sábado, 16 de enero de 2016

Santa Hildegarda: “La homosexualidad es la suprema ofensa contra Dios”


 
http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1351209?sp=y
 



Apóstata Bergoglio Sobre el Cielo y la Tierra, pp. 112-113: “Cuando el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, no apeló el dictamen de una jueza de primera instancia autorizando la boda [entre personas del mismo sexo], sentí que tenía algo para decir, para orientar, me vi en la obligación de manifestar mi opinión. Fue la primera vez en dieciocho años de obispo que señalé a un funcionario. Si analizan las dos declaraciones que formulé, en ningún momento hablé de homosexuales ni hice alguna referencia peyorativa hacia ellos… Macri me dijo que eran sus convicciones; yo se las respeto, pero un jefe de Gobierno no tiene que trasladar sus convicciones personales a la ley. En ningún momento hablé despectivamente de los homosexuales…”
 
 
 
 
 

 
 
San Jerónimo dijo: "Es difícil encontrar a un hereje que ame la castidad; aunque la pueda recomendar por palabras y alabarla".
 













Dice San Alfonso María de Ligorio que Cuando el alma de un sacerdote es atrapada por el Diablo se convierte en una trampa para la captura de los demás.
2 Pedro 2 Muchos los seguirán en su vida viciosa, y por causa de ellos (falsos pastores) se hablará mal del camino de la verdad.
Santa Caterina de Siena y San Bernardino de Siena, llegaron a afirmar que la sodomía es el pecado más grave después del pecado en contra del Espíritu Santo, sin embargo, si se practica la sodomía persistentemente, en violación de los mandamientos de Dios, también se convierte en un pecado en el cual no hay perdón: “… Los que cometen el pecado maldito contra la naturaleza, son tales como los tontos y los ciegos, después de haber eclipsado a la luz de su inteligencia, no se dan cuenta del hedor y la miseria en la que estan …” (Santa Catalina de Siena, el diálogo de la Divina Providencia, cap. 124)

 
 
Ap. 18:3 Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo...
 
Palabras de San Pedro Damián en contra del pecado de la Sodomía :
“... seguramente preferiría ser arrojado al pozo, como José, quien informó a su padre del crimen de sus hermanos, que sufrir la pena de la ira de Dios, por ser como Eli, quien vio la maldad de sus hijos y permaneció en silencio. (Sam 2:4) ... ¿Quién soy yo, cuando veo esta práctica pestilentes prosperar en el sacerdocio para convertirse en el asesino de otra alma atreviéndose a reprimir mis críticas en la espera del reconocimiento de los juicios de Dios? ... ¿Cómo, de hecho, he de amar a mi prójimo como a mí mismo si por negligencia permito que la herida persista en su corazón, de la cual estoy seguro de que va a morir brutalmente, ? ... [48] ”Así que nadie me condene la manera como yo argumento en contra de este vicio mortal, no busco el deshonor, sino más bien la ventaja de promover el bienestar de mi hermano. ' Cuídense de no aparecer parcial al delincuente mientras que ustedes persiguen a quien lo esta corrigiendo. Si se me permite ser indultado en el uso de las palabras de Moisés: “El que este con el Señor, que lo esté conmigo.”(Ezequiel 32:26) .”[49]
“Alguien que vivió practicando el vicio de la sodomía sufrirá más dolores en el infierno que cualquier otro, porque este es el peor pecado que existe .”(San Bernardino de Siena)


 
"Donde no hay amor de Dios, reina la concupiscencia."
(San Agustín, Enquiridio, 1 17).

 
LA SENTENCIA DE PEDRO DICTADA EN LA REVELACIONES DE SANTA BRIGIDA CONTRA EL QUE SE SIENTA INDIGNAMENTE EN SU SILLA.
  ''Es verdaderamente justo que el primer hombre, el que se sienta en tu asiento mientras que realiza los hechos de Lucifer, vergonzosamente deba renunciar a ese asiento en el que presumió sentarse y compartir el castigo de Lucifer.''


 

  En las revelaciones de Santa Brígida el mismo Jesucristo condena a todos los colaboradores del falso papa. ''Tu asiento se hundirá como una piedra pesada y no cesará hasta que alcance la parte más baja de las profundidades. Tus dedos, es decir, tus consejeros, arderán en un fuego sulfuroso e inextinguible...
Tus brazos, es decir, tus vicarios, que debieran de haber conseguido el beneficio de las almas, pero que en su lugar consiguieron provechos mundanos y honores, serán sentenciados al castigo del que habla David: ‘Que sus hijos queden huérfanos y su mujer viuda, que los extraños le arrebaten su propiedad’....Su rango y propiedad caerá en manos de otros, y ellos heredarán la eterna vergüenza en lugar de su rango privilegiado.
Sus mitras se hundirán en el barro del infierno y ellos mismos nunca se levantarán de él. Por ello, lo mismo que el honor y el orgullo que alcanzaron sobre otros aquí en la tierra, se hundirán en el infierno tan profundamente, más que los demás, que les será imposible levantarse. Sus extremidades, o sea, todos los sacerdotes aduladores que les secunden, serán separados de ellos y aislados, igual que una pared que se derrumba, en la que no quedará piedra sobre piedra y el cemento ya no se adherirá a las piedras. La misericordia nunca les llegará, porque mi amor nunca les calentará ni les repondrá en la eterna Mansión Celestial. En su lugar, despojados de todo bien, serán eternamente atormentados junto a sus líderes.''



Observen a los cómplices de Bergoglio tratan a una mujer lesbiana como hombre.

 

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