martes, 12 de mayo de 2015

El Mensaje de Fátima es un llamado a la verdadera conversión.

 
"Yo soy la Señora del Rosario. He venido a advertir a los fieles que enmienden sus vidas, y que tienen que pedir perdón por sus pecados. No deben continuar ofendiendo a nuestro Señor, quien ya está sumamente ofendido. Recen el rosario."
 
 
Nuestra Señora en Fátima nos recuerda con tanta insistencia:
‟ Muchos son los que se pierden y al final de su vida de pecado caen en este 'océano de fuego ', que es el infierno.”
‟ Más almas se van al infierno por los pecados de la carne que por cualquier otra razón.”
‟Muchos matrimonios no son buenos; ellos no complacen a Nuestro Señor y no son de Dios.”

‟La guerra es un castigo de Dios por los pecados!”

Al santo Sacerdote Père Lamy le fue revelado que la 1ª Guerra Mundial había sido un castigo concreto, por la “blasfemia, la profanación del matrimonio y del trabajo a los domingos.” En la aparición del 13 de julio de 1917, predijo Nuestra Señora: “La guerra va a terminar. Pero si no dejan de ofender a Dios, comenzará otra peor en el pontificado de Pío XI.”
Desgraciadamente, las personas no han dejado de ofender a Dios, y la peor guerra, la 2ª Guerra Mundial, estalló bajo el pontificado de Pío XI.


 


 Las practicas religiosas, como rezar el Santo Rosario  debe de ir Siempre acompañadas de una sincera conversión de corazón.

 
La Beata Jacinta de Jesús Marto exclamó:
“¡Qué pena tengo de los pecadores! !Si yo pudiera mostrarles el infierno!”

La Beata Jacinta Marto, dijo en 1920: “Los pecados que llevan más almas al infierno son los de la carne”. Es decir todos los pecados en contra del sexto y noveno mandamiento.
Estos dos mandamientos prohíben el adulterio y todo lo que es contrario a la virtud de la castidad.
El sexto mandamiento nos ordena ser castos y modestos en las acciones, en las miradas, en nuestra conducta y en las palabras.
El noveno mandamiento nos ordena que seamos castos y puros aun en lo interior, es decir en la mente y en el corazón.
El sexto mandamiento nos prohíbe toda acción, toda mirada, toda conversación contraria a la castidad, y si se esta casado prohibe la infidelidad en el matrimonio.
¿Qué prohibe el sexto Mandamiento?
Prohibe toda impureza y toda relación sexual fuera del Sacramento del Matrimonio sin excepción.
¿Qué prohibe el noveno Mandamiento?
Nos prohibe todo consentimiento intencionado en pensamientos y deseos impuros; además, todo placer desordenado y voluntario.
En Resumen:
El Sexto mandamiento: Trata de todos los asuntos relacionados con la totalidad de la sexualidad humana. Prohíbe en acción lo que el noveno prohíbe en pensamiento o deseo.


La Sma. Virgen dijo estas sus últimas palabras de las apariciones:  «No ofendan más a Dios, que ya está muy ofendido» (Sor Lucía afirmó  que de todas las frases oídas en Fátima, esta fue la que más le impresionó).


«La Santísima Virgen (...) me dijo que el demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen y una batalla decisiva es una batalla final, en donde se va a saber de qué partido es la victoria, de qué partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios, o somos del demonio; no hay término medio.»…La Hermana Lucía de Fátima, en una entrevista con el P. Fuentes, 26 de diciembre de 1957.


--P. Malachi Martín  afirmó que cuando era Secretario del Cardenal Bea, tuvo la oportunidad de leer el Tercer Secreto de Fátima, que, según él, estaba escrito en una sola hoja de papel. Dijo que las palabras de Nuestra Señora eran muy escuetas y específicas, y en la entrevista del video que se encuentra debajo vemos que se habla de un futuro “papa” — un impostor que usurparía la Sede Romana, estando totalmente dominado por el Demonio. Así, pues, el Tercer Secreto de Fátima revela el “misterio de iniquidad” (2 Tes 2:7): Una falsa iglesia “católica” — la contra Iglesia, la anti Iglesia.



El mismo Papa Benedicto XVI dijo en Portugal  que el 3er Secreto de Fátima anunciaba los casos de Pederastia.
 
 
 
 

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