ūüĖ§ Sagrado Coraz√≥n de Jes√ļs en Vos conf√≠o ♰♰♰

martes, 26 de diciembre de 2017

Disminuy√≥ dram√°ticamente la popularidad de Bergoglio entre feligreses durante el “Urbi et Orbi”

es.newsFrancisco y su ideolog√≠a liberal apelan al descre√≠do, pero fracasan en la atracci√≥n de los feligreses. El ejemplo m√°s reciente fue durante la bendici√≥n “Urbi et Orbe” de Francisco, el 25 de diciembre en la Plaza San Pedro, la cual estaba semivac√≠a.

La imagen a la izquierda muestra la bendición de Navidad en el 2014, cuando la plaza estaba llena todavía. La imagen de la derecha es del día de Navidad en el 2017.

La contracci√≥n de la cantidad de feligreses desde que Francisco fue elevado al papado -tambi√©n durante sus audiencias de los Mi√©rcoles- muestra su menguante popularidad entre los cat√≥licos. Su “popularidad” se basa en gran medida en la fama de los diarios.
 
 

San Juan el Bautista juzga la herejía de Amoris Laetitia de Bergoglio

 
 
 
 

- Mc 6,17-29 -

Porque el dicho Herodes hab√≠a enviado a prender a Juan, y le aherroj√≥ en la c√°rcel por amor de Herod√≠as, mujer de su hermano Filipo, con la cual se hab√≠a casado. Porque Juan dec√≠a a Herodes: "No te es l√≠cito tener por mujer a la que lo es de tu hermano". Por eso Herod√≠as le armaba asechanzas y deseaba quitarle la vida; pero no pod√≠a conseguirlo, porque Herodes tem√≠a a Juan, sabiendo que era un var√≥n justo y santo, le ten√≠a en custodia y hac√≠a muchas cosas por su consejo, y le o√≠a con gusto. Mas en fin, lleg√≥ un d√≠a favorable en que por la fiesta del nacimiento de Herodes convid√≥ √©ste a cenar a los grandes de su corte, y a los primeros capitanes de sus tropas y a la gente de Galilea. Entr√≥ la hija de Herod√≠as, bail√≥, y agrad√≥ tanto a Herodes y a los convidados, que dijo el rey a la muchacha: "P√≠deme cuanto quisieres, que todo te lo dar√©"; y le a√Īadi√≥ con juramento: "S√≠, te dar√© cuanto me pidas, aunque sea la mitad de mi reino". Y habiendo ella salido, dijo a su madre: "¿Qu√© pedir√©?" Respondi√≥le: "La cabeza de Juan Bautista". Y volviendo al instante a toda prisa a donde estaba el rey, le hizo esta demanda: "Quiero que me des luego en una fuente la cabeza de Juan Bautista". El rey se puso triste; mas en atenci√≥n al imp√≠o juramento, y a los que estaban con √©l en la mesa, no quiso disgustarla, sino que enviando uno de su guardia le mand√≥ traer la cabeza de Juan en una fuente. Y le cort√≥ la cabeza en la c√°rcel, y tr√°jola en una fuente, y se la entreg√≥ a la muchacha, que se la dio a su madre. Lo cual sabido, vinieron sus disc√≠pulos y cogieron su cuerpo y le dieron sepultura. (vv. 17-29)

