"Es una ofensa grave no trabajar por el exterminio de la herejía cuando esta infección monstruosa requiere acción" (Concilio de Vienna) ♰♰♰

lunes, 14 de enero de 2019

San Hilario de Poitiers juzga las herejías de Bergoglio

San Hilario 

Nació en Poitiers (Francia)
Obispo,  Doctor de la Iglesia
Fiesta: 14 de enero Vetus Ordo.

Llamado el Atanasio de Occidente», de quien era contemporáneo.


"Permanezcamos siempre en el destierro con tal que se predique la verdad"

El Papa Pío IX, a petición de los obispos reunidos en el sínodo de Burdeos, declaró a san Hilario Doctor de la Iglesia por sus enseñanzas sobre la divinidad de Cristo.

San Hilario tuvo numerosos discípulos, el más ilustre de ellos fue san Martín de Tours y convirtió a muchos herejes. San Jerónimo y san Agustín lo llaman gloriosísimo defensor de la fe. Se opuso a la herejía arriana, lo que le valió el destierro a Frigia. Pasó sus más de tres años de exilio escribiendo sus doce libros sobre la Trinidad. 
En 360 se halla en Constantinopla pidiendo permiso al emperador para tener una disputa sobre la fe con los herejes. Estos, para desembarazarse de él, consiguen que se le envíe de nuevo a Poitiers. Gracias a sus desvelos, toda la Galia, condena en el concilio nacional de París, la herejía arriana el año 361 (Dom Próspero Gueranguer)
En Milán está el arriano Auxencio. Hilario lo combate con su característica intrepidez y es condenado a abandonar Italia bajo pretexto de introducir la discordia en la Iglesia de esa ciudad.  
Compuso también himnos y algunos le atribuyeron el "Gloria in excelsis". Según Isidoro de Sevilla, Hilario fue el primero que introdujo los cánticos en las iglesias de Occidente



"Ha llegado la hora de hablar; porque se ha pasado el tiempo del silencio: Debemos esperar a Cristo, pues el reino del Anticristo ha comenzado. Lancen gritos los pastores, porque los mercenarios se han dado a la fuga. Demos la vida por nuestras ovejas, pues los ladrones han entrado y el león furioso da vueltas a nuestro alrededor. Vayamos al encuentro del martirio; pues el ángel de Satán se ha transformado en ángel de luz...Bien te reconocemos ¡oh lobo de rapiña, bajo tus vestidos de oveja! Con el oro del Estado adornas el santuario de Dios; ofrécesle a El lo que arrebatas a los templos de los Gentiles, lo que sacas por la fuerza con tus edictos y tributos. Recibes a los Obispos con el mismo beso traidor con que Cristo fue entregado. Bajas la cabeza cuando te bendicen, y pisoteas la fe por el suelo; perdonas los impuestos a los clérigos para hacer cristianos renegados; pierdes tus derechos para que Dios pierda los suyos" 
 
LUCHA CONTRA EL NATURALISMO. — Tal era la fortaleza de este santo obispo ante un príncipe que terminó haciendo también mártires; pero no tuvo Hilario que luchar solamente contra el César. La Iglesia ha llevado en todo tiempo en su seno cristianos a medias a quienes la educación, cierto bienestar, el éxito de la influencia o del talento, retienen entre los católicos, pero cuyo espíritu se halla pervertido por el mundo. Se han creado una Iglesia a lo humano, pues bajo el influjo de su naturalismo, su espíritu es incapaz de captar la esencia sobrenatural de la verdadera Iglesia. Hechos a las vicisitudes de la política, a los hábiles giros por medio de los cuales los hombres de Estado logran mantener un equilibrio pasajero a través de las crisis, les parece que la Iglesia debe contar con sus enemigos, aun en la declaración de sus dogmas; que puede equivocarse sobre la conveniencia de sus decisiones; en una palabra, que su precipitación puede acarrearle perjuicios lamentables a ella y a aquellos a quiénes compromete. Arboles desraizados, dice un apóstol, porque efectivamente sus raíces no tocan ya con el suelo que les podría haber alimentado y dado fecundidad. Las promesas formales de Jesucristo, el gobierno directo del Espíritu Santo en la Iglesia, las ansias del verdadero cristiano de oír proclamar hasta en sus detalles las verdades que son el alimento de la fe en espera de la visión, la obediencia ciega que de antemano se debe a toda definición salida o que ha de salir de la Iglesia hasta la consumación del mundo, todo eso no pertenece para ellos al orden práctico. En la embriaguez de su política mundana y del aliento que reciben de parte de los enemigos de la Iglesia, hacerse responsables delante de Dios y de la historia por sus esfuerzos desesperados, para evitar la promulgación de una verdad revelada. (Dom Próspero Gueranguer)
 
