martes, 29 de noviembre de 2016

☆ミFᴇʟíᴢ ғɪᴇsᴛᴀ ᴅᴇ Sᴀɴ Aɴᴅʀés ☆ミ

Apóstol San Andrés, enséñanos a seguir a Jesús con prontitud (Mt 4, 20; Mc 1,18), a hablar con entusiasmo de Él a todos aquellos con los que nos encontramos, y sobre todo a cultivar con Él una relación de auténtica intimidad, conscientes de que sólo en Él podemos encontrar el sentido último de nuestra vida y de nuestra muerte.
 

Señor, que llamaste al apóstol san Andrés a dejar las redes a orillas del mar de Galilea para hacer de él un pescador de hombres, te pedimos por su intercesión que nos concedas ser fieles a la vocación apostólica que hemos recibido en nuestro bautismo.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén
 
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Hermano Jesús también te llama hoy: -"Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres". Deja cualquiera que sean las redes que te atan y síguelo. Imita el ejemplo de San Andrés de llevar a otros al encuentro con Cristo.

 
 
 “Vocación” viene de la palabra latina vocare, que significa llamar. Así pues, cuando hablamos de vocación, debemos de entender que Dios llama a alguien, a seguir un camino específico, a cumplir una determinada misión en el mundo.
Cuando el Señor nos llama nuestra respuesta debe ser de apertura a la voluntad de Dios «Habla, Señor, que tu siervo escucha» (1 Sam 3, 10).  «el Señor llamó a Samuel y él respondió: “Aquí estoy”» (1Sam 3, 4).
«Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo» (Ap 3,20).


 
 « Dichoso tú, querido apóstol Andrés, que tuviste
la suerte de ser el primero de los apóstoles en encontrar
a Jesús. Pídele a Él que nosotros le seamos totalmente
fieles en todo, hasta la muerte. »
  

Andrés proviene del griego "andros" que quiere decir hombre, varón.
Significado del nombre valiente , varonil.

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.  1 Corintios 16:13 1

Juan 3:3 Y todo el que tiene esta esperanza puesta en El, se purifica, así como El es puro.
 

“Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación” (1Tes 4,3)


Oficio de Lectura, 30 de Noviembre, San Andrés, Apóstol
Hemos encontrado al Mesías
De las homilías del obispo san Juan Crisóstomo sobre el Evangelio de san Juan:
Andrés, después de permanecer con Jesús y de aprender de él muchas cosas, no escondió el tesoro para sí solo, sino que corrió presuroso en busca de su hermano, para hacerle partícipe de su descubrimiento. Fíjate en lo que dice a su hermano: Hemos encontrado al Mesías, que significa Cristo. ¿Ves de qué manera manifiesta todo lo que había aprendido en tan breve espacio de tiempo? Pues, por una parte, manifiesta el poder del Maestro, que les ha convencido de esto mismo, y, por otra, el interés y la aplicación de los discípulos, quienes ya desde el principio se preocupaban de estas cosas. Son las palabras de un alma que desea ardientemente la venida del Señor, que espera al que vendrá del cielo, que exulta de gozo cuando se ha manifestado y que se apresura a comunicar a los demás tan excelsa noticia. Comunicarse mutuamente las cosas espirituales es señal de amor fraterno, de entrañable parentesco y de sincero afecto.
Pero advierte también, y ya desde el principio, la actitud dócil y sencilla de Pedro. Acude sin tardanza: Y lo llevó a Jesús, afirma el Evangelio. Pero que nadie lo acuse de ligereza por aceptar el anuncio sin una detenida consideración. Lo más probable es que su hermano le contase más cosas detalladamente, pues los evangelistas resumen muchas veces los hechos, por razones de brevedad. Además, no afirma que Pedro creyera al momento, sino que lo llevó a Jesús, y a él se lo confió, para que del mismo Jesús aprendiera todas las cosas. Pues había también otro discípulo que tenía los mismos sentimientos.
Si Juan Bautista, cuando afirma: Éste es el Cordero, y: Bautiza con Espíritu Santo, deja que sea Cristo mismo quien exponga con mayor claridad estas verdades, mucho más hizo Andrés, quien, no juzgándose capaz para explicarlo todo, condujo a su hermano a la misma fuente de la luz, tan contento y presuroso, que su hermano no dudó ni un instante en acudir a ella.
Oración
Protégenos, Señor, con la constante intercesión del apóstol san Andrés, a quien escogiste para ser predicador y pastor de tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo

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