Teofilacto
Tomando motivo de lo que precede, rememora el evangelista San Marcos la muerte del precursor, diciendo: "Porque Herodes había enviado a prender a Juan, y le arrojó en la cárcel", etc.
Beda, in Marcum, 2,25
Una antigua historia refiere que Filipo, hijo de Herodes el Grande, en cuyo tiempo huy√≥ el Se√Īor a Egipto, y hermano de este Herodes, bajo el cual padeci√≥ Cristo, se hab√≠a casado con Herod√≠as, hija del rey Aretas. Alg√ļn tiempo despu√©s, su suegro, a consecuencia de algunos disgustos que hubo entre √©l y su yerno, dio su hija por mujer a Herodes con harto dolor del primer marido, enemigo suyo; bodas que declar√≥ il√≠citas San Juan Bautista a Herodes y Herod√≠as, no siendo l√≠cito casarse con la mujer del hermano en vida de √©ste.
Teofilacto
La ley mandaba que el hermano se casase con la mujer del hermano cuando muriese éste sin hijos; pero aquí había una hija, y por consiguiente, este nuevo matrimonio era ilícito.
"Por eso Herod√≠as -contin√ļa- le armaba asechanzas", etc.
Beda, in Marcum, 2,25
Tem√≠a Herod√≠as que alg√ļn d√≠a se arrepintiese Herodes, o que se reconciliase con su hermano Filipo, y se deshiciese su matrimonio por un repudio.
"Porque Herodes -prosigue- sabiendo que Juan era un varón justo y santo, le temía y miraba con respeto".
Glosa
Le temía, digo, respetándole, porque sabía que era justo en cuanto a los hombres, y santo en cuanto a Dios. Y le custodiaba, para que no le matase Herodías. Y hacía muchas cosas por su consejo, porque juzgaba que hablaba inspirado por el Espíritu de Dios; y le oía con gusto, porque reputaba provechoso todo lo que le decía.
Teofilacto
Consideremos lo que hace la furia de la concupiscencia, puesto que, teniendo Herodes tanto respeto y temor a Juan, se olvida de todo por satisfacer su pasión.
Remigio
Su inclinación libidinosa le obligó a poner la mano en aquel a quien tenía por justo y santo; lo que nos hace ver que un pecado menor es causa de otro mayor, conforme a lo que se lee en el Apocalipsis: "El que está sucio, prosiga ensuciándose" ( Ap 22,11).
"Mas, en fin -prosigue- llegó un día favorable, en que, por la fiesta del nacimiento de Herodes, convidó éste a cenar", etc.
Beda, in Marcum, 2,25
Entre todos los hombres, dos solamente se lee que celebrasen el día de su nacimiento con alegres fiestas: Herodes y Faraón. Pero ambos reyes por favor infausto mancharon su nacimiento con sangre, si bien Herodes usó en ello de tanta mayor impiedad, cuanto que mató al santo e inocente maestro de la verdad, y esto por el voto hecho y a petición de una bailarina. Y sigue: "Entró la hija de Herodías, bailó, etc., y dijo el rey: Pídeme cuanto quisieres, que te lo daré", etc.
Teofilacto
Durante el banquete, Satan√°s es quien baila por la muchacha, y el que pronuncia el cruel voto. "Y le a√Īadi√≥ -contin√ļa- con juramento: S√≠, te dar√© cuanto me pidas".
Beda, in Marcum, 2,25
El juramento no le excusa del homicidio, y acaso jur√≥, para tener ocasi√≥n de matar, pues si Herod√≠as le hubiese pedido la vida de su padre o de su madre, no se la hubiera concedido. "Y habiendo ella salido, dijo a su madre: ¿Qu√© pedir√©? Respondi√≥le: La cabeza de Juan Bautista". La sangre era un digno premio a semejante baile.
"Y volviendo al instante a toda prisa a donde estaba el rey, le hizo", etc.
Teofilacto
Esta maligna mujer pidió enseguida que le diese la cabeza de San Juan, esto es, sin tardanza en aquella hora, para que Herodes no tuviera tiempo de volver sobre sí. "El rey -prosigue- se puso triste".
Beda, in Marcum, 2,25
Es costumbre en las Escrituras consignar como un hecho lo que dice la opini√≥n de la mayor√≠a, seg√ļn lo cre√≠an todos en aquel tiempo; y por esto, as√≠ como llama a San Jos√© padre de Jes√ļs, nombre que le da tambi√©n la misma Virgen ( Lc 2,48), as√≠ tambi√©n dice ahora que Herodes se puso triste, porque lo cre√≠an los que estaban a su alrededor. Este hip√≥crita, disimulando lo que siente, lleva la tristeza en su rostro, cuando tiene la alegr√≠a en el coraz√≥n; y excusa su maldad con el juramento, para hacerse imp√≠o bajo la m√°scara de la piedad. "Mas en atenci√≥n -contin√ļa- al juramento, y a los que estaban con √©l a la mesa, no quiso disgustarla".