San Hilario condena la idea herética que tiene Bergoglio de que es la Iglesia la que debe escuchar al mundo, en lugar de que sea el mundo el que escuche el Evangelio de Cristo para que se arrepienta y se convierta.
 

Dom Próspero Gueranguer:
LA PAZ EN LA UNIDAD Y LA VERDAD
. — También Hilario había de encontrar en su camino hombres a quienes asustaba la palabra consubstancial, como a otros les ha asustado la de transubstanciación o la de infalibilidad. Como muro de bronce opúsose a su cobardía y a sus cálculos vulgares. Escuchémosle a él, comentado por el más elocuente de sus sucesores: "La paz, me decís, vais a turbar la paz, vais a estorbar la unión."... "Bello nombre ese de la paz; bella cosa también la unidad; pero ¿quién ignora que para la Iglesia y para el Evangelio no existe otra paz y otra unidad que la paz y unidad de Jesucristo?"— Pero, no sabéis, dicen todavía, no sabéis con quién tenéis que mediros, y ¿no tenéis miedo? — "Sí, tengo miedo ciertamente; tengo miedo de los peligros que corre el mundo: tengo miedo de la terrible responsabilidad que pesaría sobre mí por la connivencia y complicidad de mi silencio. Tengo miedo, finalmente, del juicio divino, tengo miedo por mis hermanos salidos de la senda de la verdad, tengo miedo por mí, cuyo deber es volverles al buen camino." Y añaden: "¿Es que no existen lícitas reticencias, miramientos necesarios?" Hilario respondía a esto, que la Iglesia no necesita recibir lecciones, ni puede olvidar su misión esencial. Ahora bien, esta misión es la siguiente: "Ministros veritatís decet vera proferre. Conviene que los ministros de la verdad declaremos lo que es verdadero" 

 La fe bautismal enseñada  por San Hilario juzga la herejía del indiferentismo religioso que promueve Bergoglio.
 

En el «De Trinitate», Hilario escribe: Jesús «mandó bautizar “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Cf. Mateo 28,19), es decir, confesando al Autor, al Unigénito y al Don. Sólo hay un Autor de todas las cosas, pues sólo hay un Dios Padre, del que todo procede. Y un solo Señor nuestro, Jesucristo, por quien todo fue hecho (1 Corintios 8,6), y un solo Espíritu (Efesios 4,4), don en todos... No puede encontrase nada que falte a una plenitud tan grande, en la que convergen en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo la inmensidad en el Eterno, la revelación en la Imagen, la alegría en el Don» («De Trinitate» 2, 1).«A través de la relación con su carne, el acceso a Cristo está abierto a todos, a condición de que se desnuden del hombre viejo (Cf. Efesios 4,22) y lo claven en su cruz (Cf. Colosenses 2,14); a condición de que abandonen las obras de antes y se conviertan para quedar sepultados con Él en su bautismo, de cara a la vida ( Cf. Colosenses 1,12; Romanos 6,4)» «Haz, Señor --reza Hilario movido por la inspiración-- que me mantenga siempre fiel a lo que profesé en el símbolo de mi regeneración, cuando fue bautizado en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo. Que te adore, Padre nuestro, y junto a ti a tu Hijo; que sea merecedor de tu Espíritu Santo, que procede de ti a través de tu Unigénito… Amén» («De Trinitate» 12, 57).
 

