miércoles, 4 de mayo de 2016

La Virgen triunfará en contra del imperio del anticristo y vencerá al ejercito de herejes, impíos, idólatras y mahometanos.

En el Tratado de la Verdadera Devoción  a la Santísima Virgen, San Luis María Grignion de Montfort nos enseña que la Virgen María nos liderará  en la lucha contra Satanás , para batallar en contra del ejercito del anticristo; formado por herejes apóstatas cismáticos, impíos, idolatras y mahometanos.

 
 6.º María debe resplandecer más que nunca en misericordia, en poder y en gracia, en estos últimos tiempos; en misericordia, para reducir y acoger amorosamente a los pobres pecadores y extraviados, que se convertirán y volverán a la Iglesia Católica; en poder, contra los enemigos de Dios, los idólatras, cismáticos, MAHOMETANOS, judíos e incrédulos endurecidos, quienes se revolverán terriblemente para seducir y hacer caer por promesas y amenazas a todos los que sean contrarios, y, finalmente, debe resplandecer en gracia, para animar y sostener a los soldados valientes y fieles servidores de Jesucristo, que combatirán por sus intereses.
 
7.º María, en fin, debe ser terrible al demonio y a sus secuaces como un ejército ordenado en batalla, principalmente en estas últimas edades; porque sabiendo Satanás que le queda poco tiempo, y menos que nunca, para perder almas, redoblará diariamente sus esfuerzos y sus combates; suscitará inmediatamente nuevas persecuciones, y tenderá terribles emboscadas a los servidores fieles y a los verdaderos hijos de María, a quienes vence más difícilmente que a los demás.
51. De estas últimas y crueles persecuciones del demonio, que se aumentarán diariamente hasta el reino del Anticristo, debe principalmente entenderse aquella primera y célebre predicción y maldición de Dios, lanzada contra la serpiente en el paraíso terrestre, que aquí es oportuno explicar para gloria de la Santísima Virgen, salvación de sus hijos y confusión de Satanás.
Enemistades pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje; ella quebrantará tu cabeza, y tú pondrás asechanzas a su calcañar (Gen. 3,14).
52. Dios no ha hecho más que una enemistad, pero ésta es irreconciliable; durará y crecerá hasta el fin del mundo, y es entre María su Santísima Madre, y el demonio; entre los hijos y servidores de la Virgen, y los hijos y súbditos de Lucifer; de modo que el más terrible de los enemigos de Satán que Dios ha suscitado es María, su Santísima Madre, a la que dio, desde el mismo paraíso terrestre, aunque todavía no estuviese más que en su idea, tanto aborrecimiento a este maldito enemigo de Dios, tanto arte para descubrir la malicia de esta antigua serpiente, tanta fuerza para vencer, abatir y aplastar a este orgulloso monstruo, que la teme más que a todos los ángeles y a todos los hombres, y en cierto sentido más que al mismo Dios.
No es que la ira, el odio y el poder de Dios no sean infinitamente mayores que los de la Santísima Virgen, toda vez que las perfecciones de María son limitadas, sino porque: 1.º, siendo Satanás muy orgulloso, sufre infinitamente más al ser vencido y castigado por una pequeña y humilde esclava de Dios, y su humildad le humilla más que el poder divino; 2.º, porque Dios ha dado a María tan gran poder contra los demonios, que tienen más miedo (como se han visto ellos mismos obligados frecuentemente a confesarlo, a pesar suyo, por boca de los poseídos por ellos) a uno solo de los suspiros de María en favor de cualquier alma, que a las oraciones de todos los Santos, y temen más a una sola de sus amenazas contra ellos, que a todos los demás tormentos.
53. Lo que Lucifer perdió por el orgullo, María lo ha ganado por humildad; lo que Eva hizo digno de condenación y perdición por desobediencia, María lo ha salvado por la obediencia. Eva, obedeciendo a la serpiente, perdió consigo a todos sus hijos y los entregó a Satanás; María, siendo perfectamente fiel a Dios, ha salvado a todos sus hijos y servidores con Ella y los ha consagrado a la Majestad divina.
54. Dios no puso solamente una enemistad, sino que puso enemistades entre María y Lucifer, y no sólo las puso entre María y Lucifer, sino entre la raza de la Virgen y la raza del demonio; es decir, Dios ha formado enemistades, antipatías y odios secretos entre los verdaderos hijos y siervos de María y los hijos y esclavos del diablo, de modo que no se aman ellos nada unos a otros, ni tienen correspondencia interior entre sí.