Teofilacto
Ahora bien, Herodes, que ya no es due√Īo de s√≠ mismo, y que obra como voluptuoso que es, cumpli√≥ su juramento y mat√≥ al justo. Y en verdad hubiera valido m√°s que fuese perjuro, que hacerse reo de tan gran crimen.
Beda, in Marcum, 2,25
Lo que a√Īade luego: "Y en atenci√≥n a los que estaban con √©l a la mesa", es para mostrarnos a todos como c√≥mplices de su maldad, y para rociar con sangre los manjares de aquel lujurioso e impuro banquete. Y contin√ļa: "Sino que enviando un lancero, mand√≥ traer la cabeza de Juan en una fuente".
Teofilacto
La palabra spiculator quiere decir verdugo, cuya misión es matar a los hombres.
Beda, in Marcum, 2,25
No tuvo verg√ľenza Herodes de que presentasen a los convidados la cabeza del degollado; cosa inaudita, pues en ninguna parte se lee que cometiese Fara√≥n semejante locura. Con uno y otro ejemplo, sin embargo, se prueba que es m√°s √ļtil para nosotros recordar con frecuencia el d√≠a de nuestra muerte temiendo y obrando castamente, que celebrar lascivamente el d√≠a de nuestro nacimiento. Que el hombre nace al mundo para el trabajo, y los elegidos pasan del mundo al descanso por la muerte.
"Y le cortó la cabeza en la cárcel", etc.
San Gregorio Magno, Moralia, 3,4
No puedo considerar sin profundo desconcierto que este hombre, lleno del esp√≠ritu de profec√≠a desde el vientre de su madre, de quien se dijo que no hubo otro mayor que √©l entre los nacidos de mujer, fuese enviado a la c√°rcel por aquellos inicuos, fuese degollado para premiar el baile de una muchacha, y muriese -siendo var√≥n de tanta austeridad- entre la risa de hombres tan oscuros. ¿Acaso podemos creer que hubiese habido en su vida algo que excusase aquella infame muerte? ¿Pero c√≥mo pudo pecar con la comida el que se aliment√≥ s√≥lo de langostas y miel silvestre? ¿Cu√°ndo pudo ofender con su trato quien no sali√≥ del desierto? ¿De d√≥nde viene que Dios Todopoderoso abandone de tal modo a los que eligi√≥ a tan alta dignidad antes de los siglos, de manera que reciban semejante trato? Lo que sucede es que -como es evidente a la piedad de los fieles- los aflige tanto el Se√Īor en el mundo para que se vea de qu√© modo los premia en el cielo, y los deja caer exteriormente en el desprecio, porque en lo interior los hace llegar hasta lo incomprensible. De aqu√≠ podemos concluir cu√°nto habr√°n de sufrir aquellos a quienes Dios reprueba, cuando aflige de tal modo en el mundo a los que ama.
"Lo cual sabido, vinieron sus discípulos y cogieron su cuerpo, y le dieron sepultura".
Beda, in Marcum, 2,25
Refiere Josefo que San Juan hab√≠a sido conducido preso al castillo de Maquer√≥n, y que fue degollado all√≠, y la historia dice que fue sepultado en Sebaste, ciudad de la Palestina, que en otro tiempo se llam√≥ Samaria. La degollaci√≥n de San Juan significa, pues, que se hab√≠a debilitado la creencia del pueblo de que √©l era el Cristo, as√≠ como la exaltaci√≥n del Salvador sobre la Cruz se√Īala el progreso de la fe; porque el mismo a quien antes cre√≠an profeta las muchedumbres, es reconocido como Hijo de Dios por todos los fieles. Por esto San Juan, que deb√≠a ir disminuyendo, naci√≥ cuando empiezan a menguar los d√≠as, mientras que el Se√Īor nace cuando empiezan a crecer.
Teofilacto
En sentido místico, Herodes, que se interpreta cosa de piel, es una figura del pueblo judío, que tenía por esposa a la vanagloria, cuya hija baila y se mueve todavía alrededor de los judíos, representando la falsa inteligencia de las Escrituras. Degollaron a San Juan, esto es, a la palabra profética, y la tienen sin su cabeza, que es Cristo.
Pseudo - Jerónimo
O de otro modo: la cabeza de la ley, que es Cristo, es separada del propio cuerpo -del pueblo jud√≠o- y entregada a una joven pagana, esto es, a la Iglesia Romana, que se la da a su madre ad√ļltera, es decir, a la Sinagoga, que vendr√° al fin a la fe; y el cuerpo de San Juan es sepultado y su cabeza colocada en una fuente, representando as√≠ que la letra humana es ocultada y que el Esp√≠ritu es honrado y recibido en el altar.


