétano, y aún su sangre. «En el infierno», de acuerdo a San Gregorio Magno, «habrá un fuego que no puede apagarse, un gusano que no muere, un hedor insoportable, una obscuridad que puede sentirse, castigo por azotes de manos salvajes, con todos los presentes desesperados de cualesquier cosa buena.»
Uno de los hechos más terribles es que por el poder divino, este fuego va tan lejos como para actuar sobre las facultades del alma, quemándolas y atormentándolas. Supongamos que yo fuera a encontrarme colocado en el horno de un herrero, de manera que todo mi cuerpo estuviese al aire libre, exepto por un brazo puesto en el fuego, y que Dios fuera a preservar mi vida por mil años en esta posición. ¿No sería esto una tortura inaguantable? ¿Cómo sería entonces el estar completamente penetrado y rodeado de fuego, el cual afecta no sólo un brazo, sino inclusive todas las facultades del alma?
 
Más espantoso de lo que el hombre puede imaginar
En segundo lugar, este fuego es mucho más espantoso de lo que el hombre puede imaginar. El fuego natural que vemos durante esta vida tiene un gran poder para quemar y atormentar. Sin embargo, éste no es ni siquiera una sombra del fuego del infierno. Existen dos razones por las cuales el fuego del infierno es mucho más terrible, más allá de toda comparación, que el fuego de esta vida. La primera razón lo es la justicia de Dios, de la cual el fuego del infierno es un instrumento dirigido a castigar el mal infinito efectuado contra su suprema majestad, que ha sido despreciada por una criatura. Por lo tanto, la justicia suple este elemento con un poder tan ardiente que casi alcanza lo infinito....
La segunda razón lo es la malicia del pecado. Como Dios sabe que el fuego de este mundo no es suficiente para castigar el pecado como éste se merece, Él le ha dado al fuego del infierno un poder tan grande que nunca podrá ser comprendido por la inteligencia humana. --- Ahora bien, ¿cuán poderosamente quema este fuego? El fuego quema tan poderosamente, ¡oh alma mía!, que de acuerdo con los grandes maestros de la ascética, si una mera chispa cayera en una piedra de molino, la reduciría en un momento al polvo.
Si cayera en una bola de bronce, la derretiría instantáneamente como si se tratara de cera. Si cayera sobre un lago congelado, to haría hervir al instante. Hagamos una pausa breve, alma mía, para que contestes algunas preguntas que te haré. Primero, te pregunto: Si un horno especial fuera encendido, como usualmente se hacia para atormentar a los mártires, y entonces algunos hombres colocaran frente a ti todo tipo de bienes que el corazón humano pueda desear, y añadieran la oferta de un reino próspero -- si todo esto te fuera prometido a cambio de que sólo por media hora te introdujeras en el horno ardiente, ¿qué escogerías hacer?
¡Ni por cien reinos!
«¡Ah!» dirías, «Si me ofrecieras cien reinos nunca sería tan tonto como para aceptar unos términos tan brutales, no importa cuántas cosas grandes me ofrecieran, aún si estuviera seguro de que Dios va a preservar mi vida durante esos momentos de sufrimiento.» El segundo lugar, te pregunto: Si ya estuvieran en posesión de un gran reino y estuvieras nadando en un mar de riqueza, de manera que no carecieras de nada, y fueras atacado por un enemigo, hecho prisionero y encadenado, si fueras obligado a escoger entre perder tu reino o pasar media hora dentro de un horno ardiente, ¿qué escogerías? «¡Ah!», dirías, «¡prefiero pasar toda mi vida en la pobreza extrema y someterme a cualesquier otra injuria y desventura, que sufrir tan grande tormento!»