Los hijos de Belial, los esclavos de Satanás, los amigos del mundo (que es la misma cosa) han perseguido siempre y perseguirán ahora más que nunca a los que pertenezcan a la Santísima Virgen, como en otro tiempo persiguió Caín a su hermano Abel, y Esaú a su hermano Jacob, que son las figuras de los réprobos y los predestinados; pero la humilde María alcanzará siempre victoria sobre el orgulloso Satanás, y será ésta tan grande, que llegará a aplastarle la cabeza, en que reside su orgullo; María descubrirá siempre la malicia de la infernal serpiente y sus tramas infernales; desvanecerá sus diabólicos consejos y librará a sus fieles servidores, hasta el fin de los tiempos, de sus crueles garras.
Empero, el poder de María sobre todos los demonios, resplandecerá particularmente en los últimos tiempos en que Satanás pondrá asechanzas a su calcañar, es decir, a los humildes esclavos y a los pobres hijos que María suscitará para hacer guerra al infierno.
Pequeños y pobres serán los hijos de la Virgen según el mundo, y abatidos, hollados y oprimidos como el calcañar lo está respecto de los demás miembros del cuerpo; pero en cambio, serán ricos en gracia de Dios, que María les distribuirá abundantemente; grandes y realzados en santidad delante de Dios, superiores a toda criatura por su celo fervoroso, y tan perfectamente asistidos del divino socorro, que con la humildad de su pie, en unión de María, aplastarán la cabeza de la serpiente infernal y harán que Jesucristo triunfe.
55. En fin, Dios quiere que su Santísima Madre sea ahora más conocida, más amada, más honrada que lo ha sido jamás. Y será así sin duda si los predestinados entran en la gracia y en la luz del Espíritu Santo, en la práctica interior y perfecta que yo les manifestaré luego; entonces verán con aquella claridad compatible con la fe esta hermosa estrella de la mar, y llegarán a buen puerto a pesar de las tempestades y de los piratas que los persigan; conocerán las grandezas de esta Virgen Soberana y se consagrarán completamente a su servicio como súbditos suyos y esclavos de su amor; saborearán sus dulzuras y sus bondades maternales, y la amarán con la ternura de hijos muy amados; conocerán las misericordias de que está llena María y las necesidades para las que han menester su socorro, y recurrirán a Ella en todo como a la mejor abogada y mediadora para con Jesucristo; sabrán que María es el medio más seguro, más fácil, más corto y el más perfecto camino para ir a Jesucristo, y se entregarán a Ella en cuerpo y alma, sin partición, para ser suya del mismo modo que de Jesucristo.
56. Pero ¿a qué se podrá comparar a estos servidores, esclavos e hijos de María? Serán como brasas encendidas en medio de los ministros del Señor y pondrán el fuego del amor divino en todas partes, y como flechas en mano poderosa, flechas agudas en la mano de la poderosa María para herir a los enemigos de Dios (Ps. 126,4).
Serán hijos de Leví, bien purificados por el fuego de grandes tribulaciones, y bien unidos a Dios, que llevarán el oro del amor en el corazón, el incienso de la oración en el espíritu, y la mirra de la mortificación en el cuerpo, y que por todas partes serán el buen olor de Jesucristo para los pobres y para los pequeños, mientras que serán mensajeros de muerte para los grandes, para los ricos y para los orgullosos del mundo (Malaq. 3,3; 2 Cor. 2,15-16).
57. Serán nubes aterradoras y ligeras que volarán por los aires al menor soplo del Espíritu Santo, y sin adherirse a nadie, ni espantarse de nadie, ni apenarse por nada, esparcirán la lluvia de la palabra de Dios y de la vida eterna; tronarán contra el pecado, bramarán contra el mundo, y ministros fieles de Dios, vencerán al diablo y a sus súbditos, y herirán de parte a parte, para la vida o para la muerte, con la espada de dos filos de la palabra de Dios a todos aquellos a quien sean enviados de parte del Altísimo (Isai. 60,8; Eph. 6,17; Hebr. 4,12).
58. Serán verdaderos apóstoles de los últimos tiempos a quienes el Señor de las virtudes dará la palabra y la fuerza para obrar maravillas y ganar gloriosos despojos a sus enemigos; dormirán sin oro ni plata, y lo que es más, sin cuidado alguno ni miedo a nadie, y sin embargo, serán como las plateadas alas de la paloma para ir con la pura intención de la gloria de Dios y de la salvación de las almas a donde los llame el Espíritu Santo, y no dejarán tras sí donde hayan predicado más que el oro de la caridad, que es el cumplimiento de toda la ley.
59. En fin, sabemos que serán verdaderos discípulos de Jesucristo, que, marchando sobre las trazas de la pobreza, humildad, desprecio del mundo y caridad, enseñarán el camino derecho de Dios y de la verdad, según el Santo Evangelio, y no según las máximas del mundo, sin apenarse por nada, sin hacer acepción de personas, sin cuidarse de nadie, ni escuchar, ni temer a ningún mortal, por poderoso que sea.