-Mt 14,1-5 -

En aquel tiempo, Herodes el Tetrarca, oy√≥ la fama de Jes√ļs, y dijo a sus criados: "Este es Juan el Bautista, que resucit√≥ de entre los muertos, y por eso virtudes obran en El". Porque Herodes hab√≠a hecho prender a Juan, y atado, ponerle en la c√°rcel por causa de Herod√≠as, mujer de su hermano. Porque le dec√≠a Juan no es l√≠cito tenerla. Y queri√©ndole matar, temi√≥ al pueblo porque le miraban como a un profeta. (vv. 1-5)
Glosa
Después de habernos manifestado el evangelista las calumnias que los fariseos levantaron contra Cristo a propósito de sus milagros y la admiración que le profesaban por razón de estos milagros, y que sin embargo, a pesar de esta admiración le despreciaban, pasa ahora a referirnos la opinión que de El había formado Herodes por los milagros que había oído contar; y por eso dice: "En aquel tiempo oyó Herodes", etc.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,2
No sin causa marca el evangelista en este pasaje la época: es para darnos a conocer el orgullo y la indiferencia de este tirano, quien no trató de informarse en seguida de quién era Cristo, sino después de pasado muchísimo tiempo. Es precisamente lo que acontece a aquellos que están en el poder, que rodeados de aduladores y entregados al orgullo, miran su salvación como un negocio de escaso interés.
San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,43
Dice San Mateo: "En aquel tiempo", no en aquel d√≠a ni en aquella hora; tambi√©n San Marcos lo refiere as√≠, y de la misma manera aunque no con el mismo orden ( Mc 6) puesto que lo cuenta despu√©s de haber dicho que el Se√Īor mand√≥ a sus disc√≠pulos a predicar, sin dejarnos lugar a suponer que El trat√≥ de hacernos ver una continuaci√≥n de tiempo. De la misma manera est√° puesta la narraci√≥n de San Lucas ( Lc 9) que la de San Marcos, quien √ļnicamente nos hace suponer que El no quizo seguir el orden cronol√≥gico de los hechos.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,2
Mirad cuán grande cosa es la virtud. Herodes tuvo miedo de Juan a pesar de estar muerto, y por eso habla de su resurrección: "Y dijo a sus criados: Este es Juan", etc.
R√°bano
Por este pasaje podemos comprender la envidia grand√≠sima que ten√≠an los jud√≠os a Jes√ļs. El extranjero Herodes, a pesar de que no ten√≠a testigo alguno que lo asegurase, dice que Juan hab√≠a resucitado de entre los muertos; y los jud√≠os, no obstante de tener profetas que les dijeron que Jesucristo resucitar√≠a, prefirieron negar la resurrecci√≥n del Salvador y sostener que hab√≠a sido arrebatado clandestinamente del sepulcro, lo que nos muestra que entre los gentiles hubo m√°s docilidad para creer que entre los jud√≠os.
San Jerónimo
Un int√©rprete ortodoxo pregunta por qu√© raz√≥n sospech√≥ Herodes que Juan hab√≠a resucitado de entre los muertos, como si quisiera darnos a nosotros mismos la raz√≥n de la inconsecuencia de nuestros enemigos, o como si de sus palabras quisiera dar a entender que cre√≠a en la metempsicosis, que admite que despu√©s de muchas evoluciones de tiempo, las almas pasan a diversos cuerpos, puesto que el Se√Īor ten√≠a treinta a√Īos cuando Juan fue decapitado.
R√°bano
Con razón todos los que admiten la resurrección de los muertos se ven precisados a admitir que los santos tendrán más poder después de la resurrección que el que tuvieron con la debilidad de la carne; y por eso dice: "Y por eso virtudes obran en El".
San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,43
Mas San Lucas dice: "Y dijo Herodes: Yo he decapitado a Juan: ¿qui√©n es √©ste de quien oigo hablar tanto?" ( Lc 9,9). Puesto que Lucas nos presenta a un Herodes dubitativo, debe entenderse que, despu√©s de haber estado perplejo, se convenci√≥ en la creencia de lo que le refer√≠an sus cortesanos, lo cual manifiesta San Mateo en estos t√©rminos: "Este es Juan Bautista". A no ser que fueran pronunciadas esas palabras para indicar la perplejidad que las acompa√Īaba. No hay dificultad en tomarlas en ambos sentidos: o como convencimiento ante las palabras de los que le rodeaban, o como expresi√≥n de su perplejidad, como refiere San Lucas.
Remigio
Quiz√° pregunte alguno, ¿por qu√© San Mateo dice: "En aquel tiempo" habiendo dicho mucho m√°s arriba que el Se√Īor, despu√©s de la muerte de Herodes, se volvi√≥ desde Egipto? Pero se desvanece esta dificultad teniendo presente que hubo dos Herodes. Y muerto el primer Herodes, le sucedi√≥ su hijo Arquelao, que despu√©s de diez a√Īos, fue desterrado a Viena, ciudad de la Galia. Despu√©s C√©sar Augusto mand√≥ que fuese dividido este reino en Tetrarqu√≠as y dio tres partes a los hijos de Herodes. El Herodes, pues, que decapit√≥ a Juan es el hijo de Herodes el mayor, en cuya √©poca naci√≥ el Salvador; y esto mismo lo da a entender el Evangelio al usar la palabra tetrarca.
Glosa
Después de habernos dicho la opinión de Herodes sobre la resurrección de Juan, vuelve el evangelista a hablarnos sobre el modo como murió Juan, de quien nada había dicho antes.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,2
Y no nos refiere el evangelista esta historia como una cosa principal, puesto que su objeto es hablarnos solamente de Cristo, sino porque este hecho está relacionado con la historia del Salvador. Dice, pues: "Herodes mandó prender a Juan, y atado", etc.
San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,44
San Lucas no refiere este hecho en el mismo orden, sino que lo une a la narraci√≥n del bautismo del Se√Īor ( Lc 3); por donde se ve que lo que preocup√≥ al evangelista fue el referirnos lo que aconteci√≥ mucho despu√©s. Porque despu√©s de hacer menci√≥n de las palabras de Juan, que nos presentan al Se√Īor con el bieldo en la mano, a√Īade a continuaci√≥n lo que el evangelista San Juan refiere, que no sucedi√≥ inmediatamente. Puesto que nos dice que Jes√ļs, despu√©s del bautismo, se fue a Galilea, que despu√©s se volvi√≥ a Judea, donde bautiz√≥ cerca del Jord√°n; y todo esto antes de que Juan fuese encarcelado. Ni San Mateo ni San Marcos refieren el encarcelamiento de Juan en este orden, como se ve por sus escritos, porque ellos dicen que despu√©s de encarcelado Juan, el Se√Īor estaba en Galilea, y despu√©s de los muchos milagros que all√≠ hizo, que fueron causa de que su fama llegara a o√≠dos de Herodes, refieren cuanto dice relaci√≥n con la prisi√≥n y muerte de Juan. El motivo que hubo para que Juan fuese aprisionado lo dice en las palabras siguientes: "A causa de Herod√≠as, mujer de su hermano; porque le dec√≠a Juan: no te es l√≠cito tenerla".
San Jerónimo
Cuenta una historia antigua que Filipo, hijo de Herodes el mayor y hermano de este Herodes, se cas√≥ con Herod√≠as, hija de Aretas, rey de la Arabia; y que despu√©s el suegro, por ciertas desavenencias contra el cu√Īado, se llev√≥ a su hija, y para mortificar al primer marido la cas√≥ con Herodes, su enemigo. Luego, Juan Bautista, que hab√≠a venido con el esp√≠ritu y la virtud de El√≠as ( Lc 1), con la misma autoridad con que √©ste hab√≠a reprendido a Acab y a Jezabel ( 1Re 21), reprendi√≥ a Herodes y a Herod√≠as por su matrimonio ileg√≠timo. El les dijo que no era l√≠cito, mientras viviera su hermano, tomar por esposa a su mujer, prefiriendo correr los perjuicios de un rey que olvidar en la adulaci√≥n los mandamientos de Dios.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,2
No se dirige, sin embargo, a la mujer, sino al hombre, porque éste era la causa más principal.
Glosa
Probablemente profesaba la ley judaica, y por eso Juan en nombre de esta ley le prohibió el adulterio. Sigue: "y queriéndole matar temió al pueblo".
San Jerónimo
Tem√≠a √©l una sedici√≥n popular por causa de Juan, que, como √©l sab√≠a, hab√≠a bautizado ya un gran n√ļmero de jud√≠os; pero √©l era esclavo del amor por su mujer y esta pasi√≥n le hab√≠a hecho despreciar los preceptos de Dios.
Glosa
El temor de Dios corrige y el temor de los hombres aplaza pero no cambia la voluntad, y los que se detienen en el borde del crimen, vuelven con m√°s furor al mismo crimen.