Denzingerbergoglio

… juzga la idea que Francisco tiene de San Juan Bautista

  • Juan envió a sus discípulos para que comprobasen con sus propios ojos que Jesús era Cristo

Miró, pues, en esto Juan, no a su propia ignorancia, sino a la de sus discípulos y los envía a ver sus obras y sus milagros, a fin de que comprendan que no era distinto de Aquel a quien él les había predicado y para que la autoridad de sus palabras fuese revelada con las obras de Cristo y para que no esperasen otro Cristo distinto de Aquel de quien dan testimonio sus propias obras. (San Hilario. homilía in Matthaeum, citado por Santo Tomás de Aquino. Catena Aurea in Mt 11,2-6)
  • No se puede creer que Juan dudó pues no se mezcla el error con la abundancia de su luz

Es indudable que él, como precursor, anunció que debía venir; que, como Profeta, le conoció como viviente; que, como confesor, le honró en su venida y es cierto que no se mezcla el error en él con la abundancia de su luz. Y ciertamente no se puede creer que le faltó a él en la cárcel la gracia del Espíritu Santo, puesto que el mismo Apóstol pudo dar para los que le acompañaban en la prisión, la luz de la virtud del Espíritu. (San Hilario. homilía in Matthaeum 11, citado por Santo Tomás de Aquino. Catena Aurea in Mt 11,2-6)

… juzga la idea que Francisco tiene de las palabras de Jesucristo en la Cruz

  • Habla así porque es hombre, pero muere prometiendo el Paraíso porque es Dios

Los intérpretes herejes deducen de estas palabras o que faltó el Verbo de Dios, no animando aquel cuerpo al que vivificaría, haciendo las veces de alma, o que Jesucristo no nació hombre, sino que el Verbo de Dios estaba en él a manera de espíritu profético. Pero si Jesucristo tenía únicamente un alma y un cuerpo desde que empezó a ser hombre, como tienen de ordinario todos los hombres desde su principio, ahora aparece que retirada la protección del Verbo de Dios, como destituído de toda protección, clama de este modo: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. También puede decirse que la naturaleza del Verbo había cambiado en realidad respecto del alma, y que Jesucristo necesitaba del auxilio del Padre para todo, y que ahora, como desamparándole, permitió que se quejase de su soledad. Mas ante estas afirmaciones débiles e impías, tenemos la fe de la Iglesia, apoyada en las enseñanzas de los Apóstoles, que no permite que Jesucristo sea dividido ni que el Hijo de Dios deje de ser considerado también como Hijo del hombre; porque esta queja de quedar abandonado, no es otra cosa que la debilidad propia del que agoniza; y la promesa del paraíso, es el reino de Dios vivo. El que se queja de haber sido abandonado a la hora de la muerte, habla así porque es hombre; pero a la vez tenemos a este mismo que muere ofreciendo que reinará en el paraíso, porque es Dios. No te admire, pues, la humildad de las palabras y las quejas del que es abandonado, y cuando lo vez en la forma de siervo, cree en el escándalo de la cruz. (Comentario al Evangelio de San Mateo, 33, citado en la Catena Aurea por Santo Tomás)


 

… juzga los criterios para ser obispo que tiene Francisco

  • Ser honesto sin ser docto es útil solamente para sí mismo 

El santo apóstol Pablo, al indicar con sus preceptos como debería ser constituido el obispo y cuales las cualidades necesarias al nuevo hombre de la Iglesia, presenta un resumen de las principales virtudes que debe poseer, diciendo: Sea de tal modo fiel en la exposición de la fe que pueda tanto enseñar la sana doctrina como refutar los que sostienen la contraria. Pues hay muchos que son rebeldes, charlatanes y embaucadores (Tt 1, 9-10). Demuestra, de esa manera, que las virtudes propias a la disciplina y a las buenas costumbres son útiles para el sacerdocio si no faltaren aquellas que son necesarias para enseñar y guardar la fe, porque, al bueno y útil sacerdote no conviene apenas vivir de modo honesto o apenas enseñar con ciencia, puesto que ser honesto sin ser docto solamente sería útil para sí mismo, y enseñar con ciencia sería inútil si le faltara la honestidad. (San Hilario de Poitiers, Tratado sobre la Santísima Trinidad, Libro VIII, 1)



San Hilario ruega por nosotros.


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