 
Una prisión de fuego eterno
Ahora, dirige tus pensamientos de lo temporal a lo eterno. Para evadir el tormento de un horno ardiendo, que duraría sólo media hora, tu sacrificarías cualesquier propiedad, aún las cosas que más te satisfacen, y estarías dispuesto a sufrir cualesquier otra pérdida temporal, no importa cuán pesada pudiera ser. Entonces, ¿por qué no piensas de igual modo cuando tratas los tormentos eternos? Dios no te amenaza con media hora de suplicio dentro de un horno ardiendo, sino con una prisión de fuego eterno. Para escapar de ella, ¿no deberías renunciar a todo lo que está prohibido por Él, no importa cuán placentero pueda ser, y abrazar alegremente todo cuanto Él ordena, aún si fuera extremadamente desagradable? Lo más espantoso del infierno es su duración.
La persona condenada pierde a Dios y lo pierde para toda la eternidad. Ahora bien, ¿qué es la eternidad? ¡Oh alma mía, hasta ahora ningún ángel ha podido comprender lo que es la eternidad! ¿Como entonces podrás tú comprenderla? Aún así, para formarnos alguna idea de ésta, consideremos las siguientes verdades: La eternidad nunca termina. Esta es la verdad que ha hecho temblar aún a los más grandes santos. El juicio final vendrá, el mundo será destruido, la tierra se tragará a todos los condenados, y éstos serán arrojados al infierno. Entonces, con su mano todopoderosa, Dios los encerrará para siempre en tan desdichada prisión.
Desde entonces, tantos años pasarán como hay hojas en los árboles y las plantas de toda la tierra, tantos miles de años, como hay gotas de agua en todos los mares y ríos de la tierra, tantos años como hay átomos en el aíre, como hay granos de arena en todas las costas de todos los mares. Luego, después de que todos estos incontables años pasen, ¿qué será la eternidad? Todavía no será siquiera una centésima parte de ella, o una milésima -- nada. Entonces comenzará nuevamente y durará tanto como antes, nuevamente, aún después de que se haya repetido esto miles de veces, y mil millones de veces, nuevamente. Y luego después de un período de tiempo tan largo, ni siquiera habrá pasado la mitad, ni siquiera una centésima parte o una milésima parte, ni siquiera una parte de la eternidad. En todo este tiempo no habrá interrupción en la quema de los condenados, comenzando todo nuevamente. ¡Oh qué misterio profundo! ¡Un terror sobre todos los terrores! ¡Oh eternidad! ¿Quién puede comprenderte? Supongamos que, en el caso del desdichado Caín, llorando en el infierno sólo derramará cada mil años una lágrima. Ahora, alma mía, recoge tus pensamientos y considera este caso: Por seis mil años, por lo menos, Caín ha estado en el infierno y ha derramado sólo seis lágrimas, que Dios milagrosamente ha preservado. ¿Cuántos años pasarían para que sus lágrimas cubriesen todos los valles de la tierra y que inundaran todas las ciudades, pueblos y villas y todas las montañas como para poder inundar toda la tierra? Entendemos que la distancia de la tierra al sol es de treinta y cuatro millones de leguas. ¿Cuántos años harían falta para que las lágrimas de Caín llenaran ese espacio inmenso? De la tierra al firmamento suponemos que hay una distancia de ciento sesenta millones de leguas.
 
Las lágrimas de Caín
¡Oh Dios! ¿Qué cantidad de años tendríamos que imaginar serían suficientes para llenar con lágrimas este inmenso espacio? Y aún así -- ¡Oh verdad incomprensible! -- estad seguros de ello pues Dios no puede mentir -- llegaría el tiempo en que las lágrimas de Caín serían suficientes para inundar el mundo, para alcanzar aún el sol, para tocar el firmamento, y llenar todo el espacio entre la tierra y el más alto cielo. Pero eso no es todo. Si Dios secara todas estas lágrimas hasta la última gota, y Caín comenzara otra vez a llorar, él volvería otra vez a llenar la totalidad del espacio y las inundaría mil veces y un millón de veces en sucesión, y luego de todos esos años incontables, ni siquiera habría pasado la mitad de la eternidad, ni siquiera una fracción. Después de todo ese tiempo quemándose en el infierno, los sufrimientos de Caín estarían tan sólo comenzando. La eternidad, en este caso, no tiene alivio. Sería de hecho, una pequeña consolación de muy poco beneficio para las personas condenadas si fueran capaces de recibir un breve respiro cada mil años.
 
No hay alivio
Imaginemos un lugar del infierno donde hay tres malvados. El primero está sumergido en un lago de fuego sulfúrico; el segundo está encadenado a una gran roca y está siendo atormentado por dos demonios, uno de los cuales constantemente le arroja plomo derretido por su garganta, mientras el otro se lo derrama encima de todo su cuerpo, cubriéndole desde la cabeza a los pies. El tercer réprobo está siendo torturado por dos serpientes, una de las cuales le envuelve su cuerpo y lo muerde cruelmente, mientras la otra entra a su cuerpo y le ataca el corazón. Supongamos que Dios se apiada de él y le concede un corto respiro. El primer hombre, luego de haber pasado mil años, se le remueve del lago y recibe el alivio de tomar agua fría, y luego de pasar una hora es arrojado nuevamente al lago. El segundo, luego de mil años de tormento, es removido de su lugar y se le permite descansar; pero luego de una hora se le arroja nuevamente al mismo tormento. El tercero, luego de mil años se ve librado de las serpientes; pero al cabo de una hora de alivio, nuevamente es abusado y atormentado por ellas.
¡Ah, cuán limitada sería esta consolación -- sufrir por mil años para descansar sólo por una hora! Ahora bien, el infierno ni siquiera tiene este alivio. Uno se quema siempre en esas llamas espantosas y nunca recibe ningún alivio en toda la eternidad. El condenado es mordido y herido con remordimiento, y nunca tendrá un descanso en toda la eternidad. Siempre sufrirá una sed muy ardiente y nunca recibirá el refresco de un poco de agua en toda la eternidad. Siempre se verá a sí mismo aborrecido de Dios y nunca podrá recibir la alegría de una simple mirada de ternura de Dios por toda la eternidad. El condenado se encontrará siempre maldito por el cielo y el infierno, y nunca recibirá un simple gesto de amistad. Es una de las desgracias esenciales del infierno que todo tormento será sin alivio, sin remedio, sin interrupción, sin final, eterno.
 