 

En Argentina Bergoglio dej√≥ varias veces de celebrar la misa de Navidad para celebrar la nochebuena con los Jud√≠os talm√ļdicos

bergoglio-celebrando-januca-con-judios-masones
En los √ļltimos a√Īos, Bergoglio comparti√≥ la Nochebuena con Claudio Epelman, director del Congreso Jud√≠o Latinoamericano, y Alberto Zimerman, protesorero de la Delegaci√≥n de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA)
Los 25 de diciembre a Bergoglio no se lo ve√≠a por la Catedral y su agenda no trascend√≠a. Pero su rostro y su voz si se ve√≠an y escuchaban en televisi√≥n y radio. Durante todo el d√≠a se repet√≠a el brev√≠simo saludo de bendici√≥n de la mesa navide√Īa que desde hac√≠a algunos a√Īos filmaba en el Canal 21, la televisi√≥n del arzobispado.
Capture.JPG
“Sab√≠amos ad√≥nde ir√≠a a hacer el lavado de los pies los Jueves Santos, pero no sab√≠amos ad√≥nde iba los 25”, dijo a LA NACION una persona de relaci√≥n estrecha con el ex arzobispo. Otros colaboradores confirmaron que “el jefe”, como lo llamaban, avisaba que no estar√≠a en la casa y ped√≠a a su vicario general que celebrara la misa de Navidad.
desaparecido-en-la-misa-de-navidad
Uno de los recuerdos que Epelman atesora es el saludo con el que se desped√≠a la noche del 24. “Yo le dec√≠a: «Feliz Navidad», y √©l me respond√≠a: « L ejaim » , que en hebreo significa: por la vida.”
( La Nación 24 de diciembre de 2013)
bergoglio-no-celebraba-la-misa-de-nochebuena-sino-cenaba-con-judios
Jorge Mario Bergoglio celebr√≥  7 nochebuenas con el Jud√≠o  Epelman
Los l√≠deres jud√≠os de Argentina describen una extraordinaria relaci√≥n con Francisco I, quien llega a la sinagoga para “selichot” y presta la catedral para un evento Shoah.
Enlace
bergoglio_bergman-ebrei



Después de la Pasión de Cristo es pecado mortal observar los ritos antiguos

Est√° la sentencia del Ap√≥stol, que dice a los G√°latas 5, 2: “Si os circuncid√°is, Cristo no os aprovechar√° de nada”. Pero nada excluye el fruto de la redenci√≥n de Cristo, fuera del pecado mortal; luego el circuncidarse y observar los otros ritos legales despu√©s de la pasi√≥n de Cristo es pecado mortal. Son las ceremonias otras tantas profesiones de la fe, en qu√© consiste el culto interior; y tal es la profesi√≥n que el hombre hace con las obras cual es la que hace con las palabras. Y, si en una y otra profesa el hombre alguna falsedad, peca mortalmente. Y, aunque sea una misma la fe que los antiguos patriarcas ten√≠an de Cristo y la que nosotros tenemos, como ellos precedieron a Cristo y nosotros le seguimos, la misma fe debe declararse con diversas palabras por ellos y por nosotros […]. Las ceremonias antiguas significaban a Cristo, que nacer√≠a y padecer√≠a; pero nuestros sacramentos lo significan como nacido y muerto. Y como pecar√≠a quien ahora hiciera profesi√≥n de su fe diciendo que Cristo hab√≠a de nacer, lo que los antiguos con piedad y verdad dec√≠an, as√≠ pecar√≠a mortalmente el que ahora observase los ritos que los antiguos patriarcas observaban piadosa y fielmente. (Santo Tom√°s de Aquino. Suma Teol√≥gica, I-II, q. 103, a. 4) 




 
Libro Conversaciones con Jorge Bergoglio, p. 153: “Hace poco estuve en una sinagoga participando de una ceremonia.


