lunes, 25 de mayo de 2015

María Auxilium Christianorum, ora pro nobis

 “Hágase notar, dígase y predíquese siempre que María Auxiliadora ha obtenido y obtendrá siempre gracias
particulares, y aún extraordinaria y milagrosas a los que ayudan cristianamente a la juventud en peligro, con obras,
con consejos, con el buen ejemplo o simplemente con su oración”.
Don Bosco
 
 
 “Propagad la devoción a Jesús Sacramentado y a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros. Ayudad mucho a los niños pobres, a los enfermos, a los ancianos y a la gente más necesitada, y conseguiréis enormes bendiciones y ayudas de Dios. Os espero a todos en el Paraíso”. Don Bosco
 
 
“Por eso, cada uno debe estar persuadido de que, si la piedad que declara hacia la Santísima Virgen no le aparta del pecado o no le estimula a la decisión de enmendar las malas costumbres, su piedad es artificial y falsa, por cuanto carece de su fruto propio y genuino.”(San Pío X)
 
Don Bosco recomendó siempre pedirle a la Virgen María estas tres gracias todos los días, sin cansarnos nunca de pedirlas porque son importantísimas para vuestra salvación:
1. Evitar siempre el pecado mortal y conservar la gracia de Dios.
2. Huir siempre de toda amistad dañina para el alma.
3. Conservar siempre la bella virtud de la castidad.
Honrar a la Santísima Virgen María es imitar sus virtudes de
humildad, obediencia a la voluntad de Dios y castidad.
 
 
Cita del Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María San Luis María Grignion de Montfort)

El demonio, como falso acuñador de moneda y ladrón astuto y experimentado, ha engañado y hecho caer ya a muchas almas por medio de falsas devociones a la Santísima Virgen y cada día utiliza su experiencia diabólica para engañar a muchas otras, entreteniéndolas y adormeciéndolas en el pecado, so pretexto de algunas oraciones mal recitadas y de algunas prácticas exteriores inspiradas por él.
Como un falsificador de moneda no falsifica ordinariamente sino el oro y la plata muy rara vez los otros metales, porque no valen la pena, así el espíritu maligno no falsifica las otras devociones tanto como las de Jesús y María, la devoción a la Santísima Comunión y la devoción a la Virgen, porque son entre las devociones, lo que el oro y la plata entre los metales.
Debemos de Conocer las falsas devociones para evitarlas y las verdaderas para abrazarlas.
Falsa devociones:
Los devotos exteriores...Se inscriben en todas las cofradías marianas, pero sin enmendar su vida, sin vencer sus pasiones, ni imitar las virtudes de la Santísima Virgen....
Los devotos presuntuosos son pecadores aletargados en sus pasiones o amigos de lo mundano.
Bajo el hermoso nombre de cristianos y devotos de la Santísima Virgen, esconden el orgullo, la avaricia, la lujuria, la embriaguez, el perjurio, la maledicencia o la injusticia, etc.; duermen en sus costumbres perversas, sin hacerse mucha violencia para corregirse, confiados en que son devotos de la Santísima Virgen; se prometen a sí mismos que Dios les perdonará, que no morirán sin confesión ni se condenarán, porque rezan el Rosario, ayunan los sábados, pertenecen a la cofradía del santo Rosario, a la del escapulario u otras congregaciones, llevan el hábito o la cadenilla de la Santísima Virgen, etc.
Cuando se les dice que su devoción no es sino ilusión diabólica y perniciosa presunción, capaz de llevarlos a la ruina, se resisten a creerlo. Responden que Dios es bondad y misericordia; que no nos han creado para la perdición; que no hay hombre que no peque; que basta un buen “¡Señor, pequé!” a la hora de la muerte.
... Nada, en el cristianismo, es tan perjudicial a las gentes como esta presunción diabólica. Porque, ¿cómo puede alguien decir con verdad que ama y honra a la Santísima Virgen, mientras con sus pecados hiere, traspasa, crucifica y ultraja despiadadamente a Jesucristo, su Hijo? Si María se obligara a salvar por su misericordia a esta clase de personas, ¡autorizaría el pecado y ayudaría a crucificar a su Hijo! Y esto, ¿quién osaría siquiera pensarlo?
Protesto que abusar así de la devoción a la Santísima Virgen, devoción que después de la que se tiene al Señor en el Santísimo Sacramento es la más santa y sólida de todas, constituye un horrible sacrilegio: el mayor y menos digno de perdón después de la comunión sacrílega.

LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN
ES:
1º) Interior.
2º) Llena de confianza
3º) Santa. (Es decir, te lleva a evitar el pecado e imitar las virtudes de la Santísima Virgen).
4º) Constante. (Te consolida en el bien.)
5º) Desinteresada (Es decir, te inspirará no buscarte a ti mismo, sino sólo a Dios es su Santísima Madre).
 
BENDICION DE MARIA AUXILIADORA
(con esta bendición, Don Bosco invocó y obtuvo
la protección de la Virgen en incontables ocasiones)

-Nuestro auxilio nos viene del Señor.
-Que hizo el cielo y la tierra.
(rezar un Ave María)
-Bajo tu amparo nos refugiamos,
Santa Madre de Dios,
no desatiendas las súplicas que te dirigimos
en nuestras necesidades;
antes bien, líbranos de todo peligro,
Virgen gloriosa y bendita.
-María Auxilio de los cristianos.
-Ruega por nosotros.
-Señor, escucha nuestra oración
-Y llegue a ti nuestro clamor.
-Oremos:
Dios todopoderoso y eterno,
con la ayuda del Espíritu Santo,
preparaste el cuerpo y el alma de María, la Virgen Madre,
para ser digna morada de tu Hijo;
al recordarla con alegría, líbranos por su intercesión
de los males presentes y de la muerte eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
-Amén.
-La bendición de Dios Todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.
-Amén.

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