Tendrán en sus labios la espada de doble filo de la palabra de Dios; llevarán sobre sus espaldas el estandarte ensangrentado de la Cruz, el Crucifijo en la mano derecha, el rosario en la izquierda, los nombres sagrados de Jesús y de María en el corazón y la modestia y mortificación de Jesucristo en toda su conducta. Ved los grandes hombres que vendrán; pero María estará allí por orden del Altísimo para extender su imperio sobre el de los impíos, idólatras y mahometanos. ¿Cuándo y cómo sucederá esto?... Dios sólo lo sabe: a nosotros sólo nos toca callar, orar, suspirar y esperar. Esperare confiadamente (Ps. 39,1).


Apostasía contra la Iglesia Católica- protestantismo (1517), Apostasía contra Cristo-masonería (1717), y apostasía contra Dios - comunismo(1917).

 
 

San Antonio María Claret (1807 - 1870), Fundador de los Claretianos. Profetizó  los  castigos venideros: el reino de la lujuria, la descristianización y el comunismo.
 

    “El día 23 de Septiembre (de 1859), a las siete de la mañana, el Señor me dijo: “Volarás por la Tierra, o andarás muy de prisa y predicarás los grandes castigos que se avecinan". El Señor me dio a conocer grandes cosas sobre aquellas palabras del Apocalipsis, 8,13: “Et Vidi et audivi vocem unius aquilae," (Y vi y escuché la voz de un águila ), que volaba por el cielo y decía con voz gruesa y alta: Ay! ay! ay! de los habitantes de la Tierra por causa de los grandes castigos que vendrán. Entre ellos están el protestantismo (descatolización) y el comunismo ..."

Las revelaciones de San Antonio María Claret concuerdan con las profecías dadas por Nuestra Señora del Buen Suceso.

El Papa León XIII,  en la encíclica Quod Apostólici Muneris, desenmascara el comunismo como “mortal pestilencia que se infiltra por los miembros íntimos de la sociedad humana y la conduce a un extremo peligroso”.

De acuerdo a San Juan de Ávila: “Al modo en que San Juan Bautista abrió el camino a Cristo, Lutero abrió el camino al anticristo”.

Bergoglio, el apóstata, masón  y marxista,  le sigue los pasos al hereje Lutero, rebelándose contra la Iglesia católica y rechazando el Magisterio inmutable de la Iglesia. Los masones rechazan los dogmas de la Iglesia  y  que la Iglesia Católica sea guía moral.
Bergoglio es un heresiarca  cismático  que se ha separado de San Pedro y como Judas con un beso traiciona a Jesucristo.
 
Santa Hildegarda de Bingen: Entonces la mayor parte de los hombres abandonarán la auténtica fe católica y se convertirán al hijo de la perdición.

"Entre tanto también hervirán herejías e impiedad y otros males, que mostrarán la próxima llegada del Anticristo. Los hombres de este tiempo dirán que antes nunca vieron surgir crímenes e impurezas de esta envergadura. Es lo que simboliza el cerdo descrito en el libro Scivias".  
 
 Santa Hildegarda de Bingen:
«Todos los que sigan a este hijo de la perdición y ejecuten sus obras no estarán escritos en el Libro de la Vida del Cordero, porque este Cordero es la Palabra de Dios, aquella Palabra, ¡Hágase!, de la cual toda criatura procede. Pero a pesar de eso, el diablo ha tenido a seguidores bajo el Antiguo Testamento y los tiene bajo el Nuevo. En el tiempo del Antiguo Testamento fueron los adoradores de Baal, y en el tiempo del Nuevo los Saduceos, todos iniciadores del cisma. Porque antiguamente, con las perversiones de Baal violaron la ley de Dios, que es la raíz de la justicia en la que se ampararon patriarcas y profetas, y luego sucesivamente, bajo la nueva ley, los seguidores del diablo fueron los que negaron la resurrección* en desprecio a la justicia divina con los Saduceos, porque los Evangelios son las ramas de aquella raíz y el fruto de las ramas es el testimonio de Cristo, que tritura a los ídolos de Baal y a los Saduceos.
De estos últimos se derivan los herejes que niegan la creación de los primeros vivientes.
Su error es peor que el precedente, ya que es la negación absoluta de Dios en la creación y en las almas vivientes. Todos ésos adorarán pues a la bestia desgraciada, es decir al hombre de la perdición, y abandonando la fe de Dios omnipotente proclamarán que no hay ningún obstáculo en desobedecer sus preceptos».
 