Los preceptos judiciales de la Antigua Ley fueron abrogados después de Cristo
Los preceptos judiciales no tuvieron valor perpetuo y cesaron con la venida de Cristo. Pero de diferente manera que los ceremoniales. Porque éstos de tal suerte fueron abrogados que no sólo son cosa muerta, sino mortífera para quienes los observan después de Cristo, y más después de divulgado el Evangelio. Los preceptos judiciales están muertos, porque no tienen fuerza de obligar; pero no son mortíferos, y si un príncipe ordenase en su reino la observancia de aquellos preceptos, no pecaría, como no fuera que los observasen o impusiesen su observancia considerándolos como obligatorios en virtud de la institución de la ley antigua. Tal intención en la observación de estos preceptos sería mortífera. (Santo Tomás de Aquino. Suma Teológica, I-II, q. 104, a. 1.3)
 



La misericordia que se dar√° en virtud de la Nueva Alianza

Lo tercero muestra el modo de la salvaci√≥n, diciendo: “Y mi Alianza”, es claro que Nueva, “ser√° con ellos cuando Yo quitare sus pecados”. Porque la Antigua Alianza no quitaba los pecados, pues, como se dice en Hebreos 10, 4: “Imposible es que la sangre de toros y de machos cabr√≠os quite pecados”. Por lo cual, en atenci√≥n a la imperfecci√≥n de la Antigua Alianza se les promete la Nueva Alianza. (Santo Tom√°s de Aquino. Comentario a la Carta a los Romanos, lec. 4, Rom 11, 25-32)

 


 

El ‘rabino Bergoglio frecuentaba la sinagoga en Rosh HaShanah, Yom Kippur, y Hanukkah. Y no para convertirlos sino para confirmarlos en su rechazo al Mes√≠as.
…muchos feligreses de los templos que frecuentaba para las Altas Fiestas (Rosh HaShan√°, Iom Kipppur) y para Januc√° (que suele coincidir con Navidad) lo llamaban “el rabino Bergoglio”…
Dos de ellas lo tuvieron a Bergoglio como asiduo visitante. Una, NCI Emanu-el, en la calle Arcos; la otra, Benei Tikv√°, en la calle Vidal. El Gran Templo de la calle Libertad tambi√©n lo tuvo como concurrente obligado en los festejos del A√Īo Nuevo jud√≠o y el D√≠a del Perd√≥n.
capture
mason


 
 
 
bergoglio-abrazando-al-rabino-apoya-la-homosexualidad
11 de octubre de 2012, Jorge Bergoglio le otorg√≥ al rabino Abraham Skorka – un reconocido p√ļblico defensor de la homosexualidad – un t√≠tulo honoris causa en la universidad cat√≥lica, UCA.
El 14 de diciembre de 2012, pocos meses antes de su invalida elecci√≥n, celebr√≥ la Januc√° con los jud√≠os en Argentina, en la que encendi√≥ una menor√°.
bergoglio-rabbi-reference

Concilio de Florencia (XVII Ecuménico)

  • Nadie, ni siquiera los jud√≠os, puede salvarse fuera de la Iglesia

Firmemente cree, profesa y predica que nadie que no est√© dentro de la Iglesia Cat√≥lica, no s√≥lo paganos, sino tambi√©n jud√≠os o herejes y cism√°ticos,puede hacerse part√≠cipe de la vida eterna, sino que ir√° al fuego eterno que est√° aparejado para el diablo y, sus √°ngeles (Mt 25, 41), a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; (Denzinger-H√ľnermann, 1351. Concilio de Florencia. Bula Cantate Domino, de 4 de febrero de 1442) 

Papa Benedicto XIV

  • Constituye pecado la observancia de las ya derogadas ceremonias de la Ley Mosaica

La primera consideraci√≥n es que las ceremonias de la Ley Mosaica fueron derogadas por la venida de Cristo y que ya no pueden ser observadas sin pecado despu√©s de la promulgaci√≥n del Evangelio. Por lo tanto, la distinci√≥n entre comidas puras e impuras proclamada por la Antigua Ley pertenece al los preceptos ceremoniales: esto es suficiente para que se pueda sostener correctamente que aqu√©lla ya no existe y que no es admisible una discriminaci√≥n entre los alimentos. (Benedicto XIV, Enc√≠clica Ex quo primum, n.61, 1 de marzo de 1756)
costumbres-judias-bergoglio
bergoglio-kosher-kitchen
A finales de septiembre del 2013, Bergoglio invit√≥ al Vaticano a su amigo, el rabino jud√≠o Abraham Skorka. En la entrevista con el peri√≥dico La Stampa Skorka habl√≥ de su visita y dijo que Bergoglio supervis√≥ que comida fuera kosher y, adem√°s, rez√≥ con √©l.
“‘Desayunamos, almorzamos y cenamos juntos cada d√≠a. √Čl cuida de m√≠, y me supervisa la comida, controlando que sea kosher, y seg√ļn mis tradiciones religiosas. Para m√≠ son d√≠as festivos, tengo que hacer ciertas bendiciones a la hora de las comidas y, desarrollo la √ļltima oraci√≥n y la traduzco. √Čl me acompa√Īa junto con los dem√°s en la mesa – sus secretarios y un obispo, y todos ellos responden al final con un «Am√©n», dijo el rabino’.
apostata-bergoglio-video



Juan 3:19  “Mas este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron m√°s las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

San Juan Crisóstomo

  • Los jud√≠os ser√°n perdonados ni por la circuncisi√≥n ni por otras normas, sino s√≥lo por el Bautismo

‘Y esta ser√° mi alianza con ellos, cuando los purifique de sus pecados’ No cuando sean circuncidados, ni cuando sacrifiquen, ni cuando cumplan las otras normas, sino cuando encuentren absoluci√≥n de sus pecados. Si, pues, esto ha sido prometido, aunque todav√≠a no ha acontecido con ellos, ni se han apartado mediante la absoluci√≥n del Bautismo, tendr√° lugar ciertamente. As√≠ a√Īade: ‘Porque los dones y el llamado de Dios son irrevocables’. (San Juan Cris√≥stomo, Homil√≠a IX sobre la Carta a los Romanos, n.6. Franc√©s. Lat√≠n-griego)

Temas relacionados:

Nueva herej√≠a de Bergoglio: “Dios NO puede ser Dios SIN el hombre”.




