viernes, 6 de marzo de 2015

Satanás buscaba convertir a Cristo en un reformador social y rechaza a Cristo como Redentor.

Dijo el Arzobispo Fulton Sheen que Jesús fue acusado de ser demasiado religioso "Porque Él era demasiado religioso, Él no era lo suficientemente político. Los jueces religiosos dijeron que Él no tenía ninguna preocupación por el hecho de que los romanos eran sus amos, y que podrían expúlsalos de su país (Juan 11: 47-48). Al hablar de un reino espiritual, una ley moral superior, y su divinidad, y al convertirse en el líder de una cruzada espiritual, Él fue acusado de ser indiferente a las necesidades de los pueblos y el bienestar de las naciones .”
 
 
 
Transformar a Jesús en un reformador social fue la tentación de Satanás a Jesucristo . Cristo vino para liberarnos del pecado y eso es lo que dice la escritura.

Leemos en 1 Juan 3:8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.

 Jesús vino para destruir la obra de Satanás una de las consecuencias del pecado es la pobreza material por eso la Virgen lo dijo en la Salette cuando las cosecha de las patatas estaban podridas que la causa de todos los males de los hombres se encuentra en el pecado.

''Esta paz entre los hombres no será larga: 25 años de abundantes cosechas les harán olvidar que los pecados de los hombres son la causa de todos los males que suceden en la tierra.'' Palabras de la Virgen de la Salette
El enfoque de Francisco es erróneo y diabólico porque para erradicar la pobreza material primero hay que erradicar el pecado del hombre.
 
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. Maranatha.1 Corintios 16:22.
 
LAS TENTACIONES DE CRISTO: ¡SÉ UN TEÓLOGO DE LA LIBERACIÓN!

EL FAUTOR DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN: SATANÁS EL DIABLO.
 
“La primera tentación de nuestro Señor fue la de convertirse en una especie de reformador social y dar pan a las multitudes del desierto que no pudieran encontrar en él más que piedras. La visión del mejoramiento social sin una regeneración espiritual ha constituido una tentación a la que han sucumbido por completo muchos hombres importantes de la historia”.
“El maligno espíritu le estaba diciendo: “¡Empieza con la primacía de lo económico! ¡Olvida todo lo referente al pecado!” Todavía sigue diciendo lo mismo con diferentes palabras…”
“Nuestro Señor no estaba negando que los hombres deban ser alimentados, o que deba predicarse la justicia social, sino que aseguraba que estas cosas no son lo primero de todo. En realidad, estaba diciendo a Satán: “Me estas tentando para que establezca una religión que suprima las necesidades; tú quieres que yo sea un panadero en vez de un salvador; un reformador social en vez de un redentor. Me estás tentando para que me aleje de mi cruz, sugiriéndome que yo sea un caudillo barato del pueblo, llenando sus vientres en vez de llenar sus almas. Quisieras que yo comenzara con la seguridad en vez de terminar con ella; quisieras que yo trajera la abundancia externa en vez de la santidad interior”.
“¡Yo sé que es el hambre humana! Yo mismo he pasado cuarenta días sin comer nada. Pero rehúso convertirme en un mero reformador social que se limita a abastecer el vientre. No puedes decir que me desentienda de la justicia social, porque en este momento estoy sintiendo el hambre del mundo”.
“¡Apártate, Satán! Yo no soy como un obrero social que nunca ha sentido hambre él mismo, sino uno que dice: “¡Yo rechazo cualquier plan que prometa hacer más ricos a los hombres sin hacerlos más santos!” ¡Recuérdalo! Yo, que digo: “¡No sólo de pan!”, ¡no he probado el pan desde hace cuarenta días!”.
Arzobispo Fulton J. Sheen, Vida de Cristo, Ed. Herder, Barcelona 1996, p .63-64

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