 
*Nota: Los heresiarcas Kasper y Müller niegan la resurrección corporal de Jesucristo.
 

 
 “YO VENCERÉ AL MALDITO SATANÁS” 
Nuestra Señora  del Buen Suceso.
 
 

 
 
y entonces mi hora habrá llegado para destronar al orgulloso Satán en una sorprendente manera, aplastándolo bajo mi pie y encadenándolo en los abismos infernales, liberando así finalmente a la Iglesia y la Nación de su cruel tiranía.”(Nuestra Señora del Buen Suceso, 2 de febrero 1634)

…se extenderán muchas herejías, la preciosa luz de la fe se extinguirá en las almas con la corrupción casi total de las costumbres. Entonces habrá grandes desastres físicos y morales, públicos y privados. Las almas fieles que se mantengan en gracia sufrirán un martirio cruel, atroz y prologado , que hará que muchas de ellas mueran por la violencia de sus sufrimientos y sean consideradas mártires de la Iglesia(…) 

“En esa época la Iglesia se encontrará atacada por hordas terribles de la secta masónica, y esta pobre tierra ecuatoriana estará agonizando a causa de la corrupción de las costumbres, el lujo desenfrenado, la prensa impía, y la educación secular. Los vicios de la impureza, la blasfemia, y el sacrilegio dominarán en este depravado tiempo de desolación, y quien debe hablar estará en silencio…”

Por desgracia, la Iglesia pasará por  una noche oscura en la que faltará el Prelado y Padre que vigile con amor, dulzura, fuerza, sagacidad y prudencia, y por ello muchas almas se perderán al poner en peligro su propia salvación. 

 - Embestida furibunda contra los Sacramentos
 
“Los Sacramentos serán atacados, oprimidos y despreciados; Ay ! cuánto siento al manifestarte que  habrá muchos y enormes sacrilegios públicos y también ocultos”.


       -La Sagrada Eucaristía será profanada y aplastada




    “Habrá profanaciones de la sagrada Eucaristía!   ¡Muchas veces, en esa época, los enemigos de Jesucristo, instigados por el demonio, robarán en las ciudades las Hostias Consagradas, con el único fin de profanar las Especies Eucarísticas! ¡Mi Hijo Santísimo será arrojado al suelo y pisoteado por pies inmundos

 
Travesti disfrazado de mujer recibiendo la comunión sacrílega en misa sacrílega de Bergoglio.


“Tiempos infelices vendrán en los que quienes deberían  defender sin miedo los derechos de la Iglesia, en su lugar darán  la mano a los enemigos de la Iglesia y harán cumplir sus órdenes, enceguecidos  a pesar de la luz. Pero cuando el [mal] parezca triunfar y cuando la autoridad abuse de su poder, cometiendo toda clase de injusticia y oprimiendo a los débiles,  su ruina estará  cercana. Ellos caerán y se estrellarán contra el suelo.


-Puerta abierta para el divorcio, concubinato, hijos ilegítimos, educación laica.



    “En cuanto al Sacramento del Matrimonio, que simboliza la unión de Cristo con la Iglesia, será atacado y profanado en toda la extensión de la palabra. ... Se impondrán leyes inicuas con el fin de extinguir este Sacramento, facilitando a todos el vivir mal, propagándose la generación de hijos mal nacidos, sin la bendición de la Iglesia. Irá decayendo rápidamente el espíritu cristiano. Se apagará la luz preciosa de la fe en las almas hasta llegar a una total corrupción de las costumbres; aumentados, los efectos de la educación laica, será esto motivo para que escaseen las vocaciones sacerdotales y religiosas.”
 
“Con esa gente (extranjera) entrarán todos los vicios que atraerán a su vez, toda suerte de castigos, como la peste, el hambre, disputas internas y con otras naciones, y la apostasía, causa de perdición de un considerable número de almas, todas muy queridas por Jesucristo y por mí. Para disipar esta nube negra que impide a la Iglesia gozar el claro día de libertad, habrá una guerra formidable y espantosa en la que correrá sangre de nacionales y extranjeros, de sacerdotes seculares y regulares, y también de religiosas. Esta noche será horrorosísima, porque humanamente, el mal parecerá triunfar. Para poner a prueba en los justos esta fe y confianza, llegarán momentos en los cuales, al parecer todo estará perdido y paralizado, será entonces el feliz principio de la restauración completa…”


“YO VENCERÉ AL MALDITO SATANÁS” 

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