 

lunes, 25 de diciembre de 2017

Lucas 2:11 os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Se√Īor


 - Lc 2,8-12 -

Estaban velando en aquellos contornos unos pastores, y haciendo centinela de noche sobre su grey, cuando de improviso un √°ngel del Se√Īor apareci√≥ junto a ellos, y cerc√≥les con su resplandor una luz divina; lo cual les llen√≥ de sumo temor. D√≠joles entonces el √°ngel: "No ten√©is que temer, pues vengo a daros una nueva de grandios√≠simo gozo para todo el pueblo, y es que hoy ha nacido en la ciudad de David el Salvador, que es el Cristo o Mes√≠as, el Se√Īor nuestro: y s√≠rvaos de se√Īal que hallar√©is al Ni√Īo envuelto en pa√Īales y reclinado en un pesebre". (vv. 8-12)
 
 
Catena Aurea Santo Tom√°s  de Aquino:
 
San Ambrosio
Consideremos cómo la providencia divina se cuida de afirmar la fe. Un ángel instruye a María, un ángel instruye a José y un ángel instruye a los pastores, de quienes se dice: "Estaban velando en aquellos contornos unos pastores", etc.
 
San Crisóstomo, in Cat. graec. Patr
Un √°ngel se hab√≠a aparecido a Jos√© en sue√Īos. En cambio a los pastores se aparece de una manera visible, como a hombres m√°s ignorantes. El √°ngel no fue, pues, a Jerusal√©n, ni busc√≥ a los escribas y fariseos, porque estaban corruptos y atormentados por la envidia. Pero los pastores eran sencillos, y observaban la antigua ley de los patriarcas y de Mois√©s. Hay, pues, un cierto camino que conduce la inocencia a la sabidur√≠a.
 
Beda, homilia in nativ. Dom
En todo el antiguo testamento no encontramos que los ángeles, que con tanta frecuencia se aparecían a los patriarcas, se apareciesen rodeados de luz. Esta gracia debía estar reservada al tiempo en que ha nacido entre las tinieblas la luz para los de corazón recto ( Sal 111), y prosigue: "Y cercóles con su resplandor una luz divina".
 
 
San Ambrosio
Sale del seno de su Madre, pero resplandece como si estuviera en el cielo; yace en un pesebre de la tierra, pero brilla con la luz del cielo.
 
Griego
Pero se asustaron con el milagro, seg√ļn lo que sigue: "Lo cual los llen√≥ de sumo temor", etc. Pero el √°ngel que les hab√≠a causado aquel temor, lo disipa con alegr√≠a. Y contin√ļa: "Pues vengo a daros una nueva de grand√≠simo gozo", etc. No s√≥lo al pueblo de los jud√≠os, sino a todos los pueblos. La causa de la alegr√≠a se manifiesta en el nuevo y admirable parto, el cual se da a conocer por los mismos nombres, pues prosigue: "Y es que hoy os ha nacido en la ciudad de David el Salvador, que es el Cristo, o Mes√≠as, el Se√Īor nuestro ". El primero de estos nombres, esto es, Salvador, significa la acci√≥n, y el tercero, Se√Īor, representa la majestad
 
San Cirilo, de incarnationis unigenitis, 1
El que se coloca en medio, a saber, Cristo, expresa la unci√≥n y no significa la naturaleza, sino la uni√≥n hipost√°tica. Confesamos que en Jesucristo, nuestro Salvador, hay unci√≥n verdadera. Y no simb√≥lica por una gracia prof√©tica (como en otro tiempo suced√≠a con los reyes por el √≥leo), ni para llevar a t√©rmino con acierto alg√ļn asunto particular, seg√ļn las palabras de Isa√≠as ( Is 45,1). "El Se√Īor dice esto a mi ungido Ciro" (cap. 45). Este es llamado Cristo (aunque era id√≥latra), por cumplir el decreto del cielo ocupando toda la provincia de Babilonia. Pero el Salvador fue ungido, como hombre en la forma de siervo, por el Esp√≠ritu Santo; y, como Dios, El unge con el Esp√≠ritu Santo a todos los que creen en El.
 
Griego
Manifiesta tambi√©n el tiempo en que tuvo lugar este nacimiento diciendo: "Hoy"; el lugar, cuando dice: "En la ciudad de David"; y las se√Īales, al a√Īadir: "Y s√≠rvaos de se√Īal", etc. He aqu√≠ c√≥mo los √°ngeles anuncian a los pastores el nacimiento del Pastor principal, que nace y se manifiesta como un cordero en un establo.
 