La bondad de su misericordia
Ahora ya comprendo en parte, ¡oh mi Dios!, lo que es el infierno. Es un lugar de tormentos extremos, de desesperanza extrema. Es donde merezco estar por causa de mis pecados, donde ya estaría confinado por varios años si tu inmensa misericordia no me hubiese librado. Repetiré mil veces: El Corazón de Jesús me ha amado, o de lo contrario ¡ahora estaría en el infierno! La misericordia de Jesús ha tenido compasión de mí, porque de lo contrario ¡ahora estaría en el infierno! La Sangre de Jesús me ha reconciliado con el Padre Celestial, o mi morada sería el infierno.
Este es el himno que quisiera contarte a Ti, mi Dios, por toda la eternidad. Sí, de ahora en adelante, mi intención es repetir estas palabras tantas veces como momentos pasen desde esa infortunada hora en que te ofendí por primera vez. ¿Cuál ha sido mi gratitud para Dios por la bondadosa misericordia que me ha mostrado? Él me libró del infierno.
¡Oh, inmensa caridad! ¡Oh, infinita bondad! Después de un beneficio tan grande, ¿no debería darle a Él todo mi corazón y amarlo con el amor del más ardiente serafín? ¿No debería dirigir todas mis acciones hacia Él, y en cada cosa buscar solamente complacer la voluntad divina, aceptando todas las contradicciones con alegría, de manera que pueda devolverle mi amor? ¿Podría hacer algo menos que eso después de una bondad tan grande? ¡Oh, ingratitud, merecedora de otro infierno! ¡Te eché a un lado, Dios mío! Reaccioné a tu misericordia cometiendo nuevos pecados y ofensas. Sé que he hecho mal, ¡oh, Dios mío!, y me arrepiento con todo mi corazón. ¡Ah, si pudiera derramar un mar de lágrimas por tan ofensiva ingratitud! Oh Jesús, ten misericordia de mí, pues ahora resuelvo mejor sufrir mil muertes que ofenderte nuevamente.



 La urgencia de predicar sobre el Infierno
“Es de fe que existe el Cielo para los buenos y el infierno para los malos. La fe nos enseña que las penas del infierno son eternos, y también nos advierte que un solo pecado mortal es suficiente para condenar un alma para siempre a causa de la maldad infinita en la que ofende a un Dios infinito. Con estos principios más tajante en la mente, ¿cómo puedo permanecer indiferente al ver la facilidad con la que se cometen pecados, los pecados que se producen tan frecuentes como tomase un vaso de agua, los pecados y las ofensas que se perpetúan por la frivolidad o la desviación? ¿Cómo puedo descansar cuando vemos a tantos que están viviendo continuamente en pecado mortal y corriendo de esta manera ciega a su propia destrucción eterna? No, ciertamente que no puedo descansar, sino que es mi deber apresurarme para gritarles una advertencia a ellos. Si yo viera a alguien a punto de caer en un hoyo o un incendio, no voy a correr hasta él y le advertirá, y haría todo en mi poder para ayudarle a no caer en el? ¿Por qué no puedo hacer esto y mucho mas para evitar que los pecadores se caigan en el pozo y los fuegos del infierno?
Tampoco puedo entender por qué otros sacerdotes que creen las mismísimas verdades como yo, como todos debemos creer, no predican o exhortan a sus ovejas para que puedan evitar esta eternidad del infierno insoportable. Todavía es motivo de asombro para mí el que los laicos - a aquellos hombres y mujeres bendecidos con la fe - no dar aviso a aquellos que lo necesitan. Si una casa iban a prender en fuego en el medio de la noche, y si los habitantes de la misma casa y la otra gente de la ciudad estaban dormidos y no vieron el peligro, El primero que se dio cuenta del peligro ¿no sería el primero que gritar y correr por las calles, exclamando: "Fuego Fuego En esa casa de ahí!" Entonces ¿por qué no hacen una advertencia del fuego eterno para despertar a los que están a la deriva en el sueño del pecado de una manera tal que cuando abran los ojos se encontrarán ardiendo en las llamas eternas del infierno? ” 



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