jueves, 5 de mayo de 2016

Nuestra profesión de fe: subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre




Al celebrar este dogma de la Ascensión del Señor, nos postramos para adorar a Jesucristo,  nuestro Rey, Dios y Señor. La ascensión  de Jesús  nos invita a renovar nuestro compromiso bautismal, para que viviendo en obediencia a Dios, seamos sus  fieles testigos, cumpliendo sus Mandamientos  y para que valientemente ante el mundo proclamemos sin temor la Verdad divina contenida y revelada en el Santo Evangelio.
Obedientemente Acojamos  el Mandato apostólico que nuestro Señor  Jesucristo nos dio antes de subir al Cielo y renovemos ante Él  nuestra alianza y asumamos  nuestra obligación de  predicar fielmente Evangelio a todas las criaturas para que se bauticen, se conviertan y  se salven, velando por las salvación de las almas, enseñándoles las verdades del Evangelio y llamándolas al arrepentimiento y a la conversión y a abandonar el pecado y a vivir una vida de Santidad para que se conviertan en verdaderos discípulos de Jesucristo, asumamos  nuestra tarea  de dar Testimonio de Palabras y de Obras viviendo en Santidad, para proclamarle al mundo nuestra fe.

 

Mc 16, 19-20 



 
Así el Señor Jesús, después de haberles hablado varias veces, fue elevado al cielo por su propia virtud; y está allí sentado a la diestra de Dios. Y sus discípulos fueron y predicaron en todas partes, cooperando el Señor, y confirmando su doctrina con los milagros que la acompañaban.
 
 
San Gregorio Magno, homilia in Evangelia, 29 ( Catena Aurea)

En el Antiguo Testamento vemos que Elías fue arrebatado al cielo ( 2Re 2). Pero el cielo etéreo no es el cielo aéreo, porque éste se halla próximo a la tierra. Elías, pues, fue elevado al cielo aéreo para ser conducido súbitamente a cierta región desconocida de la tierra, en donde vivirá en un gran reposo de cuerpo y espíritu, hasta que al fin del mundo vuelva a pagar su tributo a la muerte. Es de notar también que Elías fue arrebatado en un carro de fuego, para demostrar abiertamente que, aún siendo puro, necesitaba como hombre de la ayuda de otro. Pero nuestro Redentor se elevó sin necesidad de un carro de fuego ni del auxilio de los ángeles, porque el que todo lo hizo podía elevarse sobre todo por su propia virtud. Es de observar que añade San Marcos: "Y está sentado a la diestra de Dios", mientras que San Esteban dice: "Estoy viendo ahora los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la diestra de Dios" ( Hch 7,55). Pero el estar sentado corresponde al juez, y el estar de pie al combatiente o al que ayuda en el combate. San Esteban ve de pie en el combate a Cristo que le ayuda, y San Marcos dice que está sentado, después de la ascensión, porque después de la gloria de ella se verá al fin como Juez.

San Agustín, de symbolo ad catechumenos, 7 ( Catena Aurea)
 
No debemos considerar esta postura como la que toma el cuerpo humano, ni que el Padre estaba sentado a la izquierda ni el Hijo a la derecha. Se debe entender por la derecha la potestad que recibió de Dios aquel hombre para juzgar cuando venga, después de haber venido para ser juzgado. Estar sentado es lo mismo en latín que habitar, y por eso se dice de un hombre que ha pasado tres años en un país: In illa patria sedit per tres annos. De este modo, pues, debemos creer que está Cristo a la derecha de Dios Padre; porque es bienaventurado y habita en la bienaventuranza, que es la derecha del Padre, con quien todo es derecha, porque no hay nada allí que sea miserable. "Y sus discípulos, concluye, fueron y predicaron en todas partes", etc.  
 
 
Lucas  24: 45 - 53


 

Entonces les abrió el sentido para que entendiesen las Escrituras, y les dijo: "Así está escrito, y así era menester que el Cristo padeciese y resucitase al tercer día de entre los muertos, y que se predicase en su nombre penitencia (arrepentimiento) y remisión de pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas, y yo envío al Prometido de mi Padre sobre vosotros; mas vosotros permaneced aquí en la ciudad, hasta que seáis vestidos de la virtud de lo alto". Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos les bendijo; y aconteció, que mientras los bendecía, se apartó de ellos, y era llevado al cielo. Y ellos, después de haberle adorado, se volvieron a Jerusalén con grande gozo. Y estaban siempre en el templo, loando y bendiciendo a Dios. Amén.


San Beda ( Catena Aurea)
Omitiendo todo lo que el Señor había hecho con sus discípulos en el espacio de cuarenta días, el evangelista pasa del primer día de su resurrección al último día en que subió a los cielos, diciendo: "Los sacó fuera, hasta Betania". Ante todo, por lo que dice el nombre de la ciudad -que quiere decir casa de obediencia - entendemos que el que había bajado del cielo por la desobediencia de los malos, subió por la obediencia de los convertidos. Además, por el lugar que ocupaba la ciudad (que según se dice estaba a la falda del monte de los Olivos), porque la casa de la Iglesia obediente debía estar a la falda del monte mismo (esto es, de Cristo), en donde ha colocado los fundamentos de la fe, de la esperanza y de la caridad. Bendijo a quienes había mandado enseñar. Por ello sigue: "Y alzando las manos los bendijo".

Jesús  nos enseñó   que si realmente lo amamos obedeceremos los mandamientos de Dios, igualmente San Pedro nos enseña   que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.

San Juan Crisóstomo ( Catena Aurea)
Obsérvese que el Señor nos hace ver sus promesas. Había ofrecido que resucitarían los cuerpos; resucitó El de entre los muertos, y confirmó a sus discípulos en esta fe por espacio de cuarenta días. Ofreció también que seremos arrebatados al cielo, y probó esto también por medio de las obras. Prosigue: "Y aconteció, que mientras los bendecía", etc.
Teófil ( Catena Aurea)

Elías también parecía ser llevado al cielo, pero el Salvador mismo ascendió al cielo como precursor de todos para presentarse en su cuerpo sacratísimo como primicia ante el Padre. En este concepto, ya fue honrada nuestra naturaleza con todas las virtudes de los ángeles.

Teófil ( Catena Aurea)

Prosigamos imitándolos siempre en una vida santa, alabando y bendiciendo a Dios, de quien es la gloria, la dicha y el poder por los siglos. Amén.  

 

San Juan Damasceno, que dice que la “derecha del Padre”, es la “Gloria y honor de la divinidad, donde el que existía como Hijo de Dios antes de todos los siglos, como Dios y consubstancial al Padre, está sentado corporalmente después de que se encarnó y de que su carne fue glorificada”. 




No permitirás a tu siervo conocer la corrupción”(Salmo 15): San Pablo relaciona esta incorrupción con la carne de Cristo.

 

Cuarenta días después de la Resurrección, la Palabra de Dios nos describe cómo Jesús se despide físicamente de sus discípulos, dándoles una Gran Misión a la Iglesia, misión contra la que hoy en día  se rebelan y desobedecen los herejes modernistas. Aquí  podemos ver claramente que un verdadero Discípulo de Jesús es aquel que  cumple fielmente su mandato:
"Y les dijo: - Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará.
El que se resista a creer se condenará. Y estas señales acompañarán a los que crean en mi Nombre: echarán los espíritus malos, hablarán en nuevas lenguas, tomarán con sus manos las serpientes y si beben algún veneno no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán- Así pues, el Señor Jesús, después de hablar con ellos, fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios"
(Mc 16, 15-19; cfr. Lc 24, 50-51).


 
San Gregorio Magno, homilia in Evangelia, 29 (Catena Aurea)
 
¿Qué es de considerar, pues, en esto, sino que la obediencia siguió al precepto, y los milagros a la obediencia? Había mandado el Señor: "Id por todo el mundo; predicad el Evangelio a todas las criaturas", y en los Hechos de los Apóstoles, se lee: "Me serviréis de testigos hasta el cabo del mundo" ( Hch 1,8)
 
 
Teofilacto (Catena Aurea)
 
Pero debemos tener presente que la palabra se confirma con la obra, como en los Apóstoles, cuyas palabras confirmaban los milagros que las acompañaban. ¡Oh Jesús! Dignaos hacer que las palabras de santidad que pronunciamos, sean confirmadas por nuestras obras y actos, para que, con vuestra cooperación, seamos perfectos en todas nuestras palabras y obras, porque vuestra es la gloria de las palabras y de las obras.  

Mientras miraban fijamente al cielo hacia donde iba Jesús, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: Hombres de Galilea, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este que ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá como lo han visto subir al cielo". (Hch 1, 3-11)

Catecismo Mayor del Papa San Pío  X
CAPITULO X DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
85. ¿Qué se celebra en la fiesta de la ASCENSIÓN? - En la fiesta de la Ascensión se celebra el glorioso día en que Jesucristo, a vista de sus discípulos,...
subió por su propia virtud al cielo, cuarenta días después de su Resurrección.
86. ¿Por qué subió al cielo Jesucristo? - Jesucristo subió al cielo: 1°, para tomar posesión del reino eterno que conquistó con su muerte; 2°, para prepararnos el lugar y servirnos de medianero y abogado con el Padre; 3°, para enviar el Espíritu Santo a sus Apóstoles.
87. ¿Entró solo Jesucristo en el cielo el día de la Ascensión? - El día de la Ascensión, Jesucristo no entró solo en el cielo, sino que entraron con Él las almas de los antiguos Padres que había. sacado del limbo.
88. ¿Cómo está Jesucristo en el cielo? - Jesucristo está en el cielo sentado a la diestra de Dios Padre, es decir: como Dios es igual al Padre en la gloria, y como hombre está ensalzado sobre todos los Ángeles y Santos y hecho Señor de todas
las cosas.
89. ¿Qué hemos de hacer para celebrar dignamente la fiesta de la Ascensión? - Para celebrar dignamente la fiesta de la Ascensión hemos de hacer tres cosas:
1ª, adorar a Jesucristo en el cielo como medianero y abogado nuestro;
2ª, despegar enteramente nuestro corazón de este mundo como de lugar de destierro y aspirar únicamente al cielo, nuestra verdadera patria;
3ª , determinarnos a imitar a Jesucristo en la humildad, en la mortificación y en los padecimientos, para tener parte en su gloria.
90. ¿Qué han de hacer los fieles el tiempo que corre de la fiesta de la Ascensión a la de Pentecostés? - De la fiesta de la Ascensión a Pentecostés, los fieles, a ejemplo de los Apóstoles, han de prepararse a recibir el Espíritu Santo con
el retiro, con recogimiento interior y con perseverante y fervorosa oración.
91. ¿Por qué el día de la Ascensión, leído el Evangelio de la Misa solemne, se apaga y después se quita el cirio pascual? - El día de la Ascensión, lerdo el Evangelio de la Misa solemne, se apaga y después se quita el cirio pascual, para representar que Cristo se partió de los Apóstoles.
 
 
La roca de la Ascensión en el Monte de los Olivos, Jerusalén

La roca de la Ascensión en el Monte de los Olivos, Jerusalén, es venerada por llevar la huella del pie derecho de Jesús cuando ascendió, es venerada por nosotros los cristianos como el último punto en la tierra tocada por Cristo encarnado.
 
Valga la pena denunciar aquí a los herejes alemanes Kasper y Gerhard Ludwig Müller quienes niegan la resurrección corporal de Jesucristo; herejía que fue condenada por el Papa Pío X en el Decreto del Santo Oficio sobre los errores del modernismo Lamentabili Sane (1907).

San Beda ( Catena Aurea)

Habiendo subido el Señor a los cielos y habiendo adorado sus discípulos el último lugar que pisaron sus pies, volvieron apresuradamente a Jerusalén, en donde se les había mandado esperar la promesa del Padre. Prosigue: "Y ellos, después de haberle adorado, se volvieron", etc. Estaban embargados de una grande alegría, porque después del triunfo de la resurrección, habían visto a su Dios y Señor penetrar en los cielos.

 

CAPITULO VII    
DEL SEXTO ARTICULO
Catecismo Mayor San Pío  X     
121.- ¿Qué nos enseña el sexto artículo: SUBIÓ A LOS CIELOS: ESTÁ SENTADO A LA DIESTRA DE DIOS PADRE? - El sexto artículo del Credo nos enseña que Jesucristo, cuarenta días después de su resurrección, subió por sí mismo al cielo en presencia de sus discípulos, y que, siendo como Dios igual al Padre en la gloria, fue como hombre ensalzado sobre todos los Ángeles y Santos y constituido Señor de todas las cosas. 
122.- ¿Por qué Jesucristo después de su resurrección se quedó cuarenta días en la tierra antes de subir al cielo? - Jesucristo, después de su resurrección, quedóse cuarenta días en la tierra, antes de subir al cielo, para probar con varias apariciones que verdaderamente había resucitado, y para instruir más y más y conformar a los Apóstoles en las verdades de la fe. 
123.- ¿Por qué subió Jesucristo al cielo? - Jesucristo subió al cielo: 1º., para tomar posesión de su reino, conquistado con su muerte; 2º., para prepararnos tronos de gloria y para ser nuestro Medianero y Abogado cerca del Padre; 3º., para enviar el Espíritu Santo a sus Apóstoles. 
124.- ¿Por qué se dice de Jesucristo que subió a los cielos y de su Madre Santísima que fue asunta? - Dícese de Jesucristo que subió a los cielos y de su Madre Santísima que fue asunta, porque Jesucristo, por ser Hombre-Dios, subió al cielo por su propia virtud, pero su Madre, como era criatura, aunque la más digna de todas, subió al cielo por la virtud de Dios. 
125.- Explicadme las palabras: ESTÁ SENTADO A LA DIESTRA DE DIOS PADRE. - La palabra está sentado significa la eterna y pacífica posesión que Jesucristo tiene de su gloria, y la expresión a la diestra de Dios Padre quiere decir que ocupa el puesto de honor sobre todas las criaturas.
 
 
¡Qué grande es la gloria del que sube al cielo, del que se
sienta a la derecha del Padre! No lo vemos con nuestros ojos, porque tampoco lo vimos colgado en el madero; lo sabemos por la fe, lo vemos con el corazón. Hoy habéis oído, hermanos, que nuestro Señor, Jesucristo subió al cielo; suba con El nuestro corazón...Y así como al subir no se separó de nosotros, así también nosotros estamos ya desde ahora con El, aun cuando todavía no se haya cumplido en nuestro cuerpo lo que nos ha sido prometido.
San Agustín




Los hechos de la vida del Redentor que
eran bien patentes [mientras estaba
en la Tierra] se convirtieron en misterios
para que la fe fuera más excelente y
firme... Y esta fe, ni las cadenas, ni las cárceles,
ni los destierros, ni el hambre, ni el
fuego, ni los dientes de las fieras... pudieron
doblegar.... Entonces fue cuando la fe,
más ilustrada, aprendió a elevarse por medio
del pensamiento y a no necesitar ya del
contacto con la materia corporal de Cristo.
San León Magno




[Los apóstoles] querían que Jesús estuviese carnalmente con ellos.... Le creían maestro suyo, confortador, consolador y protector, hombre al fin como ellos... Convenía ahora levantar su ánimo para que
comenzasen a pensar en Él espiritualmente, imaginándoselo Verbo del Padre...Convenía confirmarles en su fe; pero era todavía más conveniente separarse de su vista para que el que estaba en la tierra, acompañándolos como hermano, los socorriese desde el Cielo como Señor y
ellos aprendieran a pensar en Él como Dios.
San Agustín.


 

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