Beda
La infancia del Salvador se nos ha dado a conocer con frecuencia por la voz de los √°ngeles y por los testimonios de los evangelistas, con el objeto de que se grabe m√°s profundamente en nuestros corazones lo que se ha hecho por nosotros. Y debe notarse que la se√Īal del nacimiento del Salvador no es la p√ļrpura de Tiro, sino los pobres pa√Īales que lo envolv√≠an; no hemos de encontrarlo en cunas doradas, sino en pesebres.
 
San Maximino, in sermone Nativitatis, 4
Pero, si a nuestra vista aparecen acaso humildes los pa√Īales, admiremos los conciertos de los √°ngeles. Si menospreciamos el pesebre, levantemos un poco la vista y miremos esa estrella nueva en el cielo anunciando al mundo el nacimiento del Se√Īor. Si creemos en las cosas viles, creamos tambi√©n en las cosas admirables. Si discutimos lo que es humilde, veneremos lo que es alto y celestial.
 
San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 8
En sentido m√≠stico, la aparici√≥n del √°ngel a los pastores cuando est√°n despiertos y la claridad divina que los rode√≥, significan que a los que saben guiar con solicitud su fiel reba√Īo, la gracia divina resplandece sobre ellos con m√°s abundancia.
 
Beda, in homil. in nativ. Dom
Aquellos pastores de reba√Īos representan, pues, a los doctores y directores de las almas fieles. La noche durante la cual velaban sobre sus reba√Īos, representa los peligros de las tentaciones, respecto de las cuales los pastores no deben dejar de precaverse y vigilar a los dem√°s que les est√°n encomendados. Velan con mucha raz√≥n los pastores sobre sus reba√Īos cuando nace el Se√Īor, porque ha nacido Aquel que dice: "Yo soy el buen pastor" ( Jn 10,11), y se acercaba el tiempo en que este mismo pastor hab√≠a de atraer a sus ovejas, que andaban errantes, a los pastos de la vida eterna.
 
 
Orígenes, in Lucam, 12
Si profundizamos más el sentido, diremos que los ángeles eran como los pastores encargados de conducir las cosas humanas. Y como cada uno de éstos hacía su guardia, apareció el ángel después de nacido el Salvador y anunció a los pastores que había nacido el verdadero Pastor. Además, antes de la venida del Salvador, de poco podían servir a los que les estaban confiados, porque apenas alguno de aquellos pueblos creía en Dios. Pero ahora los pueblos enteros abrazan la fe de Jesucristo.


 
 
 

s√°bado, 23 de diciembre de 2017

❅✧✲ *Una feliz y Santa Navidad para mis hermanos cat√≥licos que aman a Jes√ļs✲ ❅✧✲ *✲



 

San Beda 
Para qu√© hombres piden los √°ngeles la paz, lo manifiestan diciendo: "A los hombres de buena voluntad", esto es, para aquellos que reciben bien el nacimiento del Se√Īor. As√≠ pues, no hay paz para los imp√≠os ( Is 57), pero s√≠ la hay abundante para los que aman el nombre de Dios ( Sal 118).
 

¿Qu√© cosa mejor podr√≠amos encontrar entre los dones divinos, para honrar la fiesta de hoy, que aquella paz que anunciaron los √°ngeles en el nacimiento del Se√Īor? En efecto, esta paz es la que engendra hijos de Dios, la que alimenta el amor, la que es madre de la unidad. Ella es descanso para los santos y tabern√°culo donde moran los invitados al reino eterno. El fruto propio de esta paz es que se unan a Dios aquellos que el Se√Īor ha segregado del mundo (San Le√≥n Magno, Serm√≥n 6, sobre la Natividad, 2-3).


 

Al nacer el Se√Īor, los √°ngeles cantan llenos de gozo: Gloria a Dios en el cielo, y proclaman: y en la tierra paz a los hombres que ama el Se√Īor (...). ¿C√≥mo, pues, no habr√≠a de alegrarse la peque√Īez humana ante esta obra inenarrable de la misericordia divina, cuando incluso los coros sublimes de los √°ngeles encontraban en ella un gozo tan intenso? (San Le√≥n Magno, Serm√≥n 1, en la Natividad Se√Īor).









La fiesta de la Natividad renueva para nosotros los comienzos sagrados de la vida de Jes√ļs, nacido de la Virgen Mar√≠a; y, al adorar el nacimiento de nuestro Salvador, se nos invita a celebrar tambi√©n nuestro propio nacimiento como cristianos (San Le√≥n Magno, Serm√≥n 6, sobre la Natividad, 2-3)



 
San Beda
Para qu√© hombres piden los √°ngeles la paz, lo manifiestan diciendo: "A los hombres de buena voluntad", esto es, para aquellos que reciben bien el nacimiento del Se√Īor. As√≠ pues, no hay paz para los imp√≠os ( Is 57), pero s√≠ la hay abundante para los que aman el nombre de Dios ( Sal 118).
 

ūüíöūüēä ūüíó Novena de Confianza para que M√©xico derrote el Comunismo

Madre amable de mi vida auxilio de los cristianos, la pena que me atormenta, pongo en tus divinas manos. Dios te salve Mar√≠a... T√